El acuerdo de paz alcanzado entre Estados Unidos e Irán ha sido recibido con satisfacción por gobiernos y organizaciones internacionales de distintos continentes. Desde Türkiye hasta Australia, pasando por Europa, Naciones Unidas y varios países árabes, los líderes han destacado el papel de la diplomacia y la mediación internacional para poner fin al conflicto y abrir una nueva etapa de estabilidad regional.
Türkiye destaca la diplomacia y la mediación regional
El presidente de Türkiye, Recep Tayyip Erdogan, fue uno de los primeros líderes en reaccionar al anuncio. El mandatario calificó el acuerdo como un avance importante para la paz y la estabilidad en Oriente Medio y expresó su esperanza de que contribuya a crear un entorno duradero de seguridad.
"Considero que el acuerdo alcanzado entre Estados Unidos e Irán es un avance importante para que prevalezcan la paz y la calma en nuestra región, y lo recibo con satisfacción", afirmó.
Erdogan también advirtió de la necesidad de evitar provocaciones o acciones que puedan poner en riesgo el proceso antes de la firma oficial y agradeció los esfuerzos de mediación realizados por Pakistán, así como el apoyo diplomático de Qatar y Arabia Saudí.
En la misma línea, el ministro de Relaciones Exteriores de Türkiye, Hakan Fidan, definió el entendimiento como "un hito importante para establecer una paz y una estabilidad duraderas en la región".
Los países del Golfo respaldan el acuerdo
Qatar celebró el Memorando de Entendimiento alcanzado entre Washington y Teherán para resolver los asuntos pendientes entre ambos países. Doha destacó especialmente el compromiso de garantizar la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz y consideró el acuerdo un paso importante para consolidar una paz sostenible y favorecer el crecimiento económico regional e internacional.
Arabia Saudí también expresó su satisfacción con el acuerdo y elogió los esfuerzos de mediación de Pakistán y Qatar, así como la disposición de Estados Unidos e Irán para alcanzar una solución negociada.
Riad subrayó la importancia de restablecer la seguridad y la navegación en el estrecho de Ormuz y manifestó su deseo de que el proceso desemboque en una paz duradera que fortalezca tanto la seguridad regional como la global. Asimismo, insistió en que cualquier acuerdo definitivo deberá tener en cuenta los intereses de seguridad de los países de la región.
Egipto pide volver la atención hacia Gaza
Por su parte, Egipto describió el acuerdo como "un acontecimiento de gran importancia" para restablecer la seguridad y la estabilidad en Oriente Medio.
El ministerio de Relaciones Exteriores egipcio afirmó que el entendimiento podría abrir una nueva etapa de cooperación y confianza mutua en la región y reiteró su apoyo a la resolución de conflictos mediante el diálogo y la negociación.
Además, El Cairo expresó su esperanza de que el fin de las hostilidades permita volver a centrar la atención internacional en la situación humanitaria y de seguridad que atraviesan Gaza y Cisjordania ocupada.
Pakistán reivindica su papel mediador
Pakistán, que desempeñó un papel central en las negociaciones, anunció oficialmente el acuerdo a través de su primer ministro, Shehbaz Sharif.
Según Islamabad, ambas partes acordaron un cese inmediato y permanente de las operaciones militares tras intensas negociaciones facilitadas por la diplomacia pakistaní.
El país ha actuado como principal mediador entre Washington y Teherán desde que ayudó a alcanzar un alto el fuego el pasado 8 de abril, consolidándose como uno de los actores clave en los esfuerzos para poner fin al conflicto.
Europa pide una rápida implementación
El acuerdo también recibió el respaldo de Francia, Reino Unido, Alemania e Italia, cuyos líderes calificaron el entendimiento como un importante avance diplomático.
En una declaración conjunta, felicitaron a Estados Unidos, Irán y a los mediadores involucrados en las negociaciones e instaron a una aplicación rápida y completa del pacto.
Los cuatro países reclamaron además la reapertura urgente del estrecho de Ormuz con una "libertad de navegación incondicional y sin restricciones" y se mostraron dispuestos a contribuir a la seguridad marítima en la zona.
Asimismo, dejaron abierta la posibilidad de aliviar determinadas sanciones si Irán adopta medidas verificables respecto a su programa nuclear.
Dentro de Europa, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, expresó su confianza en que el acuerdo abra una nueva etapa para Oriente Medio.
"Confiamos en que el acuerdo de paz anunciado hoy sirva para poner fin a este sinsentido, que sea respetado por todas las partes y que marque así el comienzo de una nueva era en Oriente Medio", escribió en X.
Sánchez recordó el elevado coste humano y económico del conflicto y defendió el diálogo como única vía para resolver las crisis internacionales.
"Celebrémoslo. Pero no lo olvidemos. Y aprendamos de una vez que la guerra es un fracaso. El diálogo y la diplomacia son el único camino a seguir", añadió.
Naciones Unidas celebra un paso hacia la paz
El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, describió el acuerdo como un avance positivo hacia la resolución pacífica del conflicto.
"Felicito calurosamente a Estados Unidos e Irán por haber alcanzado un acuerdo de paz que contempla un alto el fuego inmediato y permanente, la reapertura del estrecho de Ormuz, así como un marco para futuras negociaciones", afirmó.
Según Guterres, el acuerdo representa un paso fundamental para alcanzar una solución pacífica y duradera.
Asia destaca la estabilidad económica y comercial
Desde Asia, Japón e India destacaron especialmente el impacto que el acuerdo puede tener sobre la estabilidad económica y las rutas comerciales internacionales.
La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, celebró el entendimiento y expresó su deseo de que se garantice la navegación libre y segura a través del estrecho de Ormuz y que se avance hacia una solución definitiva sobre el programa nuclear iraní.
Por su parte, el primer ministro indio, Narendra Modi, recordó que el conflicto había provocado importantes perturbaciones económicas a nivel mundial y numerosas pérdidas humanas.
"India espera que la implementación de este entendimiento ayude a restaurar la paz y la estabilidad en la región y garantice la libertad de navegación y comercio", afirmó.
Asimismo, Nueva Delhi expresó su confianza en que las negociaciones sobre los asuntos pendientes permitan alcanzar un acuerdo definitivo y sostenible.
Australia insiste en mantener el impulso diplomático
Australia también valoró positivamente el acuerdo y lo describió como un paso importante para reducir las tensiones y reforzar la estabilidad regional.
En una declaración conjunta, el primer ministro Anthony Albanese y la ministra de Relaciones Exteriores, Penny Wong, subrayaron que la moderación y el compromiso diplomático serán esenciales para evitar nuevas escaladas.
Canberra también celebró las medidas destinadas a reabrir el estrecho de Ormuz, al considerar que esta vía marítima es fundamental para el comercio internacional y la estabilidad de los mercados energéticos.
Asimismo, Australia elogió los esfuerzos de mediación realizados por Pakistán, Qatar, Arabia Saudí, Türkiye y otros países involucrados en las negociaciones.
De este modo, el acuerdo ha logrado un amplio respaldo internacional, con gobiernos de distintas regiones coincidiendo en que representa una oportunidad para reducir las tensiones, garantizar la seguridad de las rutas comerciales y abrir una nueva etapa de diálogo en Oriente Medio.























