El alto el fuego entre EE.UU. e Irán, respaldado por un memorando de entendimiento alcanzado a mediados de junio, colapsó la semana pasada. La tensión escaló día tras día, hasta que Washington lanzó el domingo una nueva oleada de bombardeos, mientras Teherán respondió con ataques contra bases militares estadounidenses en la región y con operaciones cerca del estrecho de Ormuz. Y la escala llegó a un nuevo nivel este lunes, cuando el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que restablecerá el bloqueo naval sobre Teherán.
Trump aseguró que la medida entrará en vigor de inmediato y que, además, Washington recibirá el 20% del valor de toda la carga transportada a través del estrecho de Ormuz, aunque no ofreció más detalles sobre su implementación.
El anuncio se produjo después de que Irán advirtiera que "no permite ni permitirá" que la Casa Blanca "interfiera" en la gestión del estrecho de Ormuz, una vía marítima clave de Oriente Medio por la que transita aproximadamente una quinta parte de la energía mundial.
En un comunicado difundido este lunes, la Guardia Revolucionaria iraní sostuvo que la única forma de restablecer el tráfico marítimo regular es poner fin a las intervenciones militares estadounidenses en la zona. Además, advirtió que una "interferencia continuada" podría provocar incidentes de mayor alcance en el sector mundial del petróleo y el gas.
Los últimos intercambios dejan prácticamente sin efecto el acuerdo provisional firmado el mes pasado entre EE.UU. e Irán para reabrir el estrecho. También ponen en duda la posibilidad de detener las hostilidades y avanzar hacia un nuevo período de 60 días de negociaciones.
Pero ¿cómo se llegó a este punto después de varias semanas de relativa calma? La última escalada comenzó cuando se reportó que Irán había atacado varios buques comerciales en el estrecho de Ormuz. Tras esos incidentes, Trump declaró que la tregua había "terminado", aunque ambas partes mantuvieron su disposición a continuar las conversaciones mediadas.
Los choques representan la ruptura más significativa desde la firma del acuerdo provisional, que buscaba pausar las hostilidades, reabrir esta vía navegable estratégica y sentar las bases para 60 días de negociaciones destinadas a alcanzar una salida permanente al conflicto. A continuación, una breve cronología de la última escalada.
7 de julio
Se acusa a Irán de atacar tres buques en el estrecho tras un lento aumento del tráfico, el mayor registrado en un solo día desde finales de abril.
El ataque ocurrió horas antes de que Trump partiera hacia una cumbre de la OTAN de gran relevancia en Ankara, Türkiye, y mientras Irán realizaba un funeral de varios días por su ex líder Supremo, Alí Jamenei, asesinado en los ataques de Washington.
Estados Unidos respondió atacando decenas de objetivos en Irán y restableciendo las sanciones sobre las ventas de petróleo iraní. El principal negociador de Teherán declaró que "la era de la intimidación y la extorsión ha terminado".
Funcionarios estadounidenses y gobiernos regionales describieron las acciones como una violación directa del alto el fuego y una amenaza para la libertad de navegación.
El petrolero de GNL con bandera qatarí Al Rekayyat (también denominado Al Rakiyat) fue uno de los dos buques comerciales alcanzados por misiles iraníes.
La cadena estatal iraní IRIB, citando fuentes no identificadas, afirmó que un petrolero qatarí que intentaba transitar por la ruta omaní a través del estrecho de Ormuz con apoyo de la Marina estadounidense fue blanco del ataque tras ignorar repetidas advertencias de las fuerzas iraníes. Qatar condenó el ataque y responsabilizó a Irán.
El petrolero de crudo con bandera saudí Wedyan también resultó dañado en el ataque. Arabia Saudí criticó duramente a Irán por poner en peligro la navegación internacional y la seguridad energética.
Un tercer buque también fue alcanzado, lo que contribuyó a una fuerte caída del tráfico marítimo. El tránsito llegó a reducirse a apenas 16 buques en la jornada, según datos del servicio de seguimiento naviero Kpler.
8 de julio
Trump, durante la cumbre de la OTAN, declaró que el alto el fuego había "terminado", al tiempo que criticó al liderazgo iraní. Estados Unidos también revocó una licencia que permitía las ventas de petróleo iraní, lo que aumentó los temores de que la guerra pudiera reavivarse.
Washington lanzó ataques aéreos contra objetivos militares iraníes, incluidos emplazamientos de misiles y drones, radares costeros e instalaciones vinculadas al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria iraní cerca del estrecho y en zonas como Bandar Abbas y Qeshm. Posteriormente, nuevos informes elevaron a unos 90 los objetivos alcanzados durante la operación.
Irán lanzó misiles y drones contra sitios asociados a EE.UU. en el Golfo, incluidas bases en Baréin y Kuwait. Las defensas aéreas interceptaron los proyectiles, y la actividad también afectó a Jordania. No se confirmaron de inmediato bajas importantes en ninguno de los dos bandos.

En los días siguientes hubo nuevos intercambios limitados y ambas partes se acusaron mutuamente de actuar de mala fe. El tráfico marítimo por Ormuz se ralentizó drásticamente y los precios del petróleo subieron. Los mediadores, entre ellos Omán, continuaron sus gestiones, e Irán solicitó reanudar las conversaciones, una petición que la Casa Blanca aceptó, aunque insistió en que el alto el fuego había quedado terminado.
10 de julio
Trump amenazó a Irán con nuevos ataques, alegando que respondía a los llamados a su muerte durante el funeral de Jamenei.

12 de julio
El Ejército de Estados Unidos afirmó haber alcanzado más de 140 objetivos en Irán, después de que un ataque iraní contra un buque portacontenedores en el estrecho dejara a un tripulante desaparecido.
Teherán sostuvo que el estrecho permanecería cerrado hasta que se restableciera la calma. Estados Unidos, por su parte, aseguró que la vía seguía abierta.
Sin embargo, Trump cambió ese escenario este lunes al anunciar que restablecerá el bloqueo naval sobre Irán.
Pero ¿quién violó primero el alto el fuego?
EE.UU. sostiene que Irán atacó primero el transporte marítimo comercial y cita esos ataques como el detonante de su respuesta.
Irán rechaza la versión estadounidense y sostiene que Washington violó primero el alto el fuego mediante sus acciones militares y sus políticas de transporte marítimo.
El lunes, Irán declaró que continuaba las conversaciones con mediadores de Qatar, Pakistán y Omán en un esfuerzo por evitar una mayor escalada. El papel de los mediadores es continuar sus esfuerzos para evitar una escalada de las tensiones", declaró el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei.




















