Los ataques volvieron a estallar entre Washington y Teherán, esta vez apuntando a varias embarcaciones como objetivos, mientras el tono bélico y los señalamientos escalaron a la par. El Comando Central de EE.UU. informó este sábado que sus fuerzas impactaron e inutilizaron tres petroleros iraníes, y amenazó con destruir “la limitada y vulnerable flota petrolera” de su adversario si fuera necesario.
La condena de Irán no tardó en llegar: calificó la maniobra militar de Washington como “ilegal” y aseveró que representa “una clara amenaza” para “la seguridad del transporte marítimo comercial”. Luego, como ha sido su táctica recurrente en la guerra, prometió y lanzó represalias.

"Estas acciones ilegales y agresivas, llevadas a cabo como continuación de la agresión militar de EE.UU. contra Irán –y como parte de su bloqueo naval y guerra económica contra nuestra patria–, constituyen una clara violación del Artículo 2, Párrafo 4 de la Carta de las Naciones Unidas, un crimen de guerra y una clara amenaza para la paz internacional y la seguridad del transporte marítimo comercial", declaró el Ministerio de Relaciones Exteriores iraní en un comunicado emitido también el sábado.
Luego, la declaración hizo énfasis en la determinación de Irán de "defender firmemente su soberanía e intereses nacionales" frente a lo que describió como "terrorismo de Estado" por parte de EE.UU. Según el comunicado, dichas acciones incluían "el bloqueo naval continuo y la guerra económica, así como los ataques a buques mercantes". Además señaló que sobre Washington recae la responsabilidad por las consecuencias que pueda enfrentar la región ante sus continuas medidas “intervencionistas”.
Retaliaciones “más severas”
Ahora bien, fue en voz de las fuerzas iraníes como llegaron las renovadas amenazas de retaliaciones "más severas" contra buques de la Armada de EE.UU., si Washington continuaba sus ataques a embarcaciones iraníes.
"Se advierte al ejército estadounidense que si continúan las acciones malintencionadas, la inseguridad y el hostigamiento a los buques iraníes, así como el bloqueo naval, los ataques de las fuerzas armadas de Irán contra barcos militares estadounidenses en la región serán más severos que antes", declaró el Comando Central Khatam al-Anbiya. Y añadió que las operaciones de represalia también podrían ampliarse.
El domingo despuntó, justamente, con la Guardia Revolucionaria de Irán (IRGC, por sus siglas en inglés) atribuyéndose el lanzamiento de misiles balísticos contra un portaaviones y un destructor de la Armada de EE.UU., y señalando que ambos objetivos resultaron dañados y se retiraron de la zona.

A través de un comunicado difundido por la agencia de noticias IRNA, la IRGC detalló que su Fuerza Aeroespacial lanzó los misiles contra los dos buques de guerra. Además afirmó que estas embarcaciones habían hostigado a buques iraníes y que participaban en el bloqueo marítimo.
Manteniendo el tono de confrontación, el presidente del Parlamento de Irán, Mohammad Bagher Qalibaf, advirtió también el domingo a Estados Unidos que cualquier nuevo ataque contra los intereses o la seguridad del país provocaría una respuesta “más rápida, más contundente y más dolorosa”.
Durante una sesión parlamentaria, Qalibaf afirmó que la era de las “respuestas proporcionales” había terminado, y aseguró que las recientes operaciones militares iraníes contra bases estadounidenses eran “solo el comienzo”.“Los estadounidenses deben haber comprendido que la era de las ‘respuestas proporcionales’ ha terminado”, declaró.
“Si aún no lo han comprendido, deberían entenderlo antes de que sea demasiado tarde: las reglas del juego han cambiado y, de ahora en adelante, cualquier agresión contra los intereses y la seguridad de Irán recibirá una respuesta más rápida, más contundente y más dolorosa”, completó.
¿Qué petroleros iraníes impactó EE.UU.?
Al confirmar el ataque contra los petroleros iraníes, el Centcom enmarcó la acción militar como una respuesta a lo que señaló había sido un lanzamiento de misiles balísticos por parte de la IRGC contra dos buques de la Armada estadounidense en aguas regionales.
En un comunicado publicado en la red social X el sábado, día del ataque, el Comando Central indicó que un portaaviones y un destructor de misiles guiados de EE.UU. lograron evadir con éxito múltiples acciones iraníes, y añadió que ningún miembro del personal estadounidense resultó herido.
Según la declaración, con el ataque, las fuerzas estadounidenses inutilizaron permanentemente el M/T Downy frente a la costa de la isla de Kharg y el M/T Stark 1 cerca de Jask. También destruyeron el M/T Kylo, conocido como "Noxen", que se encontraba vacío, en el golfo de Omán después de que su tripulación recibiera la orden de abandonar el barco.

Luego el Centcom acusó a los buques de formar parte de una “red clandestina multimillonaria” presuntamente utilizada para financiar a la Guardia Revolucionaria de Irán y sus aliados regionales.
“Que el mensaje a la IRGC sea claro: si atacan dos de nuestros barcos, les impondremos un costo económico aún mayor, destruyendo tres de los suyos”, declaró el comandante del Centcom, Brad Cooper.
Y fue ahí donde advirtió: “No dudaremos en defender a las fuerzas estadounidenses y, si es necesario, destruir la limitada y vulnerable flota petrolera de Irán”.
Horas antes el sábado, informes de los medios estatales iraníes reportaron que un misil de EE.UU. había impactado un petrolero cerca de la isla de Kharg, vital para el sistema de exportación de petróleo de Irán.
La Agencia de Noticias Estudiantil de Irán (ISNA) informó que se trataba de una “embarcación pequeña” cerca de la isla, sin que se reportaran víctimas.
Por su parte, la agencia de noticias semioficial Fars indicó que se escucharon explosiones cerca de la isla de Kharg, aunque su origen no estaba claro inicialmente, mientras que Nournews, afiliada al Estado, citó informes locales no confirmados de que un petrolero iraní había sido atacado con un misil estadounidense.
Un corresponsal de Fars en la isla de Kharg informó haber escuchado explosiones provenientes del Golfo, pero afirmó que no se observaba humo.
Irán y Estados Unidos llevan más de seis meses involucrados en una guerra que ha sacudido a Oriente Medio y concentrado las tensiones por el estratégico estrecho de Ormuz. Aunque, a mediados de junio, las partes habían firmado un memorando de entendimiento sobre la navegación en el paso marítimo, su implementación fue motivo de discordia debido a las diversas interpretaciones sobre los acuerdos.
En medio, las negociaciones para una salida definitiva al conflicto permanecen estancadas.






















