ürTürkiye condenó este jueves "en los términos más enérgicos" la incursión realizada por el ministro de Seguridad de Israel, Itamar Ben-Gvir, en la mezquita de Al-Aqsa, en Jerusalén Este ocupada, acompañado por un grupo de extremistas y bajo la protección de las fuerzas de seguridad de Israel.
"Condenamos en los términos más enérgicos la incursión en la mezquita de Al-Aqsa por parte de un ministro israelí, acompañado por un grupo de extremistas y bajo la protección de las fuerzas de seguridad israelíes", afirmó el Ministerio de Relaciones Exteriores en un comunicado.
El ministerio reiteró que la comunidad internacional tiene la responsabilidad de impedir los "actos provocadores” impulsados por el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y los “intentos de crear hechos consumados que violan el estatus histórico y jurídico de los lugares sagrados en Jerusalén, en particular de la mezquita de Al-Aqsa, un lugar de culto exclusivamente para los musulmanes".
La incursión
Más de 3.200 ocupantes israelíes, entre ellos el ministro israelí Ben-Gvir, ingresaron la mañana del jueves al recinto de la mezquita de Al-Aqsa, en Jerusalén Este ocupada, en el día de la festividad judía de Tisha B'Av, que conmemora lo que consideran la "destrucción del Templo".
El Departamento del Waqf Islámico de Jerusalén informó en un comunicado que 3.228 ocupantes entraron al complejo durante el horario de la mañana. Además, indicó que se esperaba el ingreso de más ocupantes después de las oraciones del mediodía.

Videos difundidos por activistas israelíes de extrema derecha mostraron a ocupantes realizando oraciones colectivas frente a la Cúpula de la Roca. Otro video mostró una bandera israelí izada dentro del recinto mientras los participantes cantaban el himno nacional de Israel en presencia de la policía israelí.
La Gobernación de Jerusalén informó en un comunicado que las fuerzas israelíes impusieron fuertes restricciones en las puertas de la mezquita y en los alrededores de la Ciudad Vieja de Jerusalén. Además, desplegaron un amplio operativo dentro del recinto, impidieron el ingreso de fieles palestinos y agredieron a varios fieles y residentes.
El comunicado agregó que los ocupantes "realizaron rituales talmúdicos durante las incursiones, incluido el uso de tefilín, postraciones completas en la zona oriental del recinto y cánticos en voz alta".
Asimismo, condenó la incursión del ministro israelí Ben-Gvir y la calificó como una "escalada peligrosa" y una "violación flagrante" del estatus histórico y jurídico del lugar.
Según la institución, la acción forma parte del "ataque sistemático contra los lugares sagrados islámicos" y de los intentos por imponer una nueva realidad en la mezquita.
También sostuvo que la participación de Ben-Gvir, junto con las incursiones de ocupantes y grupos que promueven la construcción de un "templo judío" en el lugar, representa "un cambio peligroso", al pasar de acciones impulsadas por grupos extremistas a una adopción oficial de esas prácticas por parte del Gobierno israelí.






















