El lío judicial que envuelve a Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, y a su esposa, Cilia Flores, en EE.UU. –y por el cual permanecen detenidos en ese país desde enero– estaría a punto de sumar una capa de complejidad con nuevos cargos, esta vez relacionados con tortura. Así lo reportó la cadena CNN, que, citando fuentes cercanas a la investigación, detalló que las acusaciones adicionales estarían vinculadas al presunto maltrato de estadounidenses encarcelados por el gobierno venezolano durante los últimos años, cuando Maduro estaba al mando.
De acuerdo a la publicación de este miércoles, los cargos adicionales se fundamentan en la supuesta detención ilegal y arbitraria de más de una decena de ciudadanos estadounidenses que fueron enviados a cárceles de Venezuela durante el Gobierno de Maduro (2013-2026), indicaron las fuentes consultadas.

Con estos elementos, añadió el informe de CNN, se espera que los fiscales a cargo del caso en Nueva York presenten las nuevas acusaciones este mismo jueves, durante la audiencia programada para Cilia Flores. En esta cita judicial, la defensa de Flores planeaba pedir prisión domiciliaria a la espera de juicio, debido a aparentes problemas cardíacos.
Además, según la información de la cadena, los investigadores en EE.UU. también están considerando presentar cargos contra varios individuos más por su presunta participación en la tortura de estadounidenses, aunque no se identificaron personas específicas. Una decisión de este tipo podría ampliar el alcance del caso más allá de la pareja.
Consultado por la agencia de noticias AFP, el portavoz de la fiscalía del distrito sur de Nueva York evitó "confirmar o comentar" la información.
El caso que se desarrolla contra Maduro y Flores
Estos nuevos cargos se sumarían al caso penal que Maduro y Flores ya enfrentan en Estados Unidos. En enero pasado, la pareja fue capturada en Caracas durante una operación militar ordenada desde Washington por el presidente Donald Trump.
Tanto Maduro como su esposa se han declarado inocentes de los cargos iniciales, que incluyen conspiración de narcoterrorismo y tráfico de drogas. Además, a principios de septiembre, el líder venezolano pidió al juez que desestime las acusaciones penales en su contra, argumentando que debería estar protegido de un proceso judicial por ser el jefe de un Estado soberano.

En ese momento, Maduro consideró, a través de sus abogados, que el tribunal de Nueva York que maneja su caso "no es competente" para juzgarlo a él ni tampoco a Flores, según un documento. El texto señala que el acusado tiene además derecho a inmunidad puesto que los cargos presentados en Estados Unidos abarcan sus mandatos presidenciales.
"Ningún tribunal estadounidense ha presidido jamás el juicio penal de un líder extranjero que fuera reconocido por su propio país como jefe de Estado en ejercicio en el momento en que se presentaron los cargos", señaló en ese momento el documento de la defensa. "La inmunidad de los jefes de Estados soberanos constituye un principio fundamental del derecho internacional", sostuvieron los abogados.
El principio de que los jefes de Estado en ejercicio gozan de inmunidad frente a procesos judiciales en el extranjero está consolidado en el derecho internacional y es considerado fundamental para la diplomacia.
Apenas días después de su captura, en su primera comparecencia ante el juez Alvin Hellerstein, el 6 de enero de 2026, Maduro defendió su inocencia, afirmó que seguía siendo el presidente de Venezuela y lanzó: "Soy un prisionero de guerra".
Las denuncias de supuesta tortura
Las fuentes citadas por CNN no proporcionaron detalles sobre la identidad de los estadounidenses involucrados en las acusaciones de tortura ni sobre los actos específicos que se investigan. Sin embargo, la publicación sostuvo que varios de quienes estuvieron detenidos en Venezuela han denunciado malos tratos a los que afirman haber sido sometidos durante su encarcelamiento.
“Matthew Heath y Osman Khan, liberados en un intercambio de prisioneros en octubre de 2022, alegaron en una demanda haber sido sometidos a simulacros de ahogamiento (conocidos como waterboarding), descargas eléctricas, amenazas de agresión sexual, administración de drogas que alteran la mente y períodos de aislamiento”, publicó CNN.
Las autoridades estadounidenses continúan investigando casos vinculados a presuntos abusos cometidos durante los años de Maduro en el poder.
Cualquier nueva acusación deberá ser probada en los tribunales, y Maduro, Flores y cualquier otro acusado tendrán derecho a impugnar los cargos mientras continúen los procedimientos legales.






















