Mostrando la carta de usar todo su “poderío militar”, el presidente de EE.UU., Donald Trump, puso bajo la mira de sus amenazas a una región entera: América Latina. Durante el discurso que pronunció ante la Asamblea General de la ONU este martes, el mandatario sostuvo que, de llegar a ser necesario, Washington utilizará todo su arsenal “sin igual” para “salvaguardar los intereses nacionales vitales de Estados Unidos” en la región.
Unas duras palabras que llegaron cuando se refería a la operación militar con la que EE.UU. capturó al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, en enero pasado. De hecho, entre el público se encontraba la ahora mandataria encargada de ese país, Delcy Rodríguez, con quien se reúne este martes.

“Nuestras acciones en Venezuela demuestran que Estados Unidos no permitirá que haya ninguna amenaza contra Estados Unidos en ningún lugar del hemisferio occidental”, sostuvo Trump. Y luego añadió que el país latinoamericano “tenía el mejor equipo del mundo, pero no funcionó. Ni siquiera llegó cerca de funcionar”.
Además, se refirió al amplio acuerdo petrolero que Washington y Caracas firmaron a finales de agosto, con el que EE.UU. aseguró el control mayoritario sobre más de 65.000 millones de barriles de reservas probadas de Venezuela. “Eso va a beneficiar a Venezuela y a Estados Unidos y va a ayudar a reducir el precio de la energía en todo el mundo”, aseguró.
Y al señalar que las “mayores compañías petroleras” ya están entrando al país sudamericano mencionó una cifra que no deja de ser inquietante. “Cuando combinamos Estados Unidos y Venezuela, eso representa más del 60% del petróleo de todo el mundo. Tal vez este es el mayor trato jamás firmado”.
Entonces, zanjó:” El vencedor se lo lleva todo”.
“Estamos haciendo sentir el poderío del ejército de los Estados Unidos cuando es necesario, en nuestra región y en el resto del mundo, para crear un futuro más seguro para todos”, continuó.

“Los carteles son el ISIS (Daesh) del hemisferio occidental”
Ahora bien, al mencionar los carteles de narcotráfico –a los que ha hecho una parte constitutiva de su política hacia América Latina, al punto de designar a varios de ellos organizaciones terroristas extranjeras– dijo que le había dado la orden al Ejército de EE.UU. de “eliminarlos”.
“Los carteles son el ISIS (Daesh) del hemisferio occidental. Son enemigos de la civilización. Utilizan la extorsión y el asesinato como instrumentos de terror. Como ISIS (Daesh) deben ser asesinados, exiliados o detenidos como combatientes extranjeros, sin posibilidad de que vuelvan a tener la libertad”, aseveró el mandatario.
Fue ahí cuando destacó las decenas de ataques mortales que su fuerzas han lanzado desde el año pasado contra embarcaciones en el Atlántico y el Pacífico, a las que su gobierno señala de supuestamente estar cargadas de drogas ilícitas.
“Estados Unidos ha realizado docenas de ataques contra navíos de drogas. Ha destruido un gran porcentaje de las drogas que venían por el mar. Han desaparecido rápidamente. Hemos reducido esto en un 97%. Nadie pensó que fuera posible”, señaló.
Sin embargo, un informe de la propia Administración para el Control de Drogas de EE.UU. (DEA, por sus siglas en inglés) al que tuvo acceso el diario The Washington Post, revela que el flujo de narcóticos hacia ese país no ha disminuido. Incluso podría haber aumentado. Los hallazgos apuntan a que los carteles habrían diversificado sus métodos de transporte con embarcaciones de mayor calado o nuevas rutas aéreas clandestinas.
Y hay una prueba en el mercado. En cinco años, el precio de la cocaína bajó un 50% en Florida. Y hay que tener en cuenta la regla de la oferta y la demanda. Si la droga estuviese escaseando, su precio no estaría bajando, sino que subiría. Además, Estados Unidos nunca ha mostrado pruebas públicas de que las personas en esas lanchas en realidad estuvieran transportando drogas.
Lo que ha llevado a expertos de la ONU, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y varias otras organizaciones han calificado estos ataques como ejecuciones ilegales violatorias tanto del Derecho internacional como del de Estados Unidos.
México y Cuba, bajo crítica
Volviendo la vista su vecino del sur y la extensa frontera que comparten, Trump aseveró: “México es el epicentro de la violencia de los carteles. Desafortunadamente, esto es inaceptable: que Estados Unidos comparta una frontera de 2.000 millas con un territorio controlado por los carteles de drogas. México debe volver a controlar su territorio”.
No es la primera vez que Trump hace este tipo de comentarios sobre el país latinoamericano, generando el rechazo de la presidenta Claudia Sheinbaum que suele negar con vehemencia tales afirmaciones.
Posteriormente, el presidente luego matizó sobre sus vínculos con México. “Tenemos una relación muy buena con el gobierno de México. Hemos avanzado mucho con México. Ellos no quieren a los carteles allí. Y cuando llegue ese día, la región será más segura, un lugar más hermoso donde se puede vivir y prosperar”.

Como también era previsible, el mandatario estadounidense no iba a dejar pasar la oportunidad para hablar de Cuba, señalando que su gobierno “busca un cambio fundamental” en la isla, donde el “régimen comunista está bajo enorme presión, la mayor presión que jamás han sufrido”.
Repitiendo sus conocidas declaraciones aseveró que Cuba “es un Estado fallido, un Estado fracasado. He fracasado como nunca antes y va a caer”. Entonces, confirmó una noticia que diversos medios ya habían reportado con fuentes anónimas: hay un intento de diálogo con La Habana.
El secretario de Estado, Marco Rubio, “está manejando las negociaciones. Está negociando con Cuba. Vamos a ver qué pasa”. Y entonces Trump marcó el tono amenazante: “No vamos a permitir que haya un refugio para que los adversarios ataquen a Estados Unidos en nuestra puerta”.
Irán
Respecto a la guerra que desde hace casi siete meses mantiene contra Irán, Trump señaló –al igual que en los últimos días– que cree que logrará un acuerdo luego de las elecciones al Congreso de EE.UU., conocidas como intermedias, que se realizan en septiembre. Eso sí, advirtió que Teherán sería llevado "al infierno" si las negociaciones no se concretan.
“¿Haremos un trato con Irán que les permita reconstruir y crear un país más grande del que tenían antes, tal vez uno de los países más grandes del Medio Oriente o incluso del mundo? ¿O debería aniquilarlos, aniquilar a la República Islámica del Irán rápidamente, sin darles nunca la oportunidad de volver a matar y destruir a personas y países?”, planteó.

Luego agregó: “¿Debería enviarlos al infierno sin ninguna posibilidad de sobrevivir y sin esperanza alguna de grandeza futura ni de generaciones venideras? ¿Los llevo al infierno, sin posibilidad de supervivencia, sin esperanza de futuro durante varias generaciones?.
Y finalmente matizó que quizás “haremos un trato justo después de las elecciones, porque no tiene sentido que no lo hagan. Ellos están esperando a ver cómo me va en las elecciones intermedias, pero no se dan cuenta de que yo no soy candidato. Yo ya lo hice y gané en una avalancha. Gané por mucho, y voy a estar aquí dos años y medio”.
Trump incluso declaró que había iniciado negociaciones con Irán al asumir la presidencia, ofreciendo "cooperación económica" a cambio de que Teherán pusiera fin a su programa nuclear, pero que Irán había rechazado "rotundamente" la oferta en aquel momento.
Reiteró que a Irán nunca se le permitiría tener armas nucleares e instó a todas las naciones a aislar económicamente a esa nación.
Guerra de Rusia y Ucrania
Trump también dijo que podría alcanzarse un acuerdo entre Rusia y Ucrania para poner fin a la guerra en un futuro próximo. "Estamos trabajando muy de cerca” con los dos líderes, sostuvo, “y lo lograremos. Creo que sucederá más rápido de lo que la gente imagina. Ya están hartos”.
Anteriormente, declaró ante la prensa en la Asamblea General de las Naciones Unidas que su mensaje al presidente ruso Vladimir Putin era "resolver la guerra".
Según la Casa Blanca, se espera que Trump se reúna posteriormente con el presidente ucraniano Volodymyr Zelenskyy y que también participe en una ceremonia trilateral de firma para formalizar un nuevo acuerdo de seguridad con Groenlandia.
Groenlandia
El mandatario anunció que, tras el acuerdo con Groenlandia, Estados Unidos desarrollará una “gran presencia militar” en la isla, incluyendo dos importantes bases militares, y que el acuerdo se firmará el martes.

“Tendremos la capacidad de hacer lo que sea necesario para defender el continente americano, Europa y todos los demás lugares. Ningún adversario de Estados Unidos podrá tener una presencia militar en Groenlandia ni hacer inversiones en Groenlandia sin nuestra aprobación expresa”, sostuvo
“Vamos a iniciar el proceso de tener una enorme presencia militar en los lugares adecuados”, concluyó.
CPI
Trump instó a todas las naciones miembros de la Corte Penal Internacional a abandonar el organismo, calificándolo de “fuera de control”. “Estados Unidos se opone igualmente a la institución fuera de control conocida como la Corte Penal Internacional”, declaró en la ONU.
“Hago un llamado a todas las naciones miembros de la CPI para que renuncien oficialmente a esta institución deshonesta de inmediato”, añadió.
¿IA o SI?
Trump afirmó que los documentos del gobierno estadounidense utilizarían el término “superinteligencia (SI)” en lugar de inteligencia artificial, y reiteró sus declaraciones anteriores sobre las advertencias de IA, calificándolas de engaño.
“A partir de ahora, todos los documentos de Estados Unidos, y con suerte los del mundo, se modificarán para usar el término mucho más preciso ‘súper’ en lugar de artificial. Así que es superinteligencia”, afirmó Trump.
"No voy a frenar el crecimiento de algo que será más grande que la revolución industrial", dijo.



















