El estrecho de Ormuz se ha convertido en un laberinto de datos bajo el bloqueo impuesto por EE.UU. a los puertos iraníes, que parece haber reducido aún más el flujo en esta ruta clave para el petróleo, ya parcialmente paralizada por Teherán desde que comenzó la guerra. Aunque Washington insiste en que su medida se aplica plenamente desde que entró en vigor el lunes, datos marítimos muestran que buques sancionados por sus vínculos con Irán, así como embarcaciones con bandera iraní, han logrado cruzarlo.
El ejército estadounidense aseguró este miércoles que el bloqueo con origen o destino en puertos iraníes se implementó plenamente en sus primeras 48 horas. “Cero barcos han logrado traspasar las líneas desde el inicio del bloqueo estadounidense el lunes”, informó el Comando Central (CENTCOM) en la red social X.
El martes “un buque de carga con bandera iraní intentó evadir el bloqueo tras salir de Bandar Abbas, cruzar el estrecho de Ormuz y navegar por la costa iraní. El destructor USS Spruance (DDG 111) logró redirigirlo y ahora regresa a Irán”, añadió.
Ahora bien, datos de seguimiento marítimo de LSEG y Kpler muestran que algunas embarcaciones con distintas banderas lograron moverse por el estrecho.
Al menos dos buques sancionados por Estados Unidos y vinculados a Irán ingresaron al Golfo a través de lo que parece ser una nueva ruta cercana a las islas iraníes de Larak y Qeshm. Los petroquímicos G Summer y Alicia, ambos sancionados por Washington por transportar productos iraníes, realizaron ese trayecto.
Además, el Hong Lu, también conocido como RHN y sancionado por EE.UU. entró al Golfo tras provenir de Emiratos Árabes Unidos, navegando cerca de la costa iraní y cruzando el estrecho de Ormuz por una ruta inusual. Es un petrolero de gran tamaño, con capacidad para transportar alrededor de dos millones de barriles de petróleo. Navega bajo bandera de Curazao, en el Caribe, pero es propiedad de una empresa china.
El granelero Rosalina también habría tomado la misma ruta previamente, indicando que se dirigía a un puerto iraní con carga de alimentos, según Kpler.
Dos portacontenedores con bandera iraní y sancionados por Estados Unidos, el Golbon y el Kashan, también fueron vistos saliendo del Golfo, según datos de envíos de LSEG.
El lunes, el buque granelero Christianna, con bandera de Liberia, transitó la zona después de descargar 74.000 toneladas de maíz en el puerto iraní de Bandar Imam Khomeini. Un segundo buque, el petrolero Elpis, pasó cerca de la isla de Larak y completó el paso del estrecho cuando ya regía el bloqueo de EE.UU. Este último transportaba 31.000 toneladas de metanol y había salido del puerto iraní de Bushehr el 31 de marzo.
Cabe destacar que los datos no confirman salidas de petroleros iraníes completamente cargados a través del estrecho, y que aún no se conoce o no han llegado a destino varios de ellos.
Por separado, el servicio de seguimiento de buques TankerTrackers, citado por la agencia de noticias Anadolu, indicó que Irán ha exportado aproximadamente nueve millones de barriles de crudo desde que el bloqueo naval entró en vigor, según el servicio de seguimiento de buques TankerTrackers. Unas dos millones de barriles habían partido el día anterior.
Los datos también muestran que algunas embarcaciones optaron por revertir su rumbo. Se registraron al menos 11 tránsitos en el período analizado, en ambas direcciones. Uno de los buques, el Rich Starry —también sancionado—, apareció navegando en ambos sentidos, lo que sugiere que dio la vuelta en medio de la tensión.

Mientras tanto, Irán aseguró que uno de sus superpetroleros logró romper el bloqueo.
Teherán advirtió además que no permitirá ningún tipo de exportación ni importación en el golfo Pérsico, el mar de Omán y el mar Rojo si Estados Unidos continúa con lo que calificó como una “acción ilegal” de bloqueo naval contra sus buques comerciales y petroleros en el estrecho de Ormuz.
“Si el Estados Unidos agresor y terrorista pretende continuar con su acción ilegal de bloqueo naval (…) las poderosas Fuerzas Armadas de Irán no permitirán la continuidad de ningún tipo de exportación ni importación en la región del golfo Pérsico, el mar de Omán y el mar Rojo”, afirmó el comandante del Cuartel General Central Jatam al Anbiya, el general de división Alí Abdolahi, según la agencia Tasnim.
Estados Unidos amplía el bloqueo a Irán para incluir petróleo y metales
En este contexto, el jueves el ejército anunció que ampliará el bloqueo a Irán para incluir cargamentos con armas, municiones, petróleo, productos refinados y metales clave como hierro, acero y aluminio, independientemente de su ubicación.
Advirtió que los buques sospechosos de transportar dichos artículos a Irán podrían ser detenidos, registrados e incautados en virtud del "derecho de visita y registro de los beligerantes".
Si esta medida se aplica por ubicación, podría significar que los buques serían interceptados incluso en aguas internacionales. No obstante, no se dieron a conocer más detalles de inmediato.
Estados Unidos envía 10.000 soldados más a Oriente Medio, según reporte
Estados Unidos enviará más de 10.000 tropas adicionales a Oriente Medio antes de finales de abril, en un intento de aumentar la presión sobre Irán, según informaron funcionarios estadounidenses a The Washington Post.
El medio, citando a funcionarios actuales y anteriores bajo condición de anonimato, señaló que unos 6.000 soldados viajarán a bordo del portaaviones USS George H.W. Bush y los buques que lo escoltan hacia la región.
Otros 4.200 efectivos del Grupo Anfibio de Despliegue Boxer y su unidad de la 11ª Unidad Expedicionaria de Marines llegarán hacia finales de mes.
Con la llegada prevista del USS George H.W. Bush, que según informes navega alrededor de África, el número de portaaviones en la región ascendería a tres. Actualmente, el USS Abraham Lincoln y el USS Gerald Ford ya se encuentran en Oriente Medio.
Qué ocurre con las negociaciones
En tanto, Estados Unidos e Irán se hacen eco de la situación del alto el fuego tras las negociaciones fallidas del pasado sábado.
Washington dijo que está discutiendo la posibilidad de celebrar un segundo ciclo de conversaciones con Irán en Pakistán y se declaró “optimista” sobre las posibilidades de alcanzar un acuerdo.
En una rueda de prensa en la Casa Blanca, la portavoz Karoline Leavitt indicó que la segunda ronda de conversaciones está prevista en Islamabad, aunque no se ha anunciado una fecha definitiva ni quién encabezará la delegación estadounidense.
“Esas conversaciones se están llevando a cabo”, pero “no hay nada oficial todavía”, señaló Leavitt, quien añadió que el gobierno de Estados Unidos es “optimista respecto a las perspectivas de un acuerdo”.
En paralelo, el jueves, el jefe del Pentágono, Pete Hegseth, afirmó en una rueda de prensa que las fuerzas estadounidenses en Oriente Medio están preparadas para reanudar operaciones de combate si Irán no acepta un acuerdo de paz. “Ustedes, Irán, pueden elegir un futuro próspero, un puente dorado, y esperamos que lo hagan por el pueblo de Irán”, dijo. “Pero si Irán elige mal, entonces habrá un bloqueo y bombas cayendo sobre infraestructura, energía y el sector eléctrico”.
Por otro lado, en una entrevista con la agencia estatal rusa RIA Novosti, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán, Esmaeil Baqaei, reafirmó la predisposición de Teherán al diálogo. Y confirmó que "se han intercambiado varios mensajes a través de Pakistán" en los últimos tres días.
No obstante, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, reiteró este jueves que un alto el fuego en Líbano es “tan importante” como en Irán, según un comunicado en redes sociales.
Teherán ha dicho de forma reiterada que el alto el fuego para detener la ofensiva contra Irán debe aplicarse también a Líbano, algo que Estados Unidos e Israel afirman que no forma parte del acuerdo.
Ghalibaf escribió el jueves en Telegram que Teherán ha “estado trabajando para obligar a nuestros enemigos a establecer un alto el fuego permanente en todas las zonas de conflicto, de acuerdo con el acuerdo”.
Por su parte, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Pakistán señaló que Estados Unidos e Irán mantienen disposición al diálogo, aunque pidió cautela ante las especulaciones sobre una segunda ronda de conversaciones en Islamabad. Añadió que “no ha habido ni un avance ni un fracaso”, y subrayó que las preocupaciones nucleares siguen siendo un tema central.













