Las tensiones diplomáticas entre Madrid y Tel Aviv por el genocidio en Gaza se han extendido cada vez más a las redes sociales, y la crisis migratoria en el enclave español de Ceuta, en el norte de África, se ha convertido en el último foco de tensión tras un intercambio de acusaciones entre el embajador israelí ante la ONU, Danny Danon, y el ministro de Transportes de España, Óscar Puente.

Este viernes, Danon acusó a España de criticar repetidamente a Israel mientras declaraba el estado de emergencia en Ceuta por la crisis migratoria. “España, que nunca pierde oportunidad de dar lecciones a Israel, ha declarado el estado de emergencia en Ceuta tras la crisis por su política migratoria”, escribió Danon en la red social X.
“Quizás antes de que siga dándonos lecciones, sea hora de que explique al mundo por qué sigue manteniendo enclaves coloniales en África”, añadió el diplomático israelí, refiriéndose a los territorios españoles de Ceuta y Melilla, en la costa mediterránea de Marruecos.
Citando la publicación de Danon en X, el ministro Puente respondió: “Pues empieza a estar todo bastante claro”.
El papel de Israel
Si bien Puente no dio más detalles ni desarrolló su réplica, el comentario se ha interpretado como una respuesta a las críticas de Danon, pues llegó justo en pleno debate político en España sobre la crisis migratoria y el papel de Israel en la política regional.
El intercambio en línea se produjo tras las declaraciones de la comentarista política española Carolina Alonso, quien alegó que Israel buscaba debilitar a Madrid en represalia por su postura ante el genocidio de Gaza.
Compartiendo una publicación sobre los llamados de algunos políticos italianos para suspender a España del espacio Schengen, Alonso afirmó que este esfuerzo se estaba llevando a cabo “a través de Marruecos, con el apoyo de Israel”, así como de la extrema derecha española y europea.
También acusó a Estados Unidos de intentar debilitar al Gobierno de España para expandir su influencia sobre el estrecho de Gibraltar, argumentando que la crisis migratoria se había convertido en parte de una lucha geopolítica más amplia.
Al debate también se sumó la participación del diputado español Gabriel Rufián, portavoz parlamentario de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), quien hizo eco de las afirmaciones difundidas en redes sociales acerca de que la crisis migratoria servía a los intereses israelíes. Rufián abogó por un amplio consenso nacional sobre el tema en lugar de una confrontación política partidista.
Una publicación de hace años
El periodista José Vizner citó una antigua publicación que Yair Netanyahu, hijo del primer ministro israelí Benjamín Netanyahu, hizo en 2019, en la mencionó el supuesto apoyo de Tel Aviv a los movimientos separatistas en Ceuta y Melilla.
Citando el mensaje de hace años, Vizner cuestionó si la actual presión migratoria representaba una “venganza” contra el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, que “pagamos todos los españoles”.
En la misma línea, el comentarista español Rubén Gisbert hizo afirmaciones similares, argumentando que Marruecos no había intensificado sus reivindicaciones sobre Ceuta y Melilla hasta que Sánchez asumió el cargo, y posteriormente adoptó posturas cada vez más críticas hacia Israel y una mayor alineación con la causa palestina.
Las relaciones entre España e Israel se han deteriorado drásticamente desde el inicio del genocidio perpetrado por Tel Aviv en Gaza, en octubre de 2023. Madrid ha sido uno de los miembros europeos más críticos con el sufrimiento de los gazatíes, reconoció al Estado de Palestina en mayo de 2024 y ha pedido reiteradamente un alto el fuego inmediato y un mayor acceso humanitario a Gaza.





















