Estados Unidos puso en marcha un nuevo mecanismo de supervisión para vigilar el alto el fuego en Líbano, en un momento en que Washington busca consolidar la tregua entre Israel y Hezbollah, limitar las operaciones militares israelíes en territorio libanés e impulsar nuevas negociaciones regionales. El anuncio coincide con una evaluación de la ONU que cifra en 1.380 millones de dólares los daños causados por la ofensiva israelí en el sur del país.
Washington anunció la creación de un mecanismo de supervisión a través del Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) para seguir en tiempo real la situación de seguridad entre Israel y Hezbollah en Líbano, informó el lunes un alto cargo estadounidense.
“Nuestro objetivo común es poner fin al ciclo de violencia de una vez por todas. Estamos facilitando que Israel y Líbano negocien como dos Estados soberanos y encuentren una vía hacia la paz y la seguridad. Las conversaciones continuarán para avanzar hacia un acuerdo integral entre ambos países”, declaró a periodistas.
La iniciativa fue acordada tras las conversaciones mantenidas el viernes por el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y el presidente libanés, Joseph Aoun. Según la fuente, el objetivo es consolidar el alto el fuego y sentar las bases para futuras negociaciones.
“Pronto habrá más detalles”, añadió el funcionario, mientras delegaciones israelíes y libanesas se preparan para reunirse en Washington entre el 23 y el 25 de junio en una nueva ronda de contactos mediada por Estados Unidos.
El anuncio llega después de que Qatar y Pakistán, mediadores en las conversaciones entre Washington y Teherán, emitieran el domingo una declaración conjunta tras la conclusión de las negociaciones celebradas en el complejo turístico de Bürgenstock, en Suiza.
Según el comunicado, las partes acordaron establecer una “célula de desconflicto” integrada por Estados Unidos, Irán y Líbano, con la facilitación de Qatar y Pakistán, para supervisar el cumplimiento del cese de ataques militares en territorio libanés conforme al Memorando de Entendimiento de Islamabad.
La semana pasada, Estados Unidos e Irán firmaron a distancia un memorando que abrió una ventana de negociación de 60 días para resolver desacuerdos relacionados con las reservas iraníes de uranio enriquecido, su programa nuclear y otros asuntos pendientes.
El documento, compuesto por 14 puntos, contempla el fin inmediato y permanente de las escaladas militares en todos los frentes, incluido Líbano, así como el levantamiento del bloqueo naval estadounidense sobre Irán y la garantía de paso seguro para embarcaciones comerciales por el estrecho de Ormuz.

EE.UU. retira el aval a Israel para actuar libremente en Líbano, según medios
En paralelo, Estados Unidos informó a Israel de que la autorización que le permitía operar sin restricciones en Líbano ha expirado, informó Canal 13 de Israel citando a un alto funcionario israelí no identificado.
Según la cadena, Washington transmitió en las últimas semanas que el margen de maniobra concedido previamente a Tel Aviv había llegado a su fin.
El medio aseguró que el presidente estadounidense, Donald Trump, está imponiendo nuevas limitaciones a Israel no solo en Líbano, sino también en otros escenarios regionales, pese a las reiteradas afirmaciones de Netanyahu de que el ejército israelí mantiene “total libertad de acción” en el sur del país vecino.
De acuerdo con la información, la dirigencia política israelí emitió nuevas directrices al ejército que delimitan las operaciones permitidas dentro del territorio libanés.
“Estas directrices prohíben operaciones en zonas como Beirut y el distrito de Tiro, en el sur del país”, añadió el informe.
La ONU estima en 1.380 millones de dólares los daños en el sur de Líbano
Miles de viviendas y edificios han resultado dañados o destruidos mientras los residentes comienzan a regresar a una región devastada por meses de enfrentamientos transfronterizos.
Los daños directos a edificaciones en el sur de Líbano ascienden a unos 1.380 millones de dólares, según una evaluación elaborada por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el Consejo Nacional para la Investigación Científica de Líbano (CNRS).
El informe, publicado el lunes, concluye que 11.095 edificios fueron completamente destruidos, afectando a cerca de 18.000 viviendas. Otros 2.242 inmuebles sufrieron daños parciales y 9.311 registraron afectaciones menores.
Basado en imágenes satelitales que comparan la situación observada a finales de abril con la de octubre de 2025, el estudio no incluye la destrucción causada durante las últimas semanas del conflicto.
La evaluación ofrece una radiografía del impacto de los combates en el sur del país, donde comunidades enteras quedaron devastadas tras meses de hostilidades.
El conflicto se intensificó después de que Hezbollah lanzara ataques con cohetes contra Israel el 2 de marzo en apoyo a Irán, desencadenando una amplia campaña de bombardeos israelíes y una posterior incursión terrestre.
Las fuerzas israelíes continúan ocupando partes del sur de Líbano y mantienen operaciones de demolición y limpieza en zonas fronterizas.
Regreso de los residentes en medio de una calma frágil
Aunque el alto el fuego alcanzado el 17 de abril sufrió repetidas violaciones, los combates cesaron el sábado por la noche, después de que amenazaran con poner en riesgo un acuerdo más amplio entre Irán y Estados Unidos destinado a reducir las tensiones regionales.
En los últimos días, algunos desplazados han comenzado a regresar para inspeccionar sus viviendas y negocios, pese a las advertencias del ejército libanés de retrasar el retorno a determinadas localidades cercanas a la frontera.
Netanyahu afirmó el domingo que las fuerzas israelíes permanecerán en el sur de Líbano “todo el tiempo que sea necesario”.
Según las autoridades libanesas, desde el 2 de marzo la ofensiva israelí ha dejado más de 4.100 muertos, unos 12.000 heridos y más de un millón de desplazados.
Israel mantiene además presencia militar en varias zonas del sur del país, algunas bajo su control desde hace décadas y otras ocupadas durante la ofensiva de 2023-2024.




















