El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que los líderes iraníes le han rogado “llegar a un acuerdo” para poner fin a la guerra en Oriente Medio, al tiempo que desestimó los rumores sobre su supuesto interés en iniciar negociaciones activas.
Según explicó, Irán permitió que 10 petroleros cruzaran el estratégico estrecho de Ormuz como un “regalo”, con la intención de demostrar que estaba comprometido con las negociaciones para terminar el conflicto. En referencia a comentarios crípticos realizados a principios de semana sobre un “regalo” de Teherán, Trump detalló que ocho “grandes barcos de petróleo” habían transitado la vía a inicios de semana, seguidos por otros dos más adelante.
Además, enfatizó que “tomar control del petróleo de Irán por parte de Estados Unidos es una opción”.
Trump sostuvo que Estados Unidos había desmantelado en gran medida el liderazgo iraní, dejando a los sobrevivientes incapaces de comunicarse de manera efectiva. Por ello, subrayó que Washington solo aceptaría el “acuerdo correcto” para asegurar la paz, durante su primera reunión de gabinete desde el inicio del conflicto.
En cuanto a las operaciones militares, Trump afirmó que los avances estaban “extremadamente” adelantados respecto al cronograma previsto, que inicialmente estimaba entre cuatro y seis semanas para cumplir la misión. “Estimamos que nos tomaría aproximadamente de cuatro a seis semanas cumplir nuestra misión. Veintiséis días después, estamos extremadamente, realmente, muy adelantados al cronograma”, destacó en la reunión.
Asimismo, aseguró que Estados Unidos no puede confirmar si Irán colocó minas en el estrecho de Ormuz, aunque añadió con firmeza: “Hicimos explotar todos los colocadores de minas”. Y en un gesto de confianza estratégica, se jactó de que EE.UU. no necesita el estrecho “en absoluto”, señalando que el país “no se ve afectado mientras una coalición de barcos esté lista”.
Finalmente, Trump expresó su decepción con la OTAN por lo que describió como falta de apoyo en operaciones de rescate y lanzó un mensaje claro a Teherán: “Abandonen permanentemente sus ambiciones nucleares o se enfrentarán a un futuro en el que Estados Unidos será su peor pesadilla”.

Witkoff afirma que Irán podría considerar negociaciones para poner fin a la guerra
Por su parte, el enviado especial estadounidense Steve Witkoff reveló que Estados Unidos ha entregado a Irán una “lista de acción de 15 puntos” como base para posibles negociaciones, y que Pakistán ha estado actuando como mediador en el proceso.
Durante la reunión de gabinete en la Casa Blanca, Witkoff señaló que las conversaciones podrían prosperar si los iraníes comprenden que no existen alternativas favorables, una conclusión que, según él, Teherán podría estar empezando a asumir.
“Veremos a dónde conducen las cosas y si podemos convencer a Irán de que este es el punto de inflexión, sin buenas alternativas para ellos más que más muerte y destrucción”, declaró Witkoff ante los periodistas. “Tenemos fuertes indicios de que esto es una posibilidad”.
El enviado estadounidense agregó que Irán informó a los negociadores estadounidenses que posee “uranio enriquecido al 60%, 460 kilogramos, suficiente para fabricar 11 bombas atómicas”, aunque no precisó cuándo se realizaron estas declaraciones.
Witkoff también confirmó que Pakistán ha actuado como mediador, respaldando lo declarado por funcionarios paquistaníes, y subrayó que Estados Unidos ha recibido “múltiples acercamientos de la región y de otros actores que quieren jugar un papel en poner fin a este conflicto, pacíficamente”.
Exportaciones de petróleo alcanzan 1,5 millones de barriles diarios pese a la guerra, según Irán
Mientras tanto, Irán ha logrado mantener sus exportaciones de petróleo en torno a 1,5 millones de barriles diarios, pese a la guerra en curso con Estados Unidos e Israel, según informó la agencia semioficial Tasnim.
La agencia precisó que los volúmenes diarios superaron los 1,5 millones de barriles durante el mes de Ramadán, lo que representa un incremento de aproximadamente 50 % respecto a niveles anteriores. Además, señaló que Irán ha estado vendiendo mayores cantidades de petróleo a precios más cercanos a los referentes globales, lo que ha impulsado directamente los ingresos del país.
Este aumento se produce en un contexto de alta volatilidad en los mercados energéticos mundiales, ligada tanto a la guerra en curso como a la decisión iraní de restringir la navegación en el estrecho de Ormuz, una de las rutas de tránsito de petróleo más críticas del mundo. Alrededor de 20 millones de barriles cruzan el estrecho diariamente, y las restricciones han elevado los costos de transporte y seguros, contribuyendo a mayores precios del petróleo y presiones inflacionarias globales.
Según Asharq Business con Bloomberg, Irán podría haber generado cientos de millones de dólares adicionales desde el estallido de la guerra, beneficiándose de los altos precios del crudo y de las limitaciones de acceso al estrecho para algunos exportadores.
No obstante, los inversores mantienen su preocupación por la creciente incertidumbre en los mercados globales, dado que las instalaciones energéticas en países del Golfo e Irán siguen enfrentando riesgos de ataques. Además, existe el temor de que la infraestructura energética iraní pueda ser blanco de posibles ofensivas de EE.UU. o Israel, con potenciales consecuencias económicas y ambientales.
Desde el 28 de febrero, los ataques estadounidenses e israelíes contra Irán, junto con las represalias de Teherán, han continuado, aumentando la presión sobre los mercados energéticos globales.














