El cambio climático volvió a ocupar el centro de la agenda internacional en Nueva York, donde el presidente de Türkiye, Recep Tayyip Erdogan, anunció que Antalya acogerá la COP31 del 9 al 20 de noviembre de 2026.
Erdogan hizo el anuncio durante una reunión de alto nivel sobre el clima convocada por el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, al margen del 81º periodo de sesiones de la Asamblea General de Naciones Unidas.
“Recordarán que el año pasado dije aquí que Türkiye aspiraba a acoger la COP31. Este año celebraremos la COP31 en Antalya, del 9 al 20 de noviembre de 2026”, afirmó Erdogan.
Más allá de albergar la conferencia, Türkiye busca que la cita sirva para pasar de los compromisos a la acción. Erdogan explicó que el país trabaja para que la COP31 se centre en la aplicación de las decisiones adoptadas hasta ahora frente al cambio climático.
Pero, para que esa transición sea efectiva, el mandatario considera necesario tener en cuenta las diferencias entre países. Las políticas climáticas, sostuvo, no pueden desvincularse de las circunstancias sociales y económicas de cada Estado.
“Cualquier propuesta que no podamos conciliar con nuestros objetivos climáticos y con nuestras realidades sociales y económicas estará condenada al fracaso”, afirmó.

Un desafío marcado por las desigualdades
La cuestión de las desigualdades ocupó también un lugar central en el discurso de Erdogan. Mientras persistan las diferencias en el acceso a la financiación y la tecnología, advirtió, no será realista esperar que todos los países avancen al mismo ritmo.
“Mientras persistan las desigualdades en el acceso a la financiación y la tecnología, no es realista esperar que todos los países avancen a la misma velocidad”, señaló.
En este contexto, Erdogan vinculó la lucha contra el cambio climático con dos cuestiones que, a su juicio, no pueden separarse: el desarrollo y la prosperidad.
“En la medida en que logremos establecer un vínculo sólido entre los objetivos climáticos y el desarrollo y la prosperidad, también podremos hacer permanente una transición justa”, sostuvo.
La reunión convocada por Guterres busca precisamente abordar estos desafíos: acelerar una transición justa y ordenada hacia las energías renovables, movilizar financiación e inversiones asequibles para los países en desarrollo y reforzar la adaptación y la resiliencia ante unos riesgos climáticos cada vez mayores.


























