Tras semanas de aislamiento, el hasta ahora presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores, se han comunicado públicamente por primera vez desde su captura por fuerzas de Estados Unidos, describiéndose como “firmes” y “serenos” en un comunicado difundido desde su detención.
La pareja, retenida durante casi tres meses en una cárcel federal de Brooklyn, indicó que mantiene fuerzas gracias al apoyo que recibe, tras la dramática operación de enero que los sacó de Caracas y los trasladó a Estados Unidos para enfrentar cargos penales.
"Estamos bien, firmes, serenos y en constante oración", dice el mensaje, publicado en la cuenta de redes sociales de Maduro, aunque no estaba claro quién lo compartió en su nombre. Maduro y Flores elogiaron lo que describieron como la resiliencia de sus seguidores, expresando “profunda admiración” por quienes continúan mostrando solidaridad dentro y fuera de Venezuela.
Su hijo, Nicolás Maduro Guerra, ha declarado públicamente que su padre se mantiene tranquilo y físicamente activo pese a las condiciones de detención.
Desde su captura, Maduro y Flores no han tenido acceso directo a internet ni a noticias, dependiendo únicamente de llamadas telefónicas limitadas con familiares y abogados. Una fuente cercana al gobierno venezolano indicó que Maduro pasa el tiempo leyendo la Biblia y que otros detenidos en el centro se refieren a él como presidente.
Batalla legal y repercusiones políticas
Maduro, quien se ha declarado “prisionero de guerra”, se ha declarado inocente de una serie de cargos que incluyen conspiración de narcoterrorismo y tráfico de drogas.
En una audiencia el pasado jueves, juez federal Alvin Hellerstein, encargado del proceso, rechazó la solicitud de la defensa de desestimar los cargos por narcoterrorismo que pesan sobre ambos, aunque planteó dudas sobre la legalidad de las sanciones que impiden a los acusados costear su defensa con fondos venezolanos.
Los abogados de Maduro habían argumentado que las restricciones impuestas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro violan la Sexta Enmienda de la Constitución de Estados Unidos, al impedirle elegir libremente a sus representantes legales y financiar sus honorarios con recursos del Estado venezolano.
La operación de enero que retiró a Maduro del poder puso fin a más de una década de su mandato y reconfiguró el panorama político de Venezuela, con la exvicepresidenta Delcy Rodríguez ahora al frente del país como presidenta encargada.
Rodríguez ha implementado cambios importantes, incluyendo una amnistía para presos políticos y reformas en el sector petrolero, mientras Caracas atraviesa una transición delicada y renueva vínculos con Washington.









