"Las mujeres a menudo recurren a otras mujeres en busca de apoyo durante la guerra", afirma la directora iraní-estadounidense Anna Fahr a TRT Español. Su galardonada película, “Valle del exilio” (2023), explora ese vínculo a través de la vida de dos hermanas sirias desplazadas por la brutalidad de una guerra civil que se prolongó de 2011 a 2024, y se cobró más de 600.000 vidas.
Este drama rodado en árabe sigue los pasos de Rima, una joven embarazada, y de su hermana Nour mientras intentan rehacer sus vidas en el valle de la Becá, en Líbano, cerca de la frontera con Siria. Al entrelazar temas como la sororidad, la resiliencia y la supervivencia, el relato retrata la fuerza serena que exige sobrellevar el exilio.
"Lo que más me atrajo fue que la película saca a la luz a las mujeres y las experiencias que atraviesan durante la guerra, además de reflejar cuán profundamente un conflicto bélico puede marcar sus vidas", declara a TRT Español Hala Hosni, quien encarna a Nour.
Watermelon Pictures —una distribuidora de propiedad palestina especializada en historias poco representadas del Sur Global que los grandes estudios dudan en abordar— está dando una mayor visibilidad al filme.
Fundada en 2024 por los hermanos Badie y Hamza Ali, radicados en Chicago, la compañía adquirió el título tras su estreno en el Festival Cinequest de Cine y Creatividad de 2023 en San José, California, donde se alzó con el Premio del Jurado al Mejor Largometraje Dramático.
Tras su paso por los cines canadienses de la mano de Game Theory Films, Watermelon Pictures amplió el alcance internacional de la cinta en julio al incorporarla a su plataforma de streaming, Watermelon+.
"Estas perspectivas son hoy más cruciales que nunca y escasean profundamente en el panorama mediático de Estados Unidos y Canadá, donde se centran nuestros esfuerzos de distribución", señala Munir Atalla, director de Adquisiciones y Producción de la empresa, a TRT Español.
Un retrato poderoso de la resiliencia
Huyendo de las primeras etapas de la guerra siria tras el asesinato de sus padres y la dispersión de su familia, las hermanas Rima y Nour buscan refugio en el valle de la Becá. Cuando se quedan sin su alojamiento inicial, terminan en un campamento improvisado y son acogidas por Haifa y Shirin, dos mujeres palestinas que comparten un pasado similar de desarraigo.
La guerra civil obliga a las hermanas a enfrentarse a los límites de sus esperanzas de reunificación familiar. Fahr señala la trágica ironía del intento desesperado de Rima por llevar a su esposo a Líbano, solo para descubrir que ha fallecido. Nour, entretanto, arriesga su propia seguridad tras la pista de su hermano desaparecido, de quien se sospecha que podría estar luchando junto a las fuerzas rebeldes.
La fuerza del largometraje reside en la resiliencia de las hermanas a medida que se adaptan a estas pérdidas, y encuentran sostén en otras mujeres que asumen el papel de madres, tías y hermanas sustitutas.
"Creo que hay una especie de belleza trágica en eso y en ver cómo la gente reconstruye su vida por pura necesidad. A menudo no es como imaginaban que sería su futuro, sino lo que tienen que hacer para salir adelante. Eso es una forma de resiliencia", explica Fahr.
Vivencias personales que dan forma a la interpretación
En última instancia, el impacto singular de la obra nace del modo en que sus dos actrices protagonistas recurrieron a sus propias vivencias para ofrecer interpretaciones conmovedoras en pantalla.
La actriz siria debutante Maria Hasan, que encarna a Rima, se inspiró en su propia experiencia de desplazamiento y en su trabajo en el campamento de refugiados de Sabra y Shatila, creado originalmente para la población palestina y que empezó a acoger a refugiados sirios tras el estallido de la guerra en 2011. Fue allí donde conoció de primera mano las duras realidades que afrontan las personas desplazadas.
"A menudo me preguntaba cómo las mujeres de allí afrontaban el embarazo y la maternidad en pleno exilio. Llevé a esas mujeres conmigo a mi interpretación", aclara.
Maria creció en Latakia, una ciudad portuaria del Mediterráneo en el noroeste de Siria. Años más tarde huyó del régimen de Bashar Al-Assad, que respondió a la insurrección de 2011 con detenciones masivas y el asesinato de cientos de miles de personas.
"Cuando los sirios se levantaron contra el antiguo gobierno, publiqué mensajes en redes sociales en contra de las autoridades. Fui investigada y amenazada en redes sociales y en la universidad", recuerda Hasan.
Esa realidad la llevó a huir a Líbano en 2014, donde vivió durante ocho años sin estatus de refugiada antes de solicitar asilo en Francia en 2022.
"No tuve que hacer un gran esfuerzo para imaginar lo que se siente al estar lejos de tu país sin poder regresar", afirma, subrayando cómo su propio exilio moldeó la manera en que abordó el personaje de Rima, cuyo viaje está marcado por la pérdida y la incertidumbre.
"Experimenté el desplazamiento a causa de la guerra, de modo que comprendía algunas de las emociones por las que ella pasaba: dejar tu hogar, perder la sensación de seguridad y cargar con el dolor de tu pueblo. Eso me hizo sentir una responsabilidad aún mayor como actriz. No quería limitarme a actuar el dolor", explica. "Quería entenderla como mujer, respetar su historia y dar vida a sus emociones de una manera honesta".
Hala también se nutrió de su infancia entre Siria y Líbano —país al que se mudó a los 10 años—, al tiempo que destaca que Siria siguió estando presente en su día a día a través de los recuerdos familiares.
"Siempre había pequeños resquicios de Siria en mi vida cotidiana. Mi familia también compartía recuerdos e historias sobre su vida allí, los lugares donde habían vivido, la gente que habían conocido y los pequeños detalles del día a día que recordaban. Esos recuerdos mantuvieron a Siria presente en mi vida de forma muy natural", detalla.
El interés de Fahr por el fenómeno del desplazamiento surgió de manera parecida durante su estancia en Líbano. Se trasladó a Beirut hacia 2011 para impartir clases en la Universidad Libanesa Americana, donde entabló amistad con estudiantes y conocidos libaneses, sirios y palestinos. Sus vivencias la impulsaron a explorar la migración y el exilio a través de relatos ajenos a los suyos, explica, y a abordarlos desde lo que describe como una perspectiva interseccional.
Rodada en un campamento real de refugiados
El equipo de rodaje filmó en un asentamiento de refugiados situado en el oeste del valle de la Becá, un paisaje que a Fahr le recordaba a la provincia de Jorasán, en el noreste de Irán, la tierra ancestral de su familia.
Hoy conocido por acoger a personas desplazadas recientemente por los ataques militares israelíes y las evacuaciones en el sur del Líbano, la zona alberga a una nutrida y arraigada población siria, así como a palestinos, quienes acogieron al equipo sin apenas alterar su rutina diaria.
"La producción levantó una tienda al lado de las ya existentes. Muchas de las personas que aparecen en pantalla simplemente estaban haciendo su vida normal. Cuando ves a niños jugando al fútbol, realmente estaban jugando al fútbol. Un hombre al que se ve fumando en pipa de agua fuera de una tienda probablemente ya lo estaba haciendo antes", explica Fahr.
El bebé que interpretó a Karima, la hija de Rima, también procedía del campamento y tenía apenas dos o tres meses durante el rodaje.
Otros factores condicionaron la producción en medio de la crisis financiera de Líbano, donde el bloqueo de las cuentas bancarias obligó al equipo a pagar a los proveedores en efectivo ante la imposibilidad de realizar transferencias. La escasez de combustible, electricidad y agua añadió mayor presión. El director de producción guardaba un barril de gasolina a mano por si los vehículos del equipo se quedaban sin combustible. Para evitar quedarse varados, la plantilla prefirió permanecer en el valle en lugar de arriesgarse a salir de él.
Perspectivas de futuro y distribución
La experiencia reafirmó el interés de Fahr por las historias moldeadas por el desarraigo y la incertidumbre, temas que explora en su próximo proyecto cinematográfico, “Beirut in Between”, centrado en una estudiante de medicina iraní que se queda varada en Beirut tras denegársele el visado para Canadá. El proyecto ha sido seleccionado para los MedMeetings, un encuentro industrial que se celebra en el marco del Festival MedFilm de Roma del 5 al 15 de noviembre de 2026.
Entretanto, “Valle del exilio” podría llegar pronto a nuevos públicos, ya que hay conversaciones en marcha para un posible estreno en América Latina. Fahr subraya la labor vital que realiza Watermelon Pictures al tender puentes entre los cineastas independientes y audiencias más amplias, especialmente en el Sur Global.
"En lo que respecta a buscar películas que hablen de una determinada vivencia y de una realidad que a las plataformas y distribuidoras más comerciales no siempre les gusta asumir, creo que Watermelon Pictures desempeña un papel fundamental al brindar a cineastas como yo la oportunidad de llegar finalmente a un público más amplio".














