El Mundial también se vive en los puestos del centro de Ciudad de México. Entre banderas, camisetas y recuerdos, comerciantes informales cuentan que la llegada de aficionados ha traído más movimiento y un repunte en las ventas, aunque no para todos por igual.
Muchos explican que quienes más compran siguen siendo los propios mexicanos, mientras que los visitantes extranjeros son los que más se acercan, preguntan y se maravillan con el ambiente. Para algunos vendedores, el torneo ha supuesto una oportunidad real de ingreso; para otros, una mejora modesta, pero suficiente para seguir saliendo a la calle a trabajar.
Esa es también la otra cara del Mundial: la de quienes aprovechan la fiesta del fútbol para ganarse la vida, muchas veces sin un puesto fijo y bajo el riesgo constante de ser desalojados.
Más vídeos
¿Beneficia el Mundial al comercio informal de México?
El Mundial también se vive en los puestos del centro de Ciudad de México. Entre banderas, camisetas y recuerdos, comerciantes informales cuentan que la llegada de aficionados ha traído más movimiento y un repunte en las ventas, aunque no para todos
Más vídeos