España afronta uno de los episodios de calor más extremos del verano, con previsiones de temperaturas superiores a los 44°C en varias zonas de la costa mediterránea y un aumento de los riesgos para la población en plena escalada de los incendios forestales. Ante este escenario, las autoridades han activado alertas por calor extremo, reforzado las recomendaciones sanitarias y advertido de la gravedad de una campaña de fuegos que ya convierte al país en el más afectado de la Unión Europea.
La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha activado alertas rojas por calor extremo en varias zonas de la costa mediterránea española, advirtiendo de un escenario de "peligro extraordinario" ante la previsión de que los termómetros superen los 44°C este jueves.
La AEMET elevó este miércoles al nivel rojo la alerta en el sur de la Comunidad Valenciana, en el este de España, y en la Región de Murcia, situada en el sureste del país. Los avisos afectan al litoral de las provincias de Valencia y Alicante, así como a la Vega del Segura y el Valle del Guadalentín, donde se encuentran ciudades como Lorca y la localidad costera de Águilas. En estas zonas se esperan temperaturas de al menos 42°C, mientras que en algunos puntos de Murcia los termómetros podrían superar los 44°C.
Para este miércoles, el organismo mantiene además avisos naranjas en amplias áreas de la España peninsular y en las islas Baleares, el archipiélago español del mar Mediterráneo, donde las temperaturas oscilarán entre los 39°C y los 42°C.
Además del calor extremo, la AEMET ha advertido de la posibilidad de tormentas en el tercio oriental de la península ibérica, acompañadas de granizo de gran tamaño y fuertes rachas de viento.
Por su parte, el Ministerio de Sanidad alertó del aumento de los riesgos para la salud asociados a las altas temperaturas. Su último mapa de riesgo por calor sitúa el nivel más elevado en zonas de Aragón, en el noreste del país; Castilla-La Mancha, en el centro; la Comunidad Valenciana y Murcia, en la costa mediterránea; y Andalucía, la región más meridional de la península ibérica. El riesgo es moderado en gran parte del interior de España.
Las autoridades sanitarias recomiendan mantenerse hidratado, evitar la exposición prolongada al sol y extremar las precauciones con las personas mayores, los niños y quienes padecen enfermedades crónicas.
España lidera la superficie forestal quemada en la Unión Europea
La ola de calor coincide con una de las peores temporadas de incendios de los últimos años. España es el país de la Unión Europea con mayor superficie forestal arrasada por el fuego en lo que va de 2026. Según el Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales (EFFIS), las llamas han calcinado ya 119.458 hectáreas, casi el triple que en Francia, el segundo Estado miembro más afectado, con 42.810 hectáreas.
Tras Francia se sitúan Italia, con 36.600 hectáreas quemadas, y Portugal, con 29.224 hectáreas, mientras que Rumanía ocupa el quinto lugar con 11.957 hectáreas. En contraste, Grecia —habitualmente golpeada por grandes incendios durante el verano— ha registrado 2.037 hectáreas calcinadas este año, por debajo incluso de Croacia, con 3.318 hectáreas. Las cifras son considerablemente menores en el norte de Europa, donde países como Alemania y Polonia acumulan 1.911 y 1.458 hectáreas quemadas, respectivamente.
Los datos reflejan además un rápido agravamiento de la situación durante las últimas semanas. La superficie afectada por el fuego prácticamente se ha duplicado desde el 8 de julio, al pasar de 58.383 a 119.458 hectáreas. En la misma fecha de 2025, la cifra ascendía a 35.270 hectáreas.
El deterioro ha sido especialmente intenso en la segunda mitad de julio. Entre el 9 y el 15 de julio ardieron 23.076 hectáreas, mientras que entre el 16 y el 22 de julio la cifra provisional se disparó hasta las 37.999 hectáreas, el registro semanal más elevado del año. En comparación, durante ese mismo periodo de 2025 se habían quemado únicamente 10.300 hectáreas.
Sánchez reclama un pacto de Estado frente a la emergencia climática
Tras visitar varias zonas afectadas por los incendios forestales, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, señaló que más de 100.000 hectáreas han ardido en el país, una superficie equivalente a la media anual calcinada durante la última década.
Ante esta situación, reclamó un pacto de Estado entre las instituciones y los partidos políticos para reforzar la prevención de incendios y la adaptación al cambio climático. Sánchez defendió que estas medidas se conviertan en políticas públicas permanentes, respaldadas por una financiación estable, en lugar de respuestas puntuales durante las emergencias.
El jefe del Ejecutivo instó a las fuerzas políticas a "dejar de lado el partidismo" y unirse frente a lo que calificó como "nuestro enemigo común, que es la emergencia climática". En este sentido, defendió reforzar las labores de prevención, la concienciación ciudadana, las medidas de mitigación y las estrategias de adaptación para proteger mejor a la población, las comunidades y los ecosistemas.
"El Gobierno de España seguirá, como siempre ha hecho, aportando recursos para combatir los incendios y destinando también financiación para la recuperación de las zonas afectadas", afirmó Sánchez.






















