AMÉRICA LATINA
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Tras acusación a Castro, Trump descarta escalada en Cuba, pero EE.UU. evalúa acción militar: reporte
Aunque el presidente de EE.UU. señaló que no hay razones para una escalada contra Cuba, Washington desplegó un grupo de portaaviones en el Caribe. Y un reporte revela que la inteligencia evalúa cómo respondería La Habana ante una acción militar.
Tras acusación a Castro, Trump descarta escalada en Cuba, pero EE.UU. evalúa acción militar: reporte
“No, no habrá una escalada. No creo que sea necesario. Miren, ese lugar se está derrumbando", dijo Trump a la prensa.

Mientras el presidente de EE.UU., Donald Trump, descartaba públicamente este miércoles que hubiera razones para una “escalada” contra Cuba, tras bambalinas Washington avanzaba en otra dirección: según reportes, la comunidad de inteligencia analiza posibles respuestas de La Habana ante una eventual acción militar. Y a eso se suma el despliegue de un grupo de ataque de portaaviones en el Caribe, el mismo día en que el Departamento de Justicia presentó una acusación contra el expresidente cubano Raúl Castro.

“No, no habrá una escalada. No creo que sea necesario. Miren, ese lugar se está derrumbando. Es un desastre, y han perdido el control, realmente han perdido el control de Cuba”, declaró Trump ante periodistas en la Base Conjunta Andrews, en el estado de Maryland, el miércoles.

Consultado sobre si consideraba necesario ejecutar una operación militar similar a la que condujo a la captura del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, en enero pasado, Trump respondió: “No quiero decir eso”.

Pese a estas declaraciones, un reporte del medio CBS News indicó el mismo día que la comunidad de inteligencia de Estados Unidos está analizando cómo podría responder Cuba ante una posible acción militar de Washington.

Según el informe, analistas del Pentágono y de la Agencia de Inteligencia de Defensa comenzaron este mes a evaluar posibles reacciones en la isla,mientras seguían el recorrido del Universal, un petrolero con bandera rusa sancionado que se dirigía a Cuba.

De acuerdo con dos funcionarios estadounidenses citados por el medio, también comenzaron los trabajos para desarrollar opciones militares para Trump. Los funcionarios hablaron bajo condición de anonimato porque no estaban autorizados a abordar el asunto públicamente.

Este tipo de evaluaciones de inteligencia suele ser utilizado por planificadores militares estadounidenses para analizar no solo las consecuencias inmediatas de una acción militar, sino también la cadena más amplia de respuestas políticas y militares que podrían desarrollarse, según el informe.

EE.UU. despliega un grupo de ataque de portaaviones en el Caribe

En medio del aumento de tensiones, el ejército de Estados Unidos anunció el miércoles que el grupo de ataque del portaaviones USS Nimitz llegó al Caribe.

“El portaaviones USS Nimitz (CVN 68), el ala aérea embarcada Carrier Air Wing 17 (CVW-17), el USS Gridley (DDG 101) y el USNS Patuxent (T-AO 201) representan el máximo nivel de preparación y presencia, con un alcance, capacidad letal y ventaja estratégica inigualables”, afirmó el Comando Sur de Estados Unidos en un comunicado publicado en la red social X.

El organismo añadió que el USS Nimitz “ha demostrado su capacidad de combate en todo el mundo, garantizando estabilidad y defendiendo la democracia desde el estrecho de Taiwán hasta el golfo Arábigo”.

La acusación contra Castro

Como telón de fondo a estos reportes, está el hecho de que el Departamento de Justicia de EE.UU. imputó este miércoles al expresidente cubano Raúl Castro por los delitos de asesinato, conspiración para matar a estadounidenses y destrucción de una aeronave por su presunta responsabilidad en la muerte de cuatro pilotos de la organización Hermanos al Rescate hace 30 años, según documentos judiciales. La Habana calificó la acusación como una “acción política, sin ningún basamento jurídico”.

El Departamento de Justicia presentó los cargos ante la Corte Federal del Distrito Sur de Florida y sostiene que Castro, mientras era ministro de Defensa en 1996, ordenó el derribo de dos avionetas en las que viajaban tres cubano-estadounidenses y un cubano residente legal en EE.UU.

La imputación fue revelada por un juez de Miami tras levantar el secreto del sumario, de acuerdo con documentos disponibles en línea.

La Fiscalía señala que Castro autorizó el ataque del 24 de febrero de 1996 contra las aeronaves en las que viajaban Carlos Costa, Armando Alejandre y Mario Manuel de la Peña, ciudadanos estadounidenses, además de Pablo Morales, residente legal en el país. Todos participaban en las labores de Hermanos al Rescate, organización dedicada a auxiliar a balseros que intentaban salir de Cuba, añade la acusación.

El Gobierno cubano sostuvo en su momento que las avionetas habían ingresado en su espacio aéreo y calificó a los pilotos de “terroristas”. 

Hasta ahora, las autoridades estadounidenses no han explicado el alcance ni las implicaciones de la decisión, y tampoco han precisado si ejecutarían una eventual captura de Castro ni cuál sería la pena máxima que podría enfrentar.

Una relación que se tensa cada vez más

Las relaciones entre Washington y La Habana sólo se han tensionado en los últimos meses. Este año, la administración Trump amplió las sanciones contra Cuba, apuntó contra funcionarios militares y de inteligencia, e intensificó los esfuerzos para restringir el acceso de la isla al combustible y a las redes de transporte marítimo.

A comienzos de esta semana, el medio estadounidense Axios informó que Cuba poseía más de 300 drones militares y había discutido posibles planes para utilizarlos contra la base naval estadounidense de Guantánamo en caso de un conflicto armado.

El presidente de Cuba Miguel Díaz-Canel negó que su país represente una amenaza militar para Estados Unidos, aunque advirtió que cualquier agresión estadounidense contra la isla conduciría a “un baño de sangre”.

Las tensiones se producen además tras una reciente visita a Cuba del director de la CIA, John Ratcliffe, quien se reunió con funcionarios de inteligencia cubanos y con Raúl Guillermo “Raulito” Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro. 

Según un funcionario de la CIA citado por CBS News, Ratcliffe dijo a los funcionarios cubanos que la administración Trump ofrecía “una oportunidad genuina de colaboración” y un camino hacia la estabilización de la debilitada economía cubana. No obstante, también habría advertido que cualquier mejora en las relaciones dependería de que La Habana se distanciara de los adversarios de Estados Unidos, incluidos Rusia, China e Irán.

Trump, ha afirmado en repetidas ocasiones que Cuba es “la siguiente” después de la operación militar contra Irán y aseguró que el gobierno de la isla “caerá pronto”.

FUENTE:TRT Español y agencias