¿Y si Hollywood no solo estuviera contando historias, sino también ayudando a fabricar enemigos?
Durante décadas, el cine occidental ha repetido la misma fórmula: musulmanes como terroristas, árabes como atrasados y migrantes como una amenaza.
Ahora, mientras la imagen de Israel se deteriora por el genocidio en Gaza, estos viejos estereotipos vuelven a aparecer en películas, discursos políticos y redes sociales.
De "Citizen Vigilante" a "Run, Hide, Fight Infidels", pasando por el regreso de "Ali G", ¿estamos ante una nueva ola de islamofobia? ¿O simplemente ante viejos prejuicios que nunca desaparecieron?