Mientras los bomberos continúan librando una intensa batalla contra los incendios que arrasan España –incluido uno que ya ha sido calificado como el mayor registrado en la historia reciente del país–, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, hizo un llamado este domingo, durante su visita a las zonas afectadas, a un un gran pacto nacional frente a la "emergencia climática". Según las autoridades, unas 75.000 personas han tenido que abandonar hasta hora sus hogares en distintos puntos de España debido al avance de las llamas.
Desde la provincia de Ávila, situada al oeste de Madrid y escenario del incendio más devastador del país, Sánchez sostuvo que la magnitud de la catástrofe demuestra la necesidad de una respuesta coordinada entre el Gobierno central y las administraciones regionales para hacer frente a fenómenos meteorológicos extremos cada vez más frecuentes e intensos como consecuencia del cambio climático.
"Este desastre debe conducir a un importante pacto público sobre la emergencia climática", afirmó el mandatario, recuperando una propuesta que ya había planteado antes de que comenzara la actual ola de incendios.
Aunque reconoció que la situación sigue siendo crítica, Sánchez destacó que los equipos de emergencia lograron avances durante la noche de sábado a domingo para contener la propagación de las llamas.
"Es cierto que nos esperan horas difíciles, pero la información que hemos recibido indica que la noche fue muy positiva en cuanto al avance del incendio, su contención y las labores de extinción", declaró el mandatario ante los periodistas.
El incendio de Ávila, el “mayor” registrado “en la historia reciente” de España
La gravedad de la emergencia también fue subrayada por la ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, quien aseguró que el incendio que afecta a la provincia de Ávila ya es el mayor registrado en la historia reciente de España.
"En el caso de Ávila, estamos hablando del mayor incendio forestal de la historia reciente en nuestro país", afirmó desde el puesto de mando avanzado instalado en Navalcarnero, un municipio de la Comunidad de Madrid, donde se coordinan parte de las operaciones de extinción.
Según explicó, el fuego ha afectado a unas 50.000 hectáreas solo en Ávila. Además, señaló que la superficie alcanzada por los incendios activos en las provincias de Ávila, Madrid y Toledo asciende conjuntamente a unas 70.000 hectáreas, aunque no precisó si esa cifra corresponde al terreno completamente calcinado o al perímetro afectado.
El rey Felipe VI expresa su solidaridad con los afectados
En medio de la emergencia, el rey Felipe VI visitó un centro de acogida habilitado para los vecinos evacuados en la Comunidad de Madrid. Allí lamentó tanto las pérdidas sufridas por las familias como el impacto ambiental provocado por los incendios.
Las personas "han perdido muchos bienes, en conjunto hemos perdido un patrimonio natural incalculable y además, como bien saben, hay mucho riesgo", afirmó el monarca.
Los incendios siguen activos en varios puntos del país
Mientras tanto, los servicios de emergencia continúan combatiendo varios grandes incendios de forma simultánea. En los alrededores de Madrid, alrededor de 60.000 personas permanecen desplazadas por las evacuaciones, mientras que otras 15.000 han tenido que abandonar sus viviendas debido a otro gran incendio declarado en la provincia de Castellón, en el este de España.
Para reforzar las labores de extinción, Italia y Portugal han enviado aviones especializados en la lucha contra incendios. Sin embargo, los fuertes vientos y los constantes cambios en las condiciones meteorológicas siguen dificultando el trabajo de los equipos sobre el terreno, y mantienen el riesgo de que las llamas continúen propagándose.
Francia también afronta una grave temporada de incendios
Por otro lado, la ola de incendios no se limita a España: la vecina Francia atraviesa igualmente una de las peores temporadas de incendios forestales de su historia reciente.
Las autoridades francesas advirtieron este domingo de que el principal incendio de la región sigue siendo "extremadamente intenso e impredecible". El ministro del Interior, Laurent Nuñez, alertó que las llamas avanzan de forma errática hacia el área metropolitana de Burdeos, mientras los meteorólogos prevén la llegada de una nueva ola de calor a partir del martes, con temperaturas que podrían alcanzar los 40 grados Celsius, un escenario que amenaza con agravar aún más la situación.
La magnitud del incendio ha dado lugar además a un inusual fenómeno conocido como "pirocumulonimbo", una gigantesca nube generada por el propio fuego que crea corrientes de viento y puede producir descargas eléctricas capaces de originar nuevos focos, según la Federación Nacional de Bomberos de Francia.
Ante la gravedad de la emergencia, el presidente Emmanuel Macron convocó para este lunes una reunión extraordinaria del gabinete de crisis para coordinar la respuesta del Gobierno.
Asimismo, en Italia, los guardacostas evacuaron por mar a más de 400 turistas en las inmediaciones de la localidad costera de Peschici, en la región de Apulia, después de que varios incendios forestales se propagaran rápidamente y amenazaran zonas turísticas.






















