Lo que antes era un placer cotidiano, hoy es un lujo que se mueve entre el calor extremo y el crimen organizado.
El precio del cacao se ha cuadruplicado, las mafias ya lo tienen en la mira y los productores temen por sus vidas.
¿El culpable? El cambio climático.
Este ya está transformando para siempre la forma en que consumimos chocolate… y podría cambiar también lo que llega a tu mesa.
