El domingo 23 de febrero, Israel intensificó su ofensiva en la región con una serie de acciones simultáneas: desplegó tanques en la ocupada Cisjordania por primera vez en más de 20 años, violó el alto el fuego en Gaza con nuevos ataques, bombardeó objetivos en Líbano y reafirmó sus planes de ocupación en Siria.
Esta serie de operaciones coordinadas por parte de las fuerzas israelíes ha avivado aún más las tensiones en Oriente Medio, con el riesgo de una escalada aún mayor.
