El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no ha establecido un plazo límite para que Irán presente una propuesta de paz, según informó este miércoles la Casa Blanca, en medio de nuevas gestiones diplomáticas para reactivar las negociaciones entre ambas partes.
La aclaración llega después de que el propio Trump señalara la posibilidad de que una segunda ronda de conversaciones entre Washington y Teherán se celebre en las próximas 36 a 72 horas. Este proceso cuenta con la mediación de Pakistán, cuyas fuentes apuntan a que ese calendario responde a la evolución de los contactos diplomáticos en curso, mientras que las autoridades iraníes aún no han confirmado su participación.
"El presidente no ha establecido un plazo firme para recibir una propuesta iraní, a diferencia de lo que he visto en algunos informes hoy. En última instancia, el calendario estará determinado por el comandante en jefe", declaró a los periodistas la secretaria de prensa, Karoline Leavitt.
Alto el fuego y tensiones en el estrecho de Ormuz
En este contexto, las declaraciones se producen en medio de un frágil alto el fuego entre Estados Unidos e Irán, prorrogado esta semana por Trump sin especificar una nueva fecha límite. La tregua, impulsada por la mediación de Pakistán, había sido acordada el 8 de abril.
Sin embargo, las tensiones persisten en torno al estrecho de Ormuz, cuya interrupción parcial ha afectado el flujo energético global. Mientras Washington exige su reapertura, Teherán ha alternado anuncios de apertura y restricciones en respuesta a las medidas estadounidenses, incluido el mantenimiento del bloqueo de sus puertos.
Por su parte, Pakistán ha intensificado sus esfuerzos diplomáticos. La capital, Islamabad, permanece bajo estrictas medidas de seguridad mientras continúan los contactos indirectos entre ambas partes. No obstante, una nueva ronda de negociaciones prevista esta semana sigue en suspenso después de que Irán condicionara su participación al levantamiento del bloqueo.
Hasta ahora, las conversaciones previas no han logrado un acuerdo que ponga fin a la escalada en Oriente Medio, aunque la tregua se mantiene mientras continúan las gestiones diplomáticas.
Alivio de sanciones por presión internacional
En paralelo, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, afirmó que decidió extender durante 30 días el alivio de sanciones al petróleo marítimo ruso e iraní tras solicitudes de países vulnerables a la escasez de crudo por el cierre del estrecho de Ormuz.
Durante una audiencia ante un subcomité del Senado este miércoles, Bessent explicó que la medida respondió a peticiones de ministros de Finanzas de cerca de 10 países durante las reuniones de la semana pasada del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. Asimismo, indicó que, tras la solicitud de Emiratos Árabes Unidos de una línea de intercambio de divisas, otros aliados del Golfo han planteado peticiones similares.
Este movimiento supone un giro respecto a su postura previa de no renovar las exenciones. En ese marco, el senador Chris Coons expresó su preocupación por que Irán haya obtenido 14.000 millones de dólares desde el inicio de la guerra, mientras Rusia ganaría 150 millones diarios para financiar su ofensiva en Ucrania.
Frente a estas críticas, Bessent rechazó esa cifra calificándola de "mito" y aseguró que "no podría estar más en desacuerdo" con la idea de que el alivio haya sido contraproducente. A su juicio, la medida evitó una subida global de precios y advirtió que, sin ella, el petróleo podría haber alcanzado los 150 dólares por barril.
"Así como usted está preocupado por los precios de la gasolina para el consumidor estadounidense y para nuestros aliados asiáticos, nosotros también lo estamos", afirmó, añadiendo que el mercado se mantiene "bien abastecido" con 250 millones de barriles.
En la misma línea, el secretario del Tesoro sostuvo que los precios del combustible podrían caer por debajo de los niveles previos a la guerra una vez concluya el conflicto.
"Puedo decirle que creo que cuando hablamos de gasolina, el mercado del crudo se encuentra actualmente en lo que en el sector energético se conoce como una fuerte diferencia entre precios actuales y futuros", explicó.
Asimismo, consideró que, a medida que cesen las hostilidades, los precios volverán a niveles anteriores "o quizás inferiores".
En cuanto a la cooperación financiera, Bessent defendió las líneas de intercambio de divisas con aliados del Golfo:
"Y las líneas de intercambio, ya sea de la Reserva Federal o del Tesoro, sirven para mantener el orden en los mercados de financiación en dólares y evitar la venta desordenada de activos estadounidenses".
"Por lo tanto, la línea de intercambio beneficiaría tanto a Emiratos Árabes Unidos como a Estados Unidos".
Por último, Emiratos Árabes Unidos y otros países del Golfo se han visto fuertemente afectados por la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán, en un contexto de ataques a infraestructuras y graves interrupciones en las exportaciones de petróleo.











