El Departamento del Tesoro de Estados Unidos está considerando la posibilidad de utilizar activos iraníes para financiar esfuerzos de reconstrucción en países del Golfo afectados por ataques atribuidos a Teherán durante el conflicto en curso, según informó CBS News citando una fuente familiarizada con la postura del secretario del Tesoro, Scott Bessent.
De acuerdo con la fuente, Washington planea explorar todas las vías legales disponibles para poner activos iraníes a disposición de proyectos de reconstrucción de infraestructuras y para cubrir los costos de reparación derivados de daños causados por Irán. Entre las opciones que se estudian figuran fondos financieros congelados y bienes físicos, como petroleros, aunque aún no se ha definido qué tipo de activos podrían ser utilizados.
Bessent también ha instruido a funcionarios del Tesoro para que obtengan evaluaciones detalladas de los socios del Golfo sobre el impacto financiero de los daños vinculados a acciones iraníes desde el inicio del conflicto.
La iniciativa se produce en un momento en que continúan las negociaciones indirectas entre Washington y Teherán. Irán ha insistido en que cualquier acuerdo futuro deberá incluir el levantamiento de sanciones y la liberación de miles de millones de dólares en activos congelados en el extranjero.
Desde que estalló la guerra a finales de febrero, Irán ha lanzado ataques periódicos con misiles y drones contra países del Golfo que albergan instalaciones y activos estadounidenses, entre ellos Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Bahréin y Qatar.
Washington afirma haber destruido dos drones iraníes en Ormuz
Mientras tanto, las tensiones militares en la región continúan aumentando. El ejército estadounidense aseguró haber derribado dos drones iraníes que, según Washington, amenazaban el tráfico marítimo internacional en el estrecho de Ormuz.
"Hoy, fuerzas estadounidenses en Oriente Medio derribaron dos drones iraníes de ataque unidireccional que amenazaban el tráfico marítimo internacional en el estrecho de Ormuz", informó el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) en su cuenta de X.
El organismo añadió que las fuerzas estadounidenses permanecen desplegadas y preparadas.
El incidente se produjo después de que el CENTCOM anunciara ataques contra radares de vigilancia costera en Sirik y en la isla iraní de Qeshm, operaciones que, según Washington, respondieron a amenazas contra el estrecho de Ormuz y otros países del Golfo.
Por su parte, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) afirmó posteriormente que había atacado con misiles bases militares estadounidenses en la región en represalia por esos bombardeos.
Los intercambios de ataques se producen pese a que Estados Unidos e Irán mantienen desde hace semanas conversaciones indirectas destinadas a encontrar una salida al conflicto, en medio de una creciente preocupación por la seguridad marítima y la estabilidad regional en el Golfo.























