Un retorno a las hostilidades a gran escala entre EE.UU. e Irán tendría “consecuencias catastróficas". Esa fue la advertencia que lanzó el secretario general de la ONU, António Guterres, en medio de la escalada que desde la semana pasada protagonizan Washington y Teherán, y que ha elevado las tensiones en Oriente Medio.
Desde este domingo, Washington ha desatado una nueva oleada de bombardeos contra objetivos iraníes, mientras Teherán responde con ataques contra bases militares estadounidenses en varios países de la región, y operaciones cerca al estratégico estrecho de Ormuz.
Ante el deterioro de la situación, Guterres pidió el cese inmediato de las hostilidades e instó a Washington y Teherán a retomar las negociaciones. A través de su portavoz, Stephane Dujarric, el jefe de la ONU afirmó estar "profundamente preocupado" por los renovados enfrentamientos.
"Estos ataques deben cesar", señaló Dujarric en un comunicado. El secretario general instó a todas las partes para que actúen con la máxima moderación, eviten una mayor escalada y adopten medidas inmediatas para rebajar las tensiones, ante el riesgo de que el conflicto desestabilice aún más la región y tenga repercusiones sobre la paz y la seguridad internacionales, así como sobre la economía mundial.
EE.UU. intensifica su ofensiva sobre Irán
Mientras la ONU reclamaba una desescalada inmediata, Estados Unidos mantuvo su campaña militar contra Irán.
El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) aseguró haber impactado más de 300 objetivos militares en tres oleadas de ataques, entre ellos sistemas de vigilancia costera, instalaciones logísticas, redes de comunicaciones, emplazamientos de misiles, capacidades de drones y activos navales.
Según el medio estadounidense Axios, que cita a un alto funcionario de EE.UU., la ofensiva también estuvo dirigida contra pequeñas embarcaciones rápidas del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria de Irán desplegadas en distintos puntos del estrecho de Ormuz.
Las explosiones se sintieron en varios puntos del sur de Irán. La agencia semioficial Fars informó de detonaciones en la ciudad portuaria de Bandar Abbas, así como en la cercana isla de Qeshm, donde, según el gobernador Hossein Amir Teymouri, entre 10 y 11 proyectiles impactaron con el aparente objetivo de alcanzar instalaciones militares.
Los medios estatales iraníes informaron de la muerte de un empleado de la Compañía de Comunicaciones Móviles de Irán, y de otros dos trabajadores heridos en un ataque en Farur, en Bandar Lengeh, en la provincia de Hormozgan. Además, la agencia Mehr indicó que otros dos proyectiles alcanzaron la isla iraní de Abu Musa, también situada en las proximidades del estrecho de Ormuz.
En otro ataque registrado durante la madrugada del lunes, una estación de bombeo de agua agrícola en el condado de Mahshahr, en la provincia de Juzestán, fue alcanzada por proyectiles. Según el vicegobernador provincial, Valiollah Hayati, el bombardeo causó la muerte de un guardia de seguridad y dejó otros cuatro heridos, que fueron trasladados para recibir atención médica.
Trump defiende los ataques y niega que Irán haya cerrado Ormuz
En medio de los ataques renovados, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, defendió la operación militar este domingo y aseguró que sus fuerzas habían golpeado "muy duro" a Irán durante la noche anterior, en respuesta a lo que señala son los más recientes ataques contra la navegación en el estrecho de Ormuz.
En una entrevista con la cadena NBC, Trump rechazó las afirmaciones de Teherán sobre el supuesto cierre de la estratégica vía marítima y sostuvo que el tráfico comercial continúa con normalidad. En la misma línea, Centcom afirmó que "Irán no controla el estrecho" y aseguró que los buques siguen transitando por el corredor marítimo.
En un mensaje posterior difundido en X, el Comando Central respondió directamente a la Guardia Revolucionaria de Irán, insistiendo en que el paso "sigue siendo una vía marítima internacional" y que las fuerzas estadounidenses permanecen desplegadas para garantizar la libertad de navegación.
En una entrevista posterior con CNN, Trump volvió a reivindicar la ofensiva militar. "Anoche les dimos un golpe muy duro", afirmó el mandatario el domingo, al tiempo que aseguró que Washington y Teherán estuvieron cerca de alcanzar "un acuerdo" el sábado, antes de que, según su versión, Irán atacara un buque con un dron.
"Lo estaban dando todo y, dos horas después, atacaron un barco con un dron. Esta gente tiene algún problema", declaró Trump, responsabilizando a Irán de frustrar un posible entendimiento entre ambos países.
Irán amplía su respuesta con ataques contra bases de EE.UU. en la región
Como respuesta a la ofensiva estadounidense, Irán lanzó una operación a gran escala con misiles y drones contra instalaciones militares de Estados Unidos en varios puntos de Oriente Medio.
El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria de Irán (CGRI) aseguró que los ataques estuvieron dirigidos contra "bases enemigas" en Jordania, Bahréin, Omán, Kuwait y Qatar, y los presentaron como la primera fase de sus represalias por los bombardeos estadounidenses sobre territorio iraní.
La primera fase de la respuesta iraní alcanzó Jordania, donde, según los medios estatales iraníes, la base aérea Príncipe Hassan fue atacada, provocando incendios en depósitos de combustible y municiones. En plena operación, las Fuerzas Armadas jordanas informaron de que interceptaron cuatro misiles iraníes después de que penetraran en el espacio aéreo del país, asegurando que fueron destruidos antes de alcanzar sus objetivos.
Casi de forma simultánea, las represalias se trasladaron a Bahréin. La Marina de la Guardia Revolucionaria anunció ataques con misiles y drones contra instalaciones militares estadounidenses en Juffair, mientras que el Ministerio del Interior de Bahréin activó las sirenas antiaéreas en todo el país e instó a la población a mantener la calma y dirigirse al refugio más cercano.
Horas después, Teherán anunció el inicio de la segunda fase de la operación. En esta ocasión, el objetivo fue la base aérea Sheikh Isa, donde, según el la Guardia Revolucionaria de Irán, fueron alcanzadas instalaciones de mantenimiento de helicópteros, un hangar que albergaba un avión de patrulla marítima P-8 y un centro estadounidense de mando y control de drones. "Nuestros ataques de represalia continúan", advirtió el CGRI.
Las acciones también alcanzaron Omán, donde, según un comunicado de la Marina del CGRI difundido por la radiotelevisión estatal IRIB, fueron atacados sistemas estadounidenses de radar de vigilancia aérea y marítima de largo alcance.
La Guardia Revolucionaria reiteró además que la única forma de reabrir el estrecho de Ormuz al tráfico marítimo pasa por el fin de la intervención militar estadounidense y el respeto a la soberanía de los Estados ribereños. Asimismo, advirtió de que la continuidad de las operaciones militares de Washington en esa vía estratégica provocará "incidentes mayores" con repercusiones para el mercado mundial del petróleo y el gas.
En Kuwait, el Ministerio de Defensa informó de que tres puestos fronterizos situados en el norte del país fueron alcanzados por un ataque que causó daños materiales, aunque evitó atribuir su autoría. También confirmó que una plataforma de perforación en alta mar perteneciente a la Kuwait Oil Company fue impactada por un dron, dejando un trabajador herido.
Por su parte, la agencia semioficial Fars informó de que la Guardia Revolucionaria destruyó lanzadores estadounidenses de misiles HIMARS mediante una operación de precisión con drones, al asegurar que estaban preparados para disparar contra territorio iraní.
El CGRI sostuvo además, citando informes no oficiales, que tres militares estadounidenses murieron y varios más resultaron heridos durante el ataque. Sin embargo, Centcom rechazó esas afirmaciones y las calificó de "propaganda iraní", mientras que las autoridades kuwaitíes no realizaron comentarios inmediatos sobre esa versión.
Las represalias iraníes se produjeron pocas horas después de que el Ministerio de Exteriores advirtiera de que cualquier país que permitiera el uso de su territorio o de sus instalaciones para lanzar ataques contra Irán sería considerado un "objetivo legítimo" de futuras acciones militares.
En un comunicado, el ministerio recordó que, a su juicio, los Estados vecinos tienen la obligación de impedir que su territorio sea utilizado para operaciones militares contra Irán, y aseguró que el "origen y punto de lanzamiento" de cualquier ataque sería objeto de respuesta por parte de Teherán.
El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores añadió además que Irán dejará de cumplir los compromisos asumidos en el memorando de entendimiento firmado el mes pasado con Estados Unidos, con mediación de Pakistán, mientras Washington continúe, según afirmó, incumpliendo sus propias obligaciones.
La declaración se produjo después de que Trump diera por terminado el acuerdo al asegurar que “se había acabado” tras la nueva escalada militar.
El petróleo repunta por el temor a una interrupción del suministro
La nueva escalada militar tuvo un impacto inmediato en los mercados internacionales. El precio del barril de Brent llegó a subir cerca de un 5% este lunes, situándose en torno a los 80 dólares, ante el temor de que los enfrentamientos afecten al tránsito marítimo y al suministro mundial de crudo a través del estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del planeta.
Al mismo tiempo, el recrudecimiento de las hostilidades ha reducido aún más las posibilidades de reactivar la vía diplomática entre Washington y Teherán, mientras los intercambios militares continúan intensificándose en toda la región.





















