La sombra de una posible agresión militar acecha nuevamente a Cuba en medio de la crisis energética que sufre, tras reportes acerca de que Washington evalúa una serie de medidas sobre la isla. La cadena CBS News informó este miércoles que planificadores militares estadounidenses han sopesado diversas opciones para una posible acción contra La Habana.
Entre las alternativas se ha considerado un ataque aéreo liderado por el ejército con la participación de miles de soldados estadounidenses, detalla la publicación de CBS News.
Varios funcionarios estadounidenses con conocimiento de las conversaciones le revelaron al medio que el ataque aéreo sería ejecutado por la 101.ª División Aerotransportada, la única unidad entrenada para tal misión.
Sin embargo, los funcionarios también enfatizaron que esta planificación de contingencia no significa que el presidente Donald Trump o el Pentágono hayan decidido lanzar una operación.
Ahora bien, cualquier acción armada contra Cuba enfrentaría grandes desafíos, ya que considerables recursos militares estadounidenses siguen asignados a las operaciones contra Irán, según el informe.
El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, ha seguido favoreciendo una transición diplomática hacia un gobierno tecnocrático en la isla, el cual esté dispuesto a impulsar reformas económicas.
Sin embargo, este esfuerzo se ha estancado a pesar de la creciente presión financiera de Estados Unidos sobre el ejército cubano y su conglomerado militar Gaesa.
En un comunicado del 11 de julio, Rubio afirmó que el liderazgo de La Habana –al que se refiere como “régimen”– sigue rechazando las reformas, perpetuando en cambio el control total y la adhesión a una "ideología marxista moralmente corrupta".
El Departamento de Estado también ha ampliado las sanciones contra entidades estatales cubanas.
Dado que aeronaves, recursos de inteligencia y otras capacidades de EE.UU. ya se han trasladado a Oriente Medio, los funcionarios citados indicaron que es improbable una acción contra Cuba a corto plazo, considerando la reanudación de las operaciones contra Irán.
El Pentágono celebró una sesión informativa sobre el concepto de operaciones el mes pasado para examinar las opciones militares iniciales, evaluando los objetivos de la misión, las necesidades de tropas y la logística.
Apagones en medio de bloqueo petrolero contra Cuba
El reporte sobre los planes de EE.UU. llega mientras Cuba sigue luchando contra el bloqueo petrolero que le impuso Washington y que ha desatado extensas interrupciones de la energía eléctrica cada vez más frecuentes. Este martes, la isla volvió a sumirse en la oscuridad, en lo que fue el tercer apagón total en menos de 10 días, y el quinto desde que comenzó el año.
Los dos cortes generalizados anteriores ocurrieron la semana pasada, y en ambos casos la compañía eléctrica tardó más de 24 horas para restablecer el servicio en toda la isla. Sin embargo, las interrupciones continuaron en algunos lugares debido a la baja producción de electricidad.
"Eso ocurre fundamentalmente por la situación que tiene nuestro sistema eléctrico, agudizada después de la orden de Estados Unidos", declaró el martes el ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, en conferencia de prensa con medios nacionales.
"Es prácticamente una guerra lo que estamos viviendo", comentó el ministro, que insistió en que en la isla "hay una total ausencia de combustible" y el gobierno no cuenta con acceso a piezas de repuesto para sus termoeléctricas.

Durante las últimas semanas, los apagones han superado las 30 horas consecutivas en La Habana, mientras que en el interior del país pueden extenderse por varias jornadas.
Cuba lleva años enfrentando una prolongada crisis económica marcada por escasez de combustible, apagones y dificultades en el acceso a alimentos y medicinas. Funcionarios en La Habana atribuyen gran parte de estas dificultades a décadas de sanciones estadounidenses.
Una presión que no es nueva
La posibilidad de una acción militar contra La Habana lleva meses evaluándose en el Gobierno de Trump, con una retórica amenazante que escala cada cierto tiempo. En 2025, cuando inició su segundo periodo, el presidente estadounidense reincorporó a Cuba a la lista de países “patrocinadores del terrorismo”, una decisión con fuertes implicancias financieras y bancarias.
Casi un año después, tras una operación de Washington que derivó en la captura y el traslado a la fuerza del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, avanzó con una nueva medida: interrumpió el flujo de petróleo venezolano hacia Cuba, uno de los pilares del abastecimiento energético de la isla.
“¡No habrá más petróleo ni dinero para Cuba: cero!", escribió el mandatario en redes sociales en enero de 2026, después de afirmar que La Habana “está a punto de caer”. Declaraciones de ese tipo se han repetido constantemente en los meses que han pasado desde entonces.

De hecho, apenas en mayo pasado aseguró que Washington podría tomar el control de Cuba “casi de inmediato” y amenazó con trasladar uno de sus portaaviones más grandes hacia las costas de la isla una vez que “termine el trabajo” en la guerra contra Irán.
“De regreso desde Irán, tendremos uno de nuestros grandes, quizá el portaaviones USS Abraham Lincoln, el más grande del mundo; lo haremos llegar y se detendrá a unos 100 metros de la costa”, sostuvo en ese momento.
Ahora bien, aunque Trump ha endurecido la política exterior de EE.UU. frente a la isla desde que regresó a la Casa Blanca, este no fue el comienzo de las devastadoras sanciones con las que Washington intenta asfixiar a Cuba desde 1960. Como explica la experta Aya Jebari Lakkel en este artículo de TRT Español, las sanciones “se presentan como una alternativa no militar dirigida a gobiernos, pero golpean a la población civil: debilitan sistemas de salud, bloquean el comercio y erosionan economías cada vez menos capaces de sostener lo básico”.





















