Türkiye aseguró la devolución de 100 artefactos culturales que se encontraban en Estados Unidos, y los presentó oficialmente en los Museos Arqueológicos de Estambul, durante un evento al que asistieron el ministro de Cultura y Turismo, Mehmet Nuri Ersoy, y el fiscal auxiliar del Distrito de Manhattan, Matthew Bogdanos.
Con el evento se inauguró la exposición “Sin Escape: Bubon”, que destaca los esfuerzos de Türkiye por combatir el tráfico ilegal de patrimonio cultural.
La colección recuperada incluye 40 artefactos de Horoztepe en Tokat –que datan de entre el 2300 y el 2000 a. C. –; 44 paneles arquitectónicos de terracota de Duver en Burdur –que datan de entre el 700 y el 480 a. –, un retrato de la antigua ciudad de Afrodisias, así como otros objetos valiosos, como máscaras teatrales y estatuillas de diosas.
Ersoy destacó la importancia de la investigación científica, los documentos de archivo y la cooperación internacional para rastrear los artefactos y asegurar su devolución. También reconoció la labor de investigadores, periodistas y residentes locales para ayudar a determinar el origen de los objetos.
Un elemento central de la exposición son las estatuas de bronce de la antigua ciudad de Bubon en Burdur.
Excavadas ilegalmente en la década de 1960, las estatuas fueron desmanteladas y distribuidas entre colecciones de diferentes países. La investigación dirigida por el profesor Jale Inan, respaldada por análisis arqueológicos y científicos, ayudó a establecer su origen y facilitar su repatriación.
Ersoy confirmó que las excavaciones en Bubon, reanudadas en 2023, aún continúan.
Por su parte, Bogdanos anunció que la Unidad de Tráfico de Antigüedades de Nueva York ha recuperado 6.452 antigüedades saqueadas, incluyendo 276 objetos procedentes de Türkiye.
Subrayó que la protección del patrimonio cultural requiere cooperación internacional, y una mayor responsabilidad por parte de museos, casas de subastas, galerías y coleccionistas privados en la verificación del origen de los artefactos.
Ambos funcionarios recalcaron que la devolución de las antigüedades robadas es esencial para proteger el patrimonio cultural común de la humanidad.























