El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, anunció que convocará una nueva reunión en formato 5+1 sobre la cuestión de Chipre, en un nuevo intento por reactivar las negociaciones y crear las condiciones necesarias para alcanzar un resultado exitoso.
Durante una conferencia de prensa en Nueva York este viernes, Guterres señaló que su reciente visita a la isla puso de manifiesto la urgencia de avanzar hacia una solución, en un contexto de creciente inestabilidad regional.
"Mi visita a Chipre demostró que, en una región que cambia rápidamente y es cada vez más volátil, la búsqueda de soluciones es más urgente que nunca", indicó.
Asimismo, explicó que, tras las conversaciones mantenidas durante su visita, tomó la decisión de convocar una nueva reunión. "Sobre la base de nuestras conversaciones sobre el camino a seguir, decidí convocar otra reunión 5+1, tras una preparación adecuada en materia de medidas de fomento de la confianza, metodología y contenido, teniendo en cuenta los consensos ya alcanzados".
La reunión 5+1 reunirá al presidente de la República Turca de Chipre del Norte (RTCN), al líder de la administración grecochipriota del sur de Chipre, a los ministros de Relaciones Exteriores de los tres países garantes de la isla —Türkiye, Grecia y el Reino Unido— y al propio Guterres en representación de la ONU.
El secretario general aseguró que Naciones Unidas trabajará con ambas partes y los países garantes para crear las condiciones que permitan el éxito del encuentro.

Consultado sobre qué significa una "preparación adecuada" para esta nueva reunión, Guterres recordó que los intentos anteriores fracasaron precisamente por la falta de trabajo previo. "Exactamente eso. Hemos tenido varias reuniones 5+1 que no lograron alcanzar conclusiones porque no habían sido bien preparadas", indicó.
"Esta vez necesitamos preparar bien la próxima reunión para asegurarnos de que conduzca a una solución", concluyó.
La cuestión de Chipre
Chipre mantiene desde hace décadas una disputa entre grecochipriotas y turcochipriotas, pese a los numerosos esfuerzos diplomáticos impulsados por la ONU para alcanzar un acuerdo integral.
Los ataques étnicos que comenzaron a principios de la década de 1960 obligaron a los turcochipriotas a refugiarse en enclaves para proteger su seguridad.
En 1974, un golpe de Estado grecochipriota que buscaba la anexión de la isla a Grecia dio lugar a la intervención militar de Türkiye, en su condición de país garante, con el objetivo de proteger a los turcochipriotas de la persecución y la violencia. Como resultado, en 1983 se fundó la RTCN.
Desde entonces, el proceso de paz ha atravesado avances y retrocesos. Uno de los intentos más importantes fracasó en 2017 durante unas conversaciones celebradas en Suiza bajo el auspicio de los países garantes, Türkiye, Grecia y el Reino Unido.
En 2004, la administración grecochipriota del sur de Chipre ingresó en la Unión Europea, el mismo año en que los grecochipriotas bloquearon por sí solos un plan de la ONU destinado a poner fin a este prolongado conflicto.



























