A medida que la tensión entre Washington y Teherán sigue latente y en aumento, las Fuerzas de Movilización Popular de Iraq (PMU, por sus siglas en inglés) aseguraron este miércoles que los ataques conjuntos de Estados Unidos y Arabia Saudí mataron al menos a 20 integrantes de esta alianza paramilitar, respaldada por Irán, y dejaron 32 heridos. Los bombardeos, que apuntaron a varias bases de esa organización en territorio iraquí, marca una escalada con los grupos armados alineados con Teherán.
Según las PMU, los ataques alcanzaron varias de sus posiciones, causando muertes, lesiones y daños materiales de consideración en edificios e instalaciones militares. “Estos ataques provocaron la muerte de varios miembros del personal y heridas a otros, además de daños materiales a diversos edificios y propiedades”, declaró la alianza, conocida en árabe como Hashd Al-Shaabi, en un comunicado. También se registraron víctimas en otras provincias, según confirmó otro funcionario.
Según la agencia de noticias Anadolu, cazas estadounidenses y saudíes atacaron múltiples centros logísticos y depósitos de armas en el este de Iraq, en respuesta a más de 30 ataques con drones que, según Washington y Riad, fueron dirigidos por la Guardia Revolucionaria de Irán (IRGC, por sus siglas en inglés) durante las últimas 72 horas.
Citando medios locales, Anadolu reportó que los ataques estuvieron dirigidos contra las Fuerzas de Movilización Popular (PMU), “una coalición integrada mayoritariamente por grupos chiíes respaldados por Irán”.
Las explosiones se registraron en varias zonas del país, incluidas Basora y la provincia de Wasit, al sur de Bagdad.
Por otra parte, el Ministerio de Defensa de Arabia Saudí informó a primera hora de este miércoles de que los bombardeos conjuntos con Estados Unidos contra objetivos de grupos alineados con Irán en Iraq se llevaron a cabo en respuesta a los ataques lanzados desde territorio iraquí contra instalaciones petroleras del reino.

PMU denuncia una violación de la soberanía iraquí
Los grupos armados rechazaron esas acusaciones, calificándolas de "fabricaciones" y advirtiendo contra cualquier intervención militar en territorio iraquí.
Además, Arabia Saudí afirmó que los bombardeos se llevaron a cabo en ejercicio del derecho de legítima defensa, invocando el Artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas. Asimismo, advirtió de que emprenderá nuevas acciones militares si los grupos respaldados por Irán llevan a cabo nuevos ataques contra el reino.
El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) confirmó que fuerzas estadounidenses y saudíes llevaron a cabo en la noche de este martes bombardeos de precisión contra grupos alineados con Irán en Iraq, a los que también acusó de haber sido dirigidos por la IRGC “para atacar a las fuerzas estadounidenses y la infraestructura energética saudí".
En respuesta, las PMU condenaron la operación y la calificaron como "una peligrosa escalada, una violación de la soberanía iraquí y una agresión contra las instituciones oficiales de seguridad del país".
La coalición fue creada en 2014 para combatir al grupo terrorista Daesh y posteriormente fue integrada formalmente en las fuerzas armadas iraquíes. Sin embargo, varias de las facciones que la conforman mantienen estructuras de mando independientes y han sido vinculadas a ataques contra intereses estadounidenses tanto en Iraq como en el resto de la región.
Irán lanza misiles contra una base estadounidense en Jordania
En paralelo, Teherán lanzó misiles contra bases militares estadounidenses en Jordania, según informaron este miércoles medios iraníes.
Los reportes señalaron que los proyectiles fueron dirigidos contra instalaciones utilizadas por fuerzas estadounidenses, mientras los sistemas de defensa aérea intentaban interceptarlos.
El medio estadounidense Axios, citando a un funcionario de Washington, afirmó que todos los misiles fueron interceptados.
En un comunicado, el Centcom confirmó que la IRGC lanzó misiles balísticos contra fuerzas estadounidenses desplegadas en la región, aunque no precisó el lugar exacto del ataque.
Según Anadolu, se trató del primer ataque iraní con misiles balísticos contra una base estadounidense desde que el presidente Donald Trump suspendió las operaciones militares el pasado viernes para abrir una nueva ventana diplomática.
"La Guardia Revolucionaria lanzó múltiples misiles balísticos desde Irán en un intento de ataque sorpresa contra fuerzas estadounidenses desplegadas en Oriente Medio", indicó el Centcom en un comunicado.
"Todos los misiles iraníes fueron interceptados con éxito. Las fuerzas estadounidenses permanecen vigilantes y en un elevado estado de alerta", añadió.
“Acciones agresivas del Ejército de EE.UU.”
Por su parte, la Guardia Revolucionaria afirmó que el ataque fue una respuesta directa a "las acciones agresivas del Ejército de EE.UU.".
"En respuesta a las acciones agresivas del Ejército de EE.UU., hace unas horas los valientes combatientes de la Fuerza Aeroespacial de la Guardia Revolucionaria atacaron con varios misiles balísticos una base aérea estadounidense y un centro de mando en Jordania", señaló en un comunicado.
Teherán advirtió además que continuará respondiendo mientras persistan las amenazas estadounidenses y las acciones contra sus intereses.
"Las amenazas de los funcionarios estadounidenses y sus intervenciones ilegales contra nuestros intereses deben cesar", afirmó.
La tensión vuelve a dispararse
Ambas partes habían mantenido una relativa calma durante el fin de semana, tras casi dos semanas de bombardeos estadounidenses contra Irán y sucesivos ataques iraníes con misiles y drones contra aliados de Washington en el Golfo.

La reanudación de los enfrentamientos se produjo días después de que varias embarcaciones fueran atacadas en el estrecho de Ormuz.
Los precios del petróleo habían caído tras esa breve pausa en las hostilidades y después de que Trump afirmara que existían "buenas posibilidades" de avanzar en las negociaciones para poner fin al conflicto.
Iraq, atrapado entre Washington y Teherán
Los últimos bombardeos vuelven a poner de relieve la difícil posición de Iraq, obligado a equilibrar sus relaciones con Estados Unidos e Irán, cuya rivalidad ha convertido repetidamente al país en escenario de conflictos indirectos.
El primer ministro Ali al-Zaidi, que asumió el cargo este año, ha prometido reforzar el control del Estado sobre los grupos alineados con Irán y avanzar en su desarme, aunque enfrenta una fuerte resistencia de las facciones más influyentes.
Al-Zaidi visitó este mes tanto Washington como Teherán en un intento por contener la escalada y preservar la frágil estabilidad del país.























