A las amenazas que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha lanzado en las últimas semanas contra Irán se suma ahora una advertencia aún más dura: que “toda una civilización morirá” si Teherán no acata las exigencias de Washington y reabre el estrecho de Ormuz esta misma noche, cuando vence el plazo impuesto por el propio mandatario. Irán, por su parte, afirmó que “ninguna amenaza puede socavar” su “civilización profundamente arraigada”, y advirtió que cualquier ataque a infraestructuras civiles podría llevar al país a cortar el suministro de petróleo y gas en la región durante años.
"Esta noche morirá toda una civilización, para no volver jamás. No quiero que eso suceda, pero probablemente ocurrirá", escribió Trump en su plataforma Truth Social.
Aunque no dio detalles concretos, Trump ya había señalado que el ejército estadounidense podría bombardear puentes, centrales eléctricas y otras infraestructuras civiles, llevando al país a la “Edad de Piedra”.
No obstante, en su mensaje, Trump dejó abierta la puerta a un posible acuerdo de último momento: “Ahora que tenemos un cambio de régimen completo y total, donde prevalecen mentes diferentes, más inteligentes y menos radicalizadas, quizá algo revolucionariamente maravilloso pueda suceder. ¿Quién sabe? Lo sabremos esta noche”.
Ante esto, Irán afirmó que “ninguna amenaza puede socavar” su “civilización profundamente arraigada”. En un comunicado publicado en la red social X, la portavoz del gobierno iraní, Fatemeh Mohajerani, agregó que la seguridad nacional del país sigue siendo la máxima prioridad del gobierno y que todos los asuntos se están gestionando con cuidado.

Irán amenaza con afectar suministro energético “durante años”
Además, Irán advirtió que podría interrumpir el suministro de petróleo y gas en la región “durante años” si Estados Unidos ataca infraestructuras civiles.
En un comunicado difundido por la agencia estatal IRNA, la Guardia Revolucionaria iraní afirmó que responderá más allá de la región si se cruzan sus “líneas rojas”: “Podríamos dañar la infraestructura de Estados Unidos y sus socios, lo que privaría a EE.UU. y a sus aliados de petróleo y gas en la región durante años”.
Asimismo, indicó que hasta ahora ha actuado con moderación por consideraciones a sus vecinos, aunque advirtió: “Pero todas estas consideraciones podrían ahora quedar anuladas”. También subrayó que no ha iniciado ataques contra objetivos civiles, pero que responderá si su propia infraestructura es atacada.
Desde el 28 de febrero, Irán ha respondido a los ataques de Washington y Tel Aviv con el lanzamiento de drones y misiles hacia Israel y bases militares estadounidenses en países del Golfo.
Ventana para acuerdo aún abierta, dice JD Vance
La dura amenaza de Trump sobre el “fin de una civilización” llega tras semanas de ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, en la ofensiva iniciada el 28 de febrero, que continuó esta semana con bombardeos a complejos petroquímicos, así como a puentes y otras infraestructuras civiles clave.
En ese contexto, Teherán denunció el martes ataques contra su principal terminal de exportación de petróleo en la isla de Kharg, donde, según reportes de medios estadounidenses e iraníes, una nueva oleada de bombardeos alcanzó más de 50 puntos y provocó cortes de electricidad en la zona.
Ahora bien, el vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, aseguró que estas operaciones recientes no implican un cambio de estrategia y sostuvo que Washington mantiene abierta una vía diplomática, pese a la continuidad de los ataques.
Vance afirmó que la ofensiva responde a objetivos ya establecidos y expresó su esperanza de que las negociaciones eviten una mayor escalada. “No creo que lo ocurrido en la isla de Kharg represente un cambio en la estrategia ni en la postura del presidente de Estados Unidos”, señaló.
Al mismo tiempo, advirtió que Washington aún dispone de herramientas adicionales: “Deben saber que tenemos herramientas en nuestro arsenal que hasta ahora no hemos decidido utilizar. El presidente de Estados Unidos puede decidir usarlas, y lo hará si los iraníes no cambian su conducta”.
La Casa Blanca descarta opción nuclear
Las declaraciones de Vance generaron distintas interpretaciones en los medios. No obstante, la Casa Blanca negó que sus declaraciones sobre las "operaciones" militares en Irán contuvieran alguna insinuación de un ataque nuclear estadounidense contra Irán.
En respuesta a publicaciones en la red social X que sugerían ese escenario, la Casa Blanca afirmó: “Literalmente, nada de lo que dijo el vicepresidente aquí ‘implica’ eso”.
Diplomacia a contrarreloj
Mientras tanto, a horas de que venza el plazo impuesto por Trump, las gestiones diplomáticas continúan bajo fuerte presión. Pakistán, que se ha posicionado como uno de los principales mediadores, expresó su expectativa de una “respuesta positiva” por parte de Teherán.
“La situación se ha vuelto extremadamente compleja y sensible, y las próximas horas son cruciales. Aún esperamos una respuesta positiva de Teherán”, afirmó el martes, bajo condición de anonimato debido a la sensibilidad del asunto, dijo un alto funcionario pakistaní a la agencia de noticias Anadolu.
El lunes, fuentes oficiales indicaron que Irán exige que Estados Unidos e Israel “detengan inmediatamente” sus hostilidades —especialmente los ataques dirigidos contra la cúpula iraní—, además de la retirada incondicional del ultimátum de Trump.
En las últimas semanas, Pakistán ha estado en el centro de las negociaciones entre Washington y Teherán, actuando como principal intermediario de propuestas entre ambas partes. “Estamos en contacto con los iraníes. Últimamente han mostrado cierta flexibilidad para sumarse a las conversaciones, pero al mismo tiempo mantienen posturas duras como condición previa para cualquier negociación”, explicó una fuente de seguridad pakistaní.
Por otra parte, Islamabad responsabilizó a Israel de intentar sabotear las negociaciones de alto el fuego entre Estados Unidos e Irán. El ministro de Relaciones Exteriores paquistaní, Ishaq Dar, acusó a Israel de obstaculizar los esfuerzos de Islamabad para facilitar las conversaciones al atacar Teherán cuando “ambas partes estaban en condiciones de sentarse a dialogar”.
“Se produjo un desarrollo peligroso la noche del lunes pasado. Israel atacó a Irán en un momento en que ambas partes (Washington y Teherán) estaban listas para sentarse a negociar”, dijo Dar a los legisladores del Senado paquistaní, según el medio local Geo News. “Éramos muy optimistas respecto a las conversaciones antes de la noche del lunes”, agregó.
Irán ha reiterado en varias ocasiones que busca un fin a la guerra en lugar de un alto el fuego con Estados Unidos, rechazando treguas temporales e insistiendo en “garantías” para evitar que la guerra se reanude por parte de Washington..
Comunicaciones directas suspendidas tras amenaza de Trump, según reportes
En paralelo, otros reportes indican que Irán ha suspendido las comunicaciones directas con Estados Unidos tras la amenaza del presidente de destruir “toda una civilización”.
De acuerdo con The New York Times, que cita a tres funcionarios iraníes, esta decisión se produjo antes del plazo fijado para un posible acuerdo, lo que complica los esfuerzos diplomáticos, aunque no detiene las negociaciones en curso.

Las fuentes añaden que los contactos indirectos a través de mediadores continúan pese a la interrupción del canal directo, una información que también fue confirmada en gran medida por el medio The Wall Street Journal.
Consejo de Seguridad de la ONU no aprueba proyecto sobre Ormuz
En paralelo, el Consejo de Seguridad de la ONU votaba un proyecto sobre el estrecho de Ormuz que, tras varios días de deliberaciones tras bambalinas, fue finalmente rechazado.
El documento solicitaba medidas defensivas coordinadas para garantizar la libertad de navegación. El texto, redactado por Bahréin, obtuvo 11 votos a favor. Colombia y Pakistán se abstuvieron, mientras que Rusia y China ejercieron su derecho de veto como miembros permanentes.
La iniciativa instaba a los Estados a “coordinar esfuerzos, de carácter defensivo y acordes a las circunstancias, para contribuir a garantizar la seguridad de la navegación en el estrecho de Ormuz”, incluyendo la escolta de buques comerciales y la disuasión de intentos de bloqueo o interferencia.
La escalada regional continúa desde que Estados Unidos e Israel lanzaron una ofensiva contra Irán el 28 de febrero, que ha dejado más de 1.340 muertos, incluido el entonces líder Supremo, Alí Jamenei.
En respuesta, Teherán ha lanzado ataques con drones y misiles contra Israel, Iraq y países del Golfo que albergan activos militares estadounidenses, provocando víctimas, daños en infraestructuras y alteraciones en los mercados globales y la aviación.










