Arabia Saudí volvió a enfrentar este lunes una serie de amenazas aéreas, en medio de una creciente escalada militar con las milicias hutíes de Yemen. La coalición militar liderada por Riad anunció la interceptación de tres drones en distintas zonas del país, en paralelo, y la destrucción de instalaciones utilizadas por los hutíes para lanzar misiles.
El portavoz de la coalición, Turki Al-Malki, informó a través de la red social X sobre la "intercepción y destrucción de tres drones en la región de Riad y en la región sur", aunque no precisó su procedencia.
La tensión se hizo sentir especialmente en Riad, donde varias explosiones sacudieron la ciudad durante la madrugada del domingo. Las autoridades habían enviado previamente alertas a los teléfonos de los residentes para advertir sobre una "amenaza aérea hostil".
En el sur del país, la Defensa Civil saudí informó que dos personas resultaron heridas por la caída de escombros, que también provocaron daños en edificios y vehículos.
El anuncio se produjo después de que el grupo yemení reivindicara una nueva ofensiva contra el Aeropuerto Internacional de Riad, que había reanudado sus operaciones pocas horas antes, tras permanecer cerrado por una ola de ataques previa.
El portavoz de los hutíes, Yahya Saree, afirmó el domingo que sus fuerzas llevaron a cabo "tres operaciones militares con decenas de misiles balísticos" y aseguró que el ataque contra el aeropuerto de la capital saudí "alcanzó su objetivo".
El aeropuerto de Riad ha sido blanco de reiterados ataques en las últimas semanas. Uno de ellos dejó 13 muertos este mes, en el episodio más mortífero registrado en el país en más de una década.
La escalada también ha tenido consecuencias sobre eventos internacionales, ya que Arabia Saudí decidió posponer una conferencia de inversiones conocida como "Davos del desierto", prevista para octubre, y trasladar el Rally Dakar 2027 a una sede todavía no anunciada.

Operación contra posiciones hutíes en Yemen
En respuesta a la intensificación de los ataques, la coalición militar anunció este lunes una operación contra posiciones de las milicias hutíes en Yemen.
Según informó su portavoz Al-Malki, las fuerzas destruyeron cuatro lanzadores de misiles balísticos, un depósito de armamento y varios túneles utilizados por el grupo, que controla amplias zonas del territorio yemení. La operación, explicó, buscó "cortar las líneas de suministro de la milicia hutí entre zonas bajo su control".
Los enfrentamientos dentro de Yemen se han intensificado desde julio, en la mayor escalada militar desde la relativa calma que siguió a la tregua negociada por Naciones Unidas en abril de 2022.
Las fuerzas gubernamentales yemeníes han anunciado avances cerca del estratégico estrecho de Bab Al-Mandeb y en el distrito de Dhubab.
Sin embargo, los hutíes también han avanzado en zonas rurales, aumentando la presión sobre la ciudad de Taiz, uno de los principales frentes del conflicto, y causando una crisis humanitaria y desplazamientos de cientos de miles de personas.
Yemen exige el desarme de los hutíes como condición para la paz
En paralelo, la ministra de Relaciones Exteriores del Gobierno de Yemen reconocido internacionalmente, Afrah Al-Zouba, presentó este lunes cinco condiciones para alcanzar la paz, y sostuvo que las milicias hutíes deben entregar sus armas e incorporarse al proceso político.
Al-Zouba explicó a la agencia de noticias Anadolu que cualquier acuerdo debe contemplar también la reconstrucción de las instituciones estatales, garantías para impedir nuevos actos de violencia y el cumplimiento de los acuerdos internacionales, incluida la Resolución 2216 del Consejo de Seguridad de la ONU.
Al-Zouba acusó a los hutíes de aprovechar las sucesivas negociaciones de paz para adquirir armamento y fortalecer sus capacidades militares, en lugar de avanzar hacia una solución política.
"Pasamos repetidamente por el proceso de paz, pasando de una ronda de negociaciones a otra", señaló, y sostuvo que los países vecinos y los socios internacionales reconocen cada vez más que el grupo "no era un verdadero socio para la paz".
Asimismo, señaló a las milicias hutíes de intentar convertir Yemen en una base para lanzar ataques contra los países vecinos, en referencia a sus operaciones contra Arabia Saudí y las amenazas al transporte marítimo en el mar Rojo y el estrecho de Bab Al-Mandeb. La ministra describió al grupo como una amenaza para la seguridad regional e internacional y lo acusó de cooperar con organizaciones armadas en el Cuerno de África.



















