“Esperar y ver” es la postura que ha adoptado el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, este miércoles, respecto a los esfuerzos para negociar un fin permanente a la guerra que inició junto a Israel contra Irán, al afirmar que aguarda para ver si Teherán aceptará un pacto “satisfactorio”.
“Nos está yendo muy bien en Irán. Va todo muy bien, y veremos qué pasa. Ellos quieren llegar a un acuerdo, quieren negociar”, dijo Trump en un acto en la Casa Blanca para homenajear a las madres de miembros del servicio militar estadounidense.
“Veremos si pueden alcanzar un acuerdo que sea satisfactorio para nosotros. Lo tenemos muy bajo control”, añadió.
Sobre los términos por parte de Washington para un posible acuerdo, Trump afirmó durante una entrevista con el medio PBS que cualquier acuerdo debe implicar que Irán transfiera directamente a Estados Unidos sus reservas de uranio altamente enriquecido y que Teherán cese las operaciones en sus instalaciones subterráneas.
Añadió que una congelación del enriquecimiento iraní que limite el nivel al 3,67% “no forma parte del acuerdo”.
Aunque expresó optimismo al asegurar que una resolución está “muy cerca”, lanzó una advertencia contundente: “Si aceptan, se acabó, y si no aceptan, bombardeamos”.
Asimismo, también dijo a PBS que existe una “muy buena probabilidad” de alcanzar un acuerdo con Irán antes de su viaje a China, que está previsto para el 14 y 15 de mayo en Beijing.
“Creo que tendremos una muy buena oportunidad de lograr un acuerdo de nuevo”, dijo, añadiendo que, aunque sería “ideal” alcanzar un pacto antes de la próxima semana, no es un requisito. El presidente advirtió, sin embargo, que si las negociaciones fracasan, Washington “volverá a los viejos métodos”, en referencia a la reanudación de una intensa campaña de bombardeos.
Pakistán espera una segunda ronda de negociaciones de paz la próxima semana
La esperanza de alcanzar un acuerdo antes del viaje de Trump a China también la expresaron dos fuentes del Gobierno de Pakistán familiarizadas con la mediación, en conversación con la agencia de noticias Anadolu.
Las fuentes dijeron este miércoles que Islamabad espera acoger la próxima semana una segunda ronda de conversaciones de paz entre Estados Unidos e Irán para poner fin a la guerra.
“Teniendo en cuenta los últimos acontecimientos, Pakistán es optimista sobre la reanudación de las conversaciones entre ambas partes la próxima semana para lograr una solución negociada al conflicto en Oriente Medio”, dijo una de las fuentes, en referencia a la pausa de la operación estadounidense “Proyecto Libertad”, así como a la liberación esta semana de un barco iraní incautado y su tripulación.
“Cerca del 80 al 85% de los asuntos entre ambas partes ya han sido resueltos. Sin embargo, la cuestión nuclear sigue siendo el principal obstáculo”, añadió la fuente.
Irán dice que la propuesta de EE.UU. sigue “bajo revisión”
Por su parte, Irán afirmó este miércoles que una propuesta de Estados Unidos, transmitida a través de la mediación de Pakistán, sigue bajo revisión y que Teherán comunicará su postura final tras completar sus evaluaciones internas.
El portavoz del Ministerio de Exteriores, Esmaeil Baghaei, declaró a la agencia semioficial ISNA que la propuesta estadounidense aún está siendo examinada y que Irán trasladará sus conclusiones a la parte paquistaní una vez finalice el proceso.
ISNA también informó que partes del contenido publicado por el medio estadounidense Axios sobre un posible acuerdo entre Teherán y Washington son “especulación mediática”, y que el equipo negociador iraní sigue centrado en la cuestión de “poner fin completamente a la guerra”.
Según el informe, los asuntos nucleares “no están bajo discusión en esta etapa” de las negociaciones.
Por separado, la agencia iraní Tasnim, citando a una fuente informada, indicó que Teherán aún no ha respondido formalmente a la última propuesta estadounidense porque algunas de sus disposiciones son consideradas inaceptables.
Las declaraciones se producen después de que Axios informara el miércoles que Irán y Estados Unidos estaban cerca de alcanzar un acuerdo preliminar para poner fin al conflicto y establecer un marco para negociaciones más amplias.
De acuerdo con ese reporte, el memorando propuesto declararía el fin de la guerra y pondría en marcha un proceso de negociación de 30 días que abarcaría cuestiones como el estrecho de Ormuz, el programa nuclear iraní y el alivio de sanciones.
Axios señaló que las discusiones bajo el borrador incluyen una moratoria temporal al enriquecimiento de uranio, un alivio gradual de sanciones y una ampliación de las inspecciones de las actividades nucleares iraníes, aunque subrayó que aún no se ha alcanzado un acuerdo final.
Baghaei ya había señalado en una rueda de prensa el lunes que el mensaje estadounidense transmitido a través de Pakistán seguía bajo revisión y que Washington continuaba planteando “exigencias poco razonables”.
En referencia a informes mediáticos sobre una supuesta “iniciativa de 14 puntos” de Irán, el portavoz indicó que los asuntos relacionados con el enriquecimiento y los materiales nucleares siguen siendo especulativos y no han alcanzado ningún entendimiento definitivo.
Ataques iraníes causaron más daños a EE.UU. en Oriente Medio de los que reconoce: informe
Mientras el mundo permanece atento a las negociaciones, un análisis del diario The Washington Post basado en imágenes satelitales y publicado este miércoles indica que los ataques aéreos iraníes causaron una destrucción mucho mayor en las instalaciones estadounidenses en Oriente Medio de lo que Washington ha reconocido públicamente.
La revisión documentó daños en 228 estructuras y equipos en 15 bases estadounidenses, incluidos 217 edificios y 11 activos militares, y concluyó que la magnitud de la destrucción es considerablemente mayor que la divulgada oficialmente por Estados Unidos.
Más de la mitad de los daños se concentraron en la sede de la Quinta Flota en Bahréin y en tres bases en Kuwait. Un funcionario estadounidense dijo al periódico que estos lugares fueron especialmente golpeados probablemente porque permitieron ataques desde su territorio.
Los bombardeos destruyeron sistemas de defensa antimisiles Patriot en Bahréin y Kuwait, una antena satelital en la Actividad de Apoyo Naval en Bahréin, y sistemas de radar THAAD en Jordania y los Emiratos Árabes Unidos.
Asimismo, un avión de mando y control E-3 Sentry fue destruido en la base aérea Prince Sultan en Arabia Saudí tras permanecer repetidamente estacionado en una pista sin protección, según el informe. También se perdió un avión cisterna de reabastecimiento.
Los daños en la instalación naval en Bahréin son “extensos”, afirmó un funcionario estadounidense, lo que obligó a trasladar la sede de la Quinta Flota a la base aérea MacDill, en Florida. Otros dos funcionarios indicaron que las fuerzas estadounidenses podrían no regresar a gran escala a las bases en la región.

















