Pese a que se multiplican las voces que advierten sobre ataques a infraestructuras energéticas en Irán, EE.UU. e Israel dirigieron este lunes nuevos bombardeos contra plantas petroquímicas. El complejo South Pars, uno de los más grandes del país, reportó explosiones, y horas después aviones atacaron una segunda planta, esta vez cerca de la ciudad de Shiraz.
La agencia Fars informó que se registraron explosiones en South Pars tras el ataque, mientras que la agencia semioficial Mehr indicó que los bombardeos alcanzaron instalaciones petroquímicas en Asaluyeh, incluidas las plantas Jam y Damavand. El mega yacimiento South Pars/North Dome, la mayor reserva de gas natural conocida del mundo, es compartido entre Irán y Qatar.
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, confirmó el ataque en Asaluyeh y aseguró que se trató de la mayor instalación petroquímica del país. Katz afirmó que las instalaciones atacadas representan cerca del 85% de las exportaciones petroquímicas de Irán y que “ya no están operativas”.
Un vicegobernador de la provincia de Bushehr –donde está ubicada la planta– confirmó que varias unidades de producción petroquímica resultaron dañadas en el nuevo ataque contra la Zona Económica Especial de Energía South Pars. Añadió que el alcance de los daños está bajo investigación y que, hasta el momento, no se han reportado víctimas.
Israel ya había llevado a cabo un ataque similar el sábado contra la Zona Especial Petroquímica de Mahshahr, en la provincia de Juzestán, en el suroeste del país. Según un funcionario local iraní, el bombardeo dejó cinco muertos.
El mes pasado, Israel también atacó instalaciones de gas en la Zona Económica Especial South Pars, en Asaluyeh. El presidente Donald Trump afirmó entonces que Estados Unidos no estaba al tanto de ese ataque y sostuvo que Tel Aviv no volvería a golpear ese campo gasífero.
Más tarde, en relación con el ataque a la planta cerca de Shiraz, las autoridades locales informaron que el objetivo fue un complejo en Marvdasht. “Tras el ataque al complejo petroquímico en Marvdasht… el incendio ha sido contenido”, señalaron en un comunicado difundido por la agencia Fars, que reportó “daños menores”.
OIEA advierte sobre ataques cerca de plantas nucleares
Por otra parte, el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) confirmó impactos recientes de ataques militares cerca de la central nuclear de Bushehr, aunque aclaró que la planta no sufrió daños.
El organismo de la ONU explicó que su evaluación se basa en el análisis independiente de nuevas imágenes satelitales y en su conocimiento detallado del sitio. Según precisó, uno de los ataques impactó a solo 75 metros del perímetro de la instalación.
La semana pasada, el OIEA ya había informado que Irán le notificó sobre un proyectil que cayó cerca del complejo nuclear. El director del organismo, Rafael Grossi, advirtió que los ataques en las inmediaciones de la planta “suponen un peligro muy real para la seguridad nuclear y deben detenerse”.
Grossi alertó que los ataques cerca de una planta en funcionamiento “podrían causar un grave accidente radiológico con consecuencias perjudiciales para las personas y el medio ambiente en Irán y más allá”.
Consejo Europeo califica de ilegales los ataques a infraestructura civil
Otras advertencias llegaron desde el Consejo Europeo, donde el presidente de la entidad, Antonio Costa, advirtió que atacar infraestructura civil —en particular, instalaciones energéticas— durante un conflicto es ilegal.
El mensaje llega después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazara con devastar infraestructura civil en Irán si no se reabre el estrecho de Ormuz.
“Cualquier ataque contra infraestructura civil, en particular instalaciones energéticas, es ilegal e inaceptable”, escribió Costa en la red social X.
Los ataques ocurren mientras Irán y EE.UU. exploran propuesta de alto el fuego, entre exigencias mutuas y presión de ultimátum. El domingo, Trump amenazó específicamente con destruir las centrales eléctricas y los puentes de Irán si el estrecho no reabría en 48 horas, es decir, este martes por la tarde.

Desde que Estados Unidos e Israel lanzaron su ofensiva conjunta el 28 de febrero, Teherán ha respondido con ataques con drones y misiles dirigidos contra Israel, así como contra países del Golfo que albergan activos militares estadounidenses, que continuaron este fin de semana.














