El Vaticano parece ser el nuevo punto de mira del presidente de EE.UU., Donald Trump, quien este domingo arremetió en un fuerte mensaje contra el papa León XIV, al llamarlo “débil para el crimen y terrible para la política exterior”. “No quiero un papa que piense que está bien que Irán tenga un arma nuclear. No quiero un papa que piense que es terrible que Estados Unidos atacara a Venezuela”, escribió el mandatario en su red Truth Social. Y, luego en lo que dejó entrever el motivo de su molestia, añadió: “No quiero un papa que critique al presidente de Estados Unidos, porque estoy haciendo exactamente para lo que fui elegido”.
León XIV, nacido en Chicago y quien en mayo del año pasado se convirtió en el primer papa estadounidense de la historia, ha expresado reiteradamente en las últimas semanas su rechazo a la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán. De hecho, el sábado, durante unas palabras que dirigió en un Rosario por la Paz, en la Plaza de San Pedro, denunció la "ilusión de omnipotencia" que está alimentando la guerra entre Estados Unidos e Israel en Irán, justo el mismo día que Washington y Teherán sostenían una ronda de diálogo en Pakistán. “¡Basta ya de la idolatría de uno mismo y del dinero! ¡Basta ya de la exhibición de la fuerza! ¡Basta ya de la guerra! La verdadera fuerza se manifiesta en el servicio a la vida”, sostuvo.

Ahora bien, aunque el líder de la Iglesia católica no mencionó directamente a Trump ni a su aliado, el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, sí aseveró: “Los gobernantes de las naciones tienen responsabilidades ineludibles. A ellos les gritamos: ¡deténganse! ¡Es tiempo de paz! ¡Siéntense en mesas de diálogo y de mediación!, no en mesas donde se planea el rearme y se deliberan acciones de muerte”.
Y fueron justamente estas declaraciones las que aparentemente irritaron al mandatario estadounidense y lo llevaron incluso a escribir que León XIV debería “estar agradecido” porque, supuestamente, la Iglesia lo eligió papa “sólo porque era estadounidense” y esta era la mejor manera de “lidiar” con Trump. “Como todos saben, (León XIV) fue una sorpresa mayúscula. No estaba en ninguna lista para ser papa”, lanzó.
Una crítica que, menos de un año después de la elección de León, contrasta con su reacción a la noticia en mayo de 2025 cuando señaló que esta era una grata sorpresa y “un gran honor” para Estados Unidos, al punto de decir que le gustaría reunirse con el pontífice. Pero el papa ya ha hecho saber que no viajará a ese país este año, cuando además la nación conmemora el aniversario número 250 de su independencia.
Durante una conversación con la prensa, momentos después de publicar su mensaje, Trump volvió a referirse al pontífice diciendo que, a su criterio, “no está haciendo un buen trabajo”. “No soy fan del papa León”, insistió.

El mismo domingo, el mandatario también publicó en Truth Social una imagen generada por inteligencia artificial en la que se le ve, con toga blanca y roja, imponiendo su mano iluminada sobre la frente de un enfermo en una cama de hospital, rodeado de personas en oración, y con un fondo de bandera estadounidense, la estatua de la Libertad, aviones de combate, águilas y otras figuras en el cielo.
“No le tengo miedo”: la respuesta León XIV a Trump
El ataque de Trump al papa no tardó en propagarse por la prensa internacional y dominar la agenda informativa de este lunes. Justo el mismo día en que León XIV emprendió una gira por Argelia, su tercer viaje al exterior. Y fue en pleno vuelo cuando el pontífice, en respuesta a una pregunta de los periodistas que viajaban con él, señaló: “No, no le tengo miedo a la administración de Trump, ni a proclamar el mensaje del Evangelio en voz alta, que es para lo que creo que debo estar aquí, y por eso está aquí la Iglesia".
Entonces añadió que las cosas que dice como papa “no tienen por qué ser entendidas como un ataque a nadie. El mensaje del evangelio es muy claro: Bienaventurados los que construyen la paz". También destacó que no cree que “el mensaje del Evangelio deba ser tergiversado como algunos lo están haciendo. Sigo manifestándome enérgicamente contra la guerra, tratando de promover la paz, el diálogo y el multilateralismo con los Estados para buscar soluciones a los problemas. Demasiadas personas sufren hoy, demasiadas personas inocentes han muerto, y creo que alguien debe alzar la voz".
"Esto es lo que creo que tengo que hacer, lo que la Iglesia tiene que hacer. No somos políticos, no nos ocupamos de política internacional con la misma perspectiva que él (Trump) pueda tener. Yo creo en el mensaje del evangelio que es el del construir la paz", insistió.
"Creo que el presidente no está entendiendo lo que es el mensaje del evangelio", aseveró el pontífice, quien siente "mucho" las palabras que le dirigió Trump, pero él, según afirmó, seguirá con su misión.














