Oriente Medio afronta un nuevo episodio de incertidumbre. Después de semanas de ataques israelíes contra el Líbano, Irán lanzó durante la noche del domingo varias oleadas de misiles contra distintos puntos de Israel, una acción que fue respondida por Tel Aviv con nuevos bombardeos sobre territorio iraní.
Todo ello ocurre en un momento especialmente delicado, ya que Estados Unidos e Irán mantienen desde hace semanas un prolongado proceso de negociaciones mediado por Pakistán. El intercambio de ataques amenaza ahora con complicar aún más los esfuerzos diplomáticos y aumenta los temores de una expansión regional del conflicto.
La respuesta iraní llegó apenas horas después de un ataque aéreo israelí contra el distrito de Dahiyeh, en la capital libanesa Beirut, pese al alto el fuego. Este ataque, se enmarca en una prolongada ofensiva sobre todo el país. El bombardeo en concreto, que causó la muerte de al menos dos personas y dejó 11 heridos, llevó a funcionarios iraníes a prometer represalias.
Teherán lanzó varios ataques con misiles contra Israel, los primeros de este tipo desde el frágil alto el fuego alcanzado a principios de abril. La radiotelevisión estatal iraní IRIB confirmó los bombardeos y aseguró que las operaciones continuarían si Israel respondía a los ataques iraníes o no detenía sus ofensivas contra el Líbano.
Según el Canal 12 de Israel, Irán disparó tres oleadas de misiles, incluida una andanada de cuatro proyectiles. Los primeros informes apuntaron a daños en la ciudad de Tiberíades. Por su parte, el ejército israelí afirmó que los misiles fueron interceptados por los sistemas de defensa aérea del país.
Aunque el alcance de los daños sigue sin estar claro, el episodio marcó la ruptura más importante de la tregua alcanzada a principios de abril.
El ataque llevó además a las autoridades israelíes a suspender temporalmente las operaciones en el aeropuerto Ben Gurion, cerca de Tel Aviv. Paralelamente, Irán cerró la parte occidental de su espacio aéreo hasta nuevo aviso. La autoridad de aviación civil iraní indicó en un comunicado que la decisión fue adoptada sobre la base de evaluaciones de seguridad.
Los enfrentamientos continuaron durante la jornada del lunes. Las sirenas antiaéreas volvieron a sonar en varias ciudades del centro y sur de Israel después de que el ejército israelí detectara nuevos lanzamientos de misiles desde Irán. Según las fuerzas armadas, los sistemas de defensa aérea fueron activados para interceptar los proyectiles entrantes.
Las alertas también se escucharon en Jerusalén Este ocupada y Cisjordania ocupada, mientras varias explosiones resonaban en el cielo como resultado de las operaciones de interceptación.
Durante la noche, Irán lanzó tres nuevas oleadas de misiles que activaron las alarmas en distintas localidades del norte de Israel. De acuerdo con los primeros informes, alrededor de 10 proyectiles fueron disparados hacia territorio israelí.
Irán defiende los ataques como una respuesta legítima
Mientras sobre el terreno continuaban los intercambios de fuego, Teherán trató de justificar sus acciones en el plano diplomático.
Irán afirmó la madrugada del lunes que los ataques lanzados contra el norte de Israel fueron realizados en "legítima defensa" ante lo que describió como repetidas violaciones israelíes del alto el fuego y los recientes ataques contra el Líbano e intereses iraníes.
En un comunicado, el ministerio de Relaciones Exteriores iraní señaló que la operación se llevó a cabo en el marco del "derecho legítimo a la defensa propia" de Teherán, de conformidad con el artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas.
La cartera acusó a Israel de incumplir reiteradamente el alto el fuego alcanzado el 8 de abril y de intensificar sus ataques contra el Líbano e Irán. Asimismo, denunció una supuesta cooperación entre Israel y el "ejército terrorista estadounidense" en recientes acciones dirigidas contra buques iraníes y emplazamientos situados en el sur del país.
El comunicado también acusó a Washington y Tel Aviv de participar en actos de "piratería marítima" contra Irán y aseguró que las fuerzas armadas iraníes atacaron varios objetivos militares en el norte de Israel durante la noche del domingo.
El ministerio sostuvo que el alto el fuego en Líbano era una parte inseparable del entendimiento alcanzado el 8 de abril y responsabilizó directamente a Estados Unidos de las presuntas violaciones israelíes del acuerdo y de cualquier escalada regional derivada de ellas.
Teherán advirtió además que cualquier nueva "aventura" israelí contra el Líbano o Irán recibirá una respuesta "contundente e integral" por parte de las fuerzas iraníes.

Trump pide a Irán retomar las negociaciones
Mientras Irán defendía sus ataques y acusaba a Israel de violar el alto el fuego, Washington trataba de evitar una nueva espiral de represalias.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, instó a Irán a regresar a la mesa de negociaciones y sugirió que un acuerdo podría alcanzarse en los próximos días.
"Ya han lanzado sus misiles, es suficiente. Vuelvan a la mesa y lleguen a un acuerdo", declaró Trump a Fox News tras los ataques iraníes contra Israel.
El mandatario estadounidense señaló que un eventual acuerdo con Teherán podría firmarse "el lunes, martes o miércoles de la próxima semana", en referencia a las conversaciones que ambas partes mantienen desde hace semanas con la mediación de Pakistán.
Trump también intentó distanciarse de las acciones israelíes en Líbano. Al referirse al ataque contra Beirut que precedió al lanzamiento de misiles iraníes, aseguró que las operaciones militares israelíes "no fueron coordinadas con Estados Unidos" y afirmó que no estaba "contento" con los bombardeos dirigidos contra Hezbollah en la capital libanesa.
Asimismo, sostuvo que los ataques iraníes "no hirieron a nadie" y expresó su deseo de que Israel no responda militarmente, advirtiendo que una represalia solo contribuiría a prolongar el conflicto.
"Voy a llamar a Bibi ahora mismo y le diré que no tome represalias", declaró Trump, según recogió el periodista de Axios Barak Ravid en una entrevista telefónica, utilizando el apodo con el que se refiere al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.
Según Ravid, Trump añadió: "Israel tuvo su ataque e Irán tuvo el suyo. No necesitamos otro". Posteriormente, el periodista informó de que un funcionario estadounidense confirmó que Trump habló con Netanyahu, aunque ni la Casa Blanca ni el propio presidente habían hecho comentarios públicos sobre la conversación.
A los llamamientos para evitar una nueva escalada también se sumó la secretaria de Relaciones Exteriores británica, Yvette Cooper. "La reanudación del conflicto entre Irán e Israel no beneficia a nadie", escribió en X, donde pidió priorizar la vía diplomática.

Israel amplía los bombardeos sobre territorio iraní
Sin embargo, los llamamientos a la moderación no lograron frenar la escalada. Horas después, Israel amplió sus operaciones militares y lanzó una nueva serie de ataques aéreos contra el oeste y el centro de Irán. Los bombardeos se produjeron mientras Washington insistía en la necesidad de retomar las negociaciones para evitar una mayor expansión del conflicto.
Según el ejército israelí, la fuerza aérea atacó instalaciones militares pertenecientes al "régimen iraní". Sin embargo, medios iraníes informaron de explosiones en múltiples ciudades del país, incluidas Teherán, Tabriz e Isfahán. La agencia de noticias Tasnim también reportó detonaciones cerca de la ciudad de Karaj, mientras que la agencia de noticias IRNA informó de al menos tres explosiones en Isfahán.
Entre los objetivos alcanzados figuraba una instalación petroquímica en Mahshahr, en el suroeste de Irán. De acuerdo con la agencia de noticias Mehr, Valiollah Hayati, vicegobernador para asuntos de seguridad de la provincia de Juzestán, afirmó que la empresa petroquímica Karun Mahshahr fue atacada y que parte del complejo industrial sufrió daños tras el impacto de los proyectiles.
Las autoridades iraníes señalaron que no se habían registrado víctimas mortales ni heridos hasta el momento, aunque indicaron que las evaluaciones sobre la magnitud de los daños seguían en curso.
Los ataques se produjeron pese a los llamamientos de Estados Unidos para evitar nuevas represalias y avanzar en un acuerdo con Teherán. Posteriormente, el ejército israelí confirmó que había atacado varios puntos del complejo petroquímico y anunció que ofrecería más detalles sobre la operación en las próximas horas.

Irán acusa a Estados Unidos de coordinar los ataques israelíes
Los nuevos ataques israelíes provocaron además una dura reacción política en Teherán.
En medio del recrudecimiento de los enfrentamientos, Irán elevó también el tono contra Washington y aseguró que los recientes ataques israelíes contra su territorio fueron realizados en coordinación con Estados Unidos.
El portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei, afirmó que la reciente oleada de bombardeos israelíes estuvo "plenamente coordinada" con el Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM), responsable de las operaciones militares estadounidenses en Oriente Medio.
"La responsabilidad directa de Estados Unidos por las acciones del régimen sionista es clara, y las consecuencias de la escalada de las tensiones también recaerán sobre Estados Unidos", declaró Baqaei, según recogió la agencia estatal IRNA.
El portavoz iraní reiteró así las acusaciones formuladas previamente por Teherán, que responsabiliza a Washington de respaldar las acciones israelíes en la región. Baqaei también criticó al director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, cuya actuación calificó de "política e irresponsable" respecto al expediente iraní.
Crecen los temores a una expansión regional del conflicto
Más allá del intercambio directo de ataques, varios acontecimientos registrados durante las últimas horas alimentaron el temor a que el conflicto pueda extenderse por toda la región.
Desde Teherán, altos cargos iraníes advirtieron de que la respuesta a los ataques israelíes podría no haber terminado y sugirieron que otros actores aliados podrían involucrarse si continúan las operaciones militares israelíes en la región.
Ali Akbar Velayati, asesor del líder supremo de Irán, afirmó que el ataque israelí contra Beirut activó la "primera fase" de una respuesta más amplia por parte del denominado eje de la resistencia. Según declaraciones difundidas por medios iraníes, la ofensiva israelí contra la capital libanesa y la violación del alto el fuego hicieron inevitable una reacción.
Velayati también advirtió sobre las implicaciones que una mayor escalada podría tener para rutas marítimas estratégicas de la región. El asesor sostuvo que el eje de la resistencia tiene capacidad para afectar el tránsito tanto en el estrecho de Bab al-Mandab como en el estrecho de Ormuz, dos de los corredores marítimos más importantes para el comercio y el suministro energético mundial.
Las advertencias iraníes coincidieron con un nuevo incidente de seguridad procedente de otro frente regional. Israel cerró temporalmente su espacio aéreo el lunes después de interceptar un misil lanzado desde Yemen, según informaron medios israelíes.
De acuerdo con el ejército israelí, el proyectil fue interceptado tras activarse las sirenas antiaéreas en el área metropolitana de Tel Aviv y en varias zonas del centro y sur del país. Posteriormente, las autoridades decidieron suspender temporalmente el tráfico aéreo como medida de precaución.
En paralelo, otro de los actores del denominado eje de la resistencia elevó el tono. El grupo hutí de Yemen reivindicó el lanzamiento de misiles contra objetivos israelíes en la región de Jaffa y aseguró que los ataques alcanzaron sus objetivos. El movimiento afirmó que la operación fue una respuesta a lo que describió como agresiones israelíes contra Irán, Palestina, Líbano, Iraq y Yemen.
En un comunicado, los hutíes anunciaron además que impondrán una "prohibición completa y total" a la navegación israelí en el mar Rojo y advirtieron de que los buques vinculados a Israel volverán a ser considerados objetivos.
"Responderemos a la escalada con una escalada", señaló el grupo, que aseguró que sus operaciones militares se intensificarán en función de la evolución de los acontecimientos y en coordinación con el denominado eje de la resistencia.
Iraq y Siria restringen el tráfico aéreo ante la escalada
La preocupación por una posible expansión regional también comenzó a reflejarse en las medidas adoptadas por los países vecinos.
Tanto Iraq como Siria anunciaron restricciones temporales al tráfico aéreo tras los intercambios de ataques entre Irán e Israel.
Las autoridades iraquíes ordenaron el cierre del espacio aéreo del país durante 72 horas después del lanzamiento de misiles iraníes contra Israel, según informó la agencia de noticias INA.
Por su parte, la Autoridad de Aviación Civil de Siria anunció el cierre temporal de los corredores aéreos del sur del país y la suspensión de las operaciones en el Aeropuerto Internacional de Damasco debido a los acontecimientos registrados en las últimas horas.
Según el organismo, la medida permanecerá en vigor durante 12 horas, desde las 23:00 del domingo hasta las 11:00 del lunes, mientras continúan las evaluaciones técnicas y de seguridad realizadas por el Comité de Gestión de Riesgos de la autoridad aeronáutica siria.
Las restricciones aéreas adoptadas por Iraq y Siria reflejan el creciente temor a que los enfrentamientos entre Irán e Israel terminen arrastrando a más actores regionales y hagan saltar por los aires la ya frágil tregua alcanzada en abril.




























