El fuego y la sangre que se empiezan a extender por la costa de Yemen en el mar Rojo agravan una crisis humanitaria que impacta a miles de personas, por cuenta de los enfrentamientos que libran las fuerzas gubernamentales y el grupo de los hutíes. Los combates, que durante la última semana se han recrudecido, dejan un saldo de decenas de civiles muertos –de acuerdo a autoridades yemeníes– y más de 82.000 personas desplazadas.
Según el Gobierno de Yemen, al menos 150 personas civiles perdieron la vida y más de 200 resultaron heridas por disparos de los hutíes en las provincias de Taiz, Al-Hudaydah y Marib desde el 3 de septiembre. Las cifras fueron anunciadas en un comunicado del Ministerio de Derechos Humanos, publicado el domingo por la noche por la agencia oficial de noticias Saba.
En este contexto, el ministerio condenó enérgicamente la escalada militar y lo que señala son violaciones generalizadas cometidas por los hutíes en esas tres zonas.
La escalada entre las partes ha incluido ataques con misiles balísticos y drones, bombardeos con diversos tipos de armas, así como ataques contra zonas pobladas, campamentos de desplazados y convoyes de civiles que huían de las zonas de combate, detalló el comunicado oficial.
Más de 82.000 personas desplazadas
Al mismo tiempo, la oleada de personas que huyen de las zonas costeras occidentales de Yemen se ha disparado. La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) informó que la cifra asciende a más de 82.000, desde principios de septiembre, incluidas más de 2.000 que han llegado a Yibuti por mar.
Y sobre esta última cifra, el Ministerio de Derechos Humanos de Yemen destacó que refleja la extensión del impacto humanitario más allá del país.
Justamente, detalló que en la zona se han destruido propiedades y las familias quedaron sin hogar, sin medios de subsistencia y sin alternativas para cubrir sus necesidades básicas.
Ante el elevado número de víctimas por los enfrentamientos, el ministro de Salud de Yemen, Qasim Buhaibeh, hizo un llamamiento urgente a la ciudadanía para que done sangre y así se pueda aumentar la capacidad de respuesta de los centros médicos en la capital provisional, Adén, en el sur del país.
Justamente allí, las autoridades locales han comenzado los preparativos para instalar un nuevo campamento para desplazados, con capacidad entre 3.000 y 5.000 personas, en el distrito de Al Bureiqa.
La iniciativa tiene el objetivo de proporcionar refugio y servicios básicos de salud a las familias que huyen de las zonas de Moca, Hays y Al Khawkhah.
Escalada de enfrentamientos
El ejército yemení afirmó que posiciones y equipo militar de los hutíes fueron blanco de ataques aéreos en las zonas de Moca y Dhubab, en la parte occidental de la gobernación de Taiz.
El coronel Majid Al Nazili, portavoz de las Fuerzas Armadas, declaró en un comunicado publicado en X que los hutíes habían sido neutralizados en una zona descrita como una "zona de destrucción".
Estas declaraciones se produjeron después de que el grupo anunciara la toma de la estratégica ciudad costera de Moca y su puerto en el mar Rojo, así como de varias islas, incluida la isla Mayyun, también conocida como isla de Perim, en el estrecho de Bab Al-Mandeb.

Por su parte, el portavoz militar hutí, Yahya Saree, informó de un total de 58 ataques aéreos en las últimas 24 horas en las gobernaciones de Taiz, Lahij, Al Jawf, Hajjah, Al Bayda y Saada.
Las Fuerzas de Resistencia Nacional, afines al gobierno, informaron de la muerte de 500 de sus soldados y de aproximadamente 1.500 heridos en intensos combates a lo largo de la costa occidental entre el 9 de agosto y el 10 de septiembre.
El grupo añadió que más de 1.000 integrantes hutíes también habían muerto y miles más resultaron heridos.
Tras la escalada militar, la ministra de Relaciones Exteriores de Yemen, Afrah al Zouba, intensificó sus esfuerzos diplomáticos y mantuvo una conversación telefónica con su homólogo somalí, Abdisalam Abdi Ali.
Ambos abordaron la situación en el estrecho de Bab Al-Mandeb y el mar Rojo, así como las amenazas a la seguridad de la navegación marítima internacional. La parte somalí reiteró su apoyo a la preservación de la soberanía de Yemen y la seguridad regional.
Hutíes se atribuyen un ataque contra base saudí
El grupo de los hutíes se atribuyó este lunes un ataque a gran escala con misiles y drones contra una base aérea saudí en la ciudad sureña de Khamis Mushait. El portavoz militar hutí Saree, declaró que el grupo atacó la base aérea Rey Khalid con decenas de misiles balísticos y drones.
Afirmó que la acción tuvo como objetivo hangares de aeronaves, radares, pistas de aterrizaje, depósitos de municiones y otras instalaciones militares, causando "pérdidas significativas" en la base.
Los hutíes indicaron que la operación fue en respuesta a los ataques aéreos saudíes en Yemen, alegando que cazas F-15 y Typhoon saudíes habían realizado más de 300 ataques en varias provincias yemeníes durante los últimos cinco días.
Arabia Saudí no confirmó de inmediato las afirmaciones de los hutíes sobre los daños en la base aérea.
La Defensa Civil de Arabia Saudí emitió una alerta en la gobernación de Khamis Mushait, pero posteriormente declaró que "el peligro había pasado". Instó a los residentes a seguir las instrucciones de la Defensa Civil y evitar aglomeraciones y grabaciones de vídeo.
Los hutíes prometieron continuar los ataques dentro de Arabia Saudí mientras continúen las operaciones militares de Riad en Yemen, advirtiendo que cualquier nuevo ataque sería respondido con operaciones "más amplias y severas".
Llamado a la comunidad internacional
Por su parte, el Ministerio de Derechos Humanos responsabilizó en su comunicado del domingo al grupo de los hutíes por las violaciones y exhortó a la comunidad internacional, la ONU, el Consejo de Derechos Humanos y la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos a actuar con urgencia para detener los ataques contra civiles.
En su declaración también solicitó la protección de las personas desplazadas, los campamentos, los convoyes de evacuación y las instalaciones médicas, así como la liberación de los secuestrados y detenidos arbitrariamente y la información sobre el paradero de los desaparecidos.
Las fuerzas del gobierno yemení anunciaron avances en la provincia de Al-Jawf, cerca de la frontera con Arabia Saudí, y afirmaron que se acercaban a Al-Hazm, la capital provincial.
Además de repeler un importante ataque contra Marib, también informaron de ataques aéreos contra objetivos hutíes en Moca y sus alrededores, así como en zonas de las provincias de Taiz, Lahij y Al-Dhale, donde se destruyeron vehículos militares y armamento.
Los enfrentamientos entre las fuerzas gubernamentales y los hutíes se han intensificado desde principios de julio de 2026, tras años de relativa calma.
Los hutíes controlan la mayor parte del norte y el oeste de Yemen, incluida Saná, mientras que las fuerzas gubernamentales mantienen el poder en Adén y las provincias del sur, incluidas Hadramout y Shabwa.
Israel refuerza su estado de alerta naval ante avance de hutíes: reporte
Por su parte, Israel ha elevado el nivel de alerta de sus fuerzas navales ante los avances de los hutíes cerca del estratégico estrecho de Bab Al-Mandeb, informó este domingo el periódico Yedioth Ahronoth.
El diario indicó que las fuerzas de seguridad israelíes están monitoreando de cerca los acontecimientos después de que los hutíes expandieran su presencia a lo largo de la costa yemení del mar Rojo, y reforzaran su posición en torno a esta vía marítima clave.
Según evaluaciones israelíes citadas por el periódico, la retirada de las fuerzas del gobierno yemení de la isla Mayyun, en la entrada del estrecho de Bab Al-Mandeb, ha aumentado significativamente la capacidad de los hutíes para influir en el tráfico marítimo.
Esta situación ha generado preocupación en Israel por las posibles amenazas al transporte marítimo comercial a través del paso. Según evaluaciones israelíes, los hutíes podrían usar misiles y embarcaciones cargadas de explosivos para atacar buques que transitan por el estrecho.
El periódico también informó sobre las críticas dentro del aparato de seguridad israelí por lo que los funcionarios describieron como una "erosión de la disuasión", y la incapacidad de los actores regionales para detener el avance hutí.
Ante esta situación, el comandante de la Armada israelí, el vicealmirante Eyal Harel, ordenó aumentar el nivel de alerta de las fuerzas navales y los centros de mando y control, y se desplegaron fuerzas adicionales en el mar, según el informe.
A los funcionarios israelíes también les preocupa que una posición más fuerte de los hutíes en torno a Bab Al-Mandeb, combinada con la influencia iraní en el estrecho de Ormuz, pueda aumentar la influencia de Teherán sobre rutas marítimas regionales clave. Según el periódico, alrededor del 98% de las importaciones de Israel llegan por mar.





















