"Aquí está la sangre de Bolsonaro". Con esa frase, el senador Flavio Bolsonaro oficializó su candidatura presidencial y dejó claro que buscará mantener vivo el legado político de su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, actualmente bajo arresto domiciliario.
El candidato cuenta con el respaldo del presidente argentino Javier Milei, así como del primer ministró israelí, Benjamín Netanyahu, de quien recibió un saludo en video. Además, tambien recibió un mensaje generado con inteligencia artificial de su padre.
El senador brasileño lanzó oficialmente su candidatura para disputar la presidencia de Brasil y prometió reducir impuestos, endurecer la lucha contra el crimen y dar continuidad al proyecto político del bolsonarismo.
Durante el acto de campaña en Sao Paulo, sus seguidores agitaron banderas verdes y amarillas mientras Flavio Bolsonaro reiteraba: "Aquí está la sangre de Bolsonaro".
El expresidente Jair Bolsonaro cumple arresto domiciliario por su presunto papel en el intento de revertir el resultado de las elecciones que llevaron a Luiz Inácio Lula da Silva a la presidencia.
La alianza atraviesa dificultades
La exprimera dama Michelle Bolsonaro también apareció en un video respaldando la candidatura de Flavio Bolsonaro.
"Flavio, que Dios bendiga y proteja tu candidatura", expresó.
El senador obtuvo el respaldo de su padre en diciembre, pero su campaña perdió impulso en mayo tras la filtración de mensajes que lo vinculaban con el banquero encarcelado Daniel Vorcaro, quien posteriormente reconoció haber financiado una película sobre la carrera política de Jair Bolsonaro.
Su popularidad también se ha visto afectada por una disputa pública con Michelle Bolsonaro y sus estrechos vínculos con el presidente estadounidense Donald Trump, quien ha impuesto aranceles a productos brasileños.
Una encuesta de Datafolha publicada el viernes mostró a Lula aventajando a Bolsonaro con un 48% frente a un 43% en una segunda vuelta, en comparación con el 47% frente al 43% de junio.
Bolsonaro también ha tenido dificultades para forjar alianzas políticas, ya que los partidos de centroderecha han optado hasta ahora por mantenerse neutrales en lugar de respaldar su candidatura.
























