Los gobiernos de Israel y Líbano concluyeron este jueves la séptima ronda de negociaciones directas, mediadas por Estados Unidos, en la capital italiana, para avanzar en la aplicación del acuerdo alcanzado entre ambas partes el pasado junio, que contempla la retirada gradual de las tropas israelíes de los territorios ocupados en el sur de Líbano y el despliegue del Ejército libanés en esas zonas. Así lo confirmó un alto funcionario libanés a la agencia de noticias Anadolu.
La ronda, iniciada el martes, es la segunda celebrada en la capital italiana, después de que las cinco primeras tuvieran lugar en Washington. Durante tres días, las delegaciones abordaron cuestiones militares, políticas, jurídicas y fronterizas destinadas a concretar la implementación del pacto y resolver los principales puntos de fricción entre ambos países.
Estas conversaciones forman parte del proceso abierto tras la firma, el pasado 26 de junio, de un acuerdo marco impulsado por Washington con el objetivo de estabilizar la frontera entre Israel y Líbano tras meses de enfrentamientos. El documento establece una hoja de ruta para una retirada progresiva de las fuerzas israelíes de las zonas ocupadas, comenzando con un proyecto piloto en áreas previamente acordadas.
Como contrapartida, Beirut se comprometió a desplegar al Ejército libanés en los territorios evacuados para asumir las tareas de seguridad y avanzar en el desarme de las milicias presentes en el sur del país, entre ellas Hezbollah. La retirada israelí del conjunto del territorio libanés ocupado quedará supeditada al cumplimiento gradual de esos compromisos.
Israel mantiene los ataques durante las negociaciones
No obstante, las negociaciones se han desarrollado en un contexto de persistente tensión sobre el terreno, marcado por la continuidad de los ataques israelíes en territorio libanés. Durante los tres días de conversaciones, Israel mantuvo intensos sobrevuelos de drones y aviones de combate sobre Beirut y Tiro, además de realizar simulacros de bombardeos y nuevos ataques contra el sur de Líbano.
En la noche del miércoles al jueves, al menos ocho personas resultaron heridas en una serie de ataques aéreos y de artillería israelíes contra localidades del distrito de Tiro, pese al alto el fuego y al desarrollo de las negociaciones entre Beirut y Tel Aviv.
Según la Agencia Nacional de Noticias (NNA) del Líbano, drones israelíes lanzaron tres ataques contra el barrio de Al Malaab, en la localidad de Burj Al Shamali, situada a unos cinco kilómetros de Tiro. Posteriormente, aviones de combate israelíes bombardearon nuevamente el mismo lugar en un cuarto ataque.

El Ministerio de Salud libanés confirmó que ocho personas resultaron heridas en Burj Al Shamali. Además, la aviación israelí lanzó otros tres bombardeos entre las localidades de Mansouri y Majdal Zoun, mientras que Mansouri también fue alcanzada por fuego de artillería y disparos de tanques.
Desde el 2 de marzo, y pese al proceso negociador y al acuerdo alcanzado entre ambas partes el pasado junio, Israel ha mantenido sus operaciones militares en Líbano. Según el Ministerio de Salud libanés, la ofensiva ha causado al menos 4.333 muertos y 12.250 heridos, cifras que reflejan la fragilidad de la tregua y las dificultades para trasladar los avances diplomáticos al terreno.
¿Qué se abordó en la séptima ronda?
Las negociaciones comenzaron con aproximadamente una hora de retraso por lo que un alto funcionario libanés calificó como "razones relacionadas con Estados Unidos". Posteriormente, las delegaciones mantuvieron tres reuniones paralelas en las que abordaron cuestiones militares, políticas, jurídicas, fronterizas y el asunto de los prisioneros.
En el plano militar, las conversaciones se centraron en aspectos técnicos vinculados a la aplicación del acuerdo, incluidas consultas sobre terminología y redacción de los documentos que deberán regular la retirada israelí y el despliegue del Ejército libanés.
La cuestión de los prisioneros ocupó otro de los principales bloques de discusión. Según la fuente libanesa, las partes avanzaron en dos frentes: la aplicación del derecho internacional a los detenidos y el intercambio inicial de listas de prisioneros. No obstante, el funcionario reconoció que este sigue siendo uno de los asuntos más complejos para Beirut, ya que las autoridades libanesas aseguran no disponer de un registro completo de las personas retenidas por Israel.
Pese a ello, calificó las conversaciones de "positivas" y afirmó que continúan los esfuerzos para incorporar al Comité Internacional de la Cruz Roja al proceso. Asimismo, la delegación libanesa insistió en que el primer grupo de detenidos sea liberado "lo antes posible" como medida de creación de confianza entre ambas partes.
En el ámbito político, el debate giró principalmente en torno a las denominadas "zonas modelo", áreas propuestas para poner en marcha un proyecto piloto de retirada gradual de las tropas israelíes, así como a la exigencia de Beirut de renovar y aplicar plenamente el acuerdo de alto el fuego.
De acuerdo con el funcionario, el diálogo sobre estas zonas ha entrado en una fase "seria", después de que la delegación israelí solicitara más información sobre las ubicaciones propuestas para evaluar sus características geográficas y operativas. Sin embargo, reconoció que todavía no se ha producido ningún avance concreto. Entre las zonas planteadas por Líbano figura la localidad de Zawtar Al-Sharqiya, en la gobernación meridional de Nabatiye.
Las delegaciones también exploraron la posibilidad de negociar un nuevo acuerdo de seguridad para regular la situación en la frontera común. En ese marco, discutieron si dicho mecanismo debería contar con el respaldo jurídico de Naciones Unidas o, por el contrario, quedar bajo el patrocinio de Estados Unidos.
Según el funcionario libanés, la reciente escalada militar israelí en el sur del país no fue tratada directamente durante las reuniones de Roma, sino a través del mecanismo de supervisión del alto el fuego establecido el 27 de octubre.
De cara a la siguiente fase del proceso, el 1 de septiembre ha sido planteado como fecha preliminar para celebrar la octava ronda de negociaciones, aunque Washington continuará realizando consultas con ambas partes antes de confirmar el calendario. Beirut, además, aseguró haber recibido un compromiso de Estados Unidos para responder a sus denuncias sobre las presuntas violaciones israelíes del acuerdo de alto el fuego.























