La estrategia de seguridad impulsada por la Casa Blanca para América Latina dio este martes un nuevo paso con la creación de la Fuerza de Tarea Conjunta del Hemisferio Occidental, una nueva estructura militar del Comando Sur de EE.UU. y ligada a la iniciativa Escudo de las Américas, con la que Washington busca coordinar operaciones con 18 países afines de la región.
Su creación representa uno de los primeros resultados concretos del Escudo de las Américas, la iniciativa de cooperación presentada por el presidente de EE.UU., Donald Trump, en marzo pasado. En aquella ocasión, el mandatario propuso crear un grupo para lograr una mayor coordinación militar con gobiernos aliados para enfrentar lo que considera amenazas para toda la región.
Como parte de ello, el Comando Sur creó esta nueva fuerza para operar junto con los 18 países que integran la Coalición Anticarteles de las Américas (ACCC, por sus siglas en inglés), creada en el marco del Escudo de las Américas.
Ahora, al anunciar la puesta en marcha de la nueva estructura, el comandante del Comando Sur (SOUTHCOM, por sus siglas en inglés), Francis Donovan, indicó: “La Fuerza de Tarea Conjunta del Hemisferio Occidental es el brazo operativo del SOUTHCOM para hacer frente a las amenazas en todo el hemisferio”.
El comunicado añadió que tendrá como objetivo coordinar operaciones contra el crimen organizado transnacional y lo que la Casa Blanca denomina "narcoterrorismo".
Si bien Washington no difundió la lista de países que integrarán la nueva fuerza, señaló que estará compuesta por los miembros de la ACCC. Estos son: EE.UU., Argentina, Bolivia, Chile, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guyana, Honduras, Panamá, Paraguay y Trinidad y Tobago, que firmaron la declaración del Escudo de las Américas en marzo. Más adelante, se sumaron Bahamas, Belice, Guatemala, Jamaica y Perú. El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, anunció que Bogotá también se unirá.
Según el comunicado del Comando Sur, el grupo va a “sincronizar las operaciones militares estadounidenses con las de sus aliados y socios con el fin de contrarrestar las amenazas, fortalecer la seguridad regional y responder rápidamente a las crisis en todo el hemisferio occidental”.
Asimismo, Donovan agregó que la fuerza que permitirá “aplicar una presión sostenida contra las redes que amenazan nuestra seguridad colectiva". También aseguró que permanecerá preparada para intervenir en operaciones de asistencia humanitaria y de respuesta ante desastres naturales, informó el Departamento de Guerra.

Del Escudo de las Américas a la nueva fuerza conjunta
El Escudo de las Américas fue anunciado por Trump durante una cumbre celebrada en marzo, en la que reunió a gobiernos aliados con el objetivo de impulsar un mecanismo permanente de cooperación frente a todo lo que identifica como amenazas en América Latina y el Caribe.
Aunque la iniciativa comenzó reuniendo a un número limitado de socios regionales, ha ido incorporando nuevos miembros, en línea con el objetivo de Washington de convertirla en el principal marco de cooperación militar y de seguridad en América Latina.
En ese contexto, países como Ecuador, Argentina, Guatemala y Panamá ya han anunciado programas de cooperación inspirados en esta estrategia, que incluyen el intercambio de modelos de seguridad y de experiencias penitenciarias como las implementadas por El Salvador.
Como parte del Escudo de las Américas, Trump encargó al Pentágono el diseño de una estructura capaz de coordinar operaciones con los ejércitos latinoamericanos. Meses después, la creación de la Fuerza Operativa Conjunta del Hemisferio Occidental parece ser el primer paso concreto hacia esa tarea.
En tanto, cabe recordar que el Comando Sur es uno de los once comandos combatientes unificados del Departamento de Defensa de Estados Unidos. Su área de responsabilidad comprende Centroamérica, Sudamérica y el Caribe —con excepción de México, que depende del Comando Norte— y concentra la mayor parte de las relaciones militares de Washington con América Latina.
Operaciones de EE.UU. en América Latina
La puesta en marcha de esta fuerza de tarea llega en un momento en el que Estados Unidos ha incrementado notablemente su protagonismo militar en América Latina.
Desde septiembre del año pasado, el Comando Sur mantiene una campaña de ataques contra embarcaciones que identifica como "narcoterroristas", y a las que ha bombardeado sin presentar pruebas. La ofensiva comenzó en el Caribe, frente a las costas de Venezuela, y posteriormente se extendió al océano Pacífico.
De acuerdo con un recuento de la agencia de noticias AFP, la operación continúa activa y ha dejado al menos 215 muertos en 53 ataques. Diversas organizaciones internacionales de derechos humanos y expertos en derecho internacional han cuestionado estas acciones al considerar que podrían constituir ejecuciones extrajudiciales.
Este giro estratégico estuvo precedido por otra decisión de gran calado adoptada por el Gobierno de Trump: la designación, en febrero de 2025, de varias organizaciones criminales latinoamericanas como grupos terroristas, una medida que amplió de forma significativa el margen legal para recurrir a recursos militares en operaciones contra estas redes.
La prioridad estratégica de Washington
Con todo, la creación de esta nueva fuerza conjunta refleja el creciente peso que América Latina ha adquirido dentro de la estrategia de seguridad nacional estadounidense.
El Gobierno de Trump sitúa al denominado Hemisferio Occidental entre sus principales prioridades geopolíticas y ha impulsado una política de mayor implicación militar bajo una reinterpretación de la histórica Doctrina Monroe, rebautizada por el propio presidente como "Doctrina Donroe".
Bajo este enfoque, Washington sostiene que debe desempeñar un papel más activo para contener aquellas amenazas que puedan afectar a la estabilidad regional, especialmente las vinculadas al crimen organizado, el narcotráfico y la creciente influencia de actores externos.




















