Tras semanas de amenazas cruzadas, ataques militares y una creciente preocupación internacional por una escalada regional de consecuencias imprevisibles, el presidente estadounidense Donald Trump sorprendió este lunes al anunciar que Estados Unidos e Irán habían alcanzado un acuerdo para poner fin de forma inmediata a la guerra que ha sacudido Oriente Medio desde finales de febrero.
"El acuerdo con la República Islámica de Irán ya está completo. ¡Felicitaciones a todos!", escribió Trump en Truth Social. El mandatario añadió que autorizaba la reapertura del estrecho de Ormuz al tráfico marítimo internacional y el levantamiento inmediato del bloqueo naval impuesto por Estados Unidos.
"Autorizo plenamente la apertura libre de peaje del estrecho de Ormuz y, simultáneamente, autorizo el levantamiento inmediato del bloqueo naval de Estados Unidos. Barcos del mundo, enciendan sus motores. ¡Que el petróleo fluya!", afirmó.
Poco después, el primer ministro pakistaní, Shehbaz Sharif, que actuó como mediador entre Washington y Teherán, confirmó el acuerdo y anunció que ambas partes prevén firmarlo el 19 de junio en Ginebra, Suiza.
Sharif aseguró que el entendimiento fue alcanzado tras "intensas conversaciones" y afirmó que ambas partes declararon la terminación "inmediata y permanente" de las operaciones militares en todos los frentes, incluido Líbano.
¿Qué se sabe del acuerdo?
Aunque Washington y Teherán coinciden en presentar el anuncio como el inicio de una nueva etapa, los detalles concretos del pacto siguen siendo objeto de interpretaciones diferentes.
Desde Teherán, el viceministro iraní de Relaciones Exteriores, Kazem Gharibabadi, confirmó el entendimiento y aseguró que el acuerdo supone el "fin inmediato a la guerra". También adelantó que en los próximos 60 días comenzará una nueva ronda de negociaciones destinada a alcanzar un acuerdo definitivo.
Gharibabadi afirmó además que el memorando de entendimiento entre Irán y Estados Unidos ya está finalizado y será firmado oficialmente en Ginebra. También indicó que el levantamiento del bloqueo naval estadounidense comenzará el domingo por la noche, hora de Estados Unidos.
El viceministro aseguró que el acuerdo es resultado tanto de la diplomacia como de lo que describió como "importantes victorias" militares iraníes durante el conflicto. También destacó el papel mediador de Pakistán y Qatar y reveló que durante los últimos días se celebraron intensas reuniones diplomáticas, incluidas conversaciones directas en Teherán para resolver los puntos pendientes del texto.
Según explicó, el borrador incorpora las principales posiciones de Teherán y su contenido íntegro será publicado una vez que ambas partes lo firmen. Las autoridades iraníes también adelantaron que establecerán mecanismos específicos para supervisar el cumplimiento por parte de Washington de los compromisos asumidos en el acuerdo.
Sin embargo, los detalles concretos del pacto siguen envueltos en la incertidumbre. Después de semanas de negociaciones discretas, cada parte ha ofrecido versiones diferentes sobre el contenido del entendimiento, en un intento por presentar el desenlace como una victoria propia.
Trump aseguró al diario The New York Times que Irán aceptó una moratoria de 20 años sobre el enriquecimiento de uranio. Las autoridades iraníes, por su parte, evitaron confirmar esa versión y señalaron que las futuras conversaciones girarán en torno a cuatro asuntos principales: el levantamiento de las sanciones, el programa nuclear iraní, la reconstrucción y el desarrollo económico del país, así como la creación de un mecanismo para supervisar el cumplimiento de los compromisos alcanzados.
Según la agencia de noticias iraní Mehr, el acuerdo incluye además la liberación inmediata de 12.000 millones de dólares en activos iraníes congelados.
La batalla por el relato de la victoria
Mientras los dirigentes políticos celebraban el anuncio, las fuerzas armadas iraníes reivindicaban el resultado del conflicto en términos muy distintos. En un comunicado difundido por la televisión estatal, el Estado Mayor aseguró que Teherán había impuesto "su voluntad divina y de acero a unos enemigos estadounidenses y sionistas humillados".
También persisten interrogantes sobre el futuro del estrecho de Ormuz, uno de los puntos estratégicos más importantes para el comercio mundial de petróleo. Irán ha insistido en que mantendrá el control sobre la vía marítima, una postura que Washington había considerado inaceptable durante buena parte de las negociaciones.
Reacciones internacionales
Pese a las diferencias de interpretación, la reacción internacional fue mayoritariamente positiva. El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, expresó su satisfacción por el acuerdo y manifestó su esperanza de que ambas partes aprovechen este momento para avanzar hacia una solución definitiva.
En Europa, el llamado E4, integrado por Reino Unido, Francia, Alemania e Italia, también acogió favorablemente el anuncio y expresó su disposición a flexibilizar algunas sanciones contra Teherán.
El presidente francés, Emmanuel Macron, afirmó que la misión marítima internacional impulsada por Francia y Reino Unido está preparada para acompañar la reapertura del estrecho de Ormuz y garantizar la seguridad de la navegación comercial.
Macron recibirá además este lunes a Trump y a los líderes de Alemania, Canadá, Italia, Japón y Reino Unido con motivo de la cumbre del G7, donde el acuerdo entre Washington y Teherán previsiblemente ocupará un lugar destacado en la agenda.
Los mercados celebran el acuerdo
El anuncio del acuerdo entre Estados Unidos e Irán tuvo una repercusión inmediata en los mercados internacionales, que reaccionaron con optimismo ante la perspectiva de una reapertura del estrecho de Ormuz y una reducción de las tensiones en una de las regiones más sensibles para el suministro energético mundial.
La reacción más visible se produjo en el mercado petrolero. A las 07.15 GMT, el crudo West Texas Intermediate (WTI), referencia estadounidense, caía 5,6%, hasta los 80,16 dólares por barril, mientras que el Brent del mar del Norte, referencia internacional, retrocedía 4,1%, hasta los 83,77 dólares.
Detrás de esta caída está la expectativa de que el tránsito marítimo a través del estrecho de Ormuz vuelva progresivamente a la normalidad. Durante los últimos meses, el bloqueo de esta estratégica vía marítima impulsó los precios de la energía, encareció el transporte marítimo y generó tensiones en las cadenas internacionales de suministro.
El optimismo también se trasladó a las bolsas asiáticas. El índice Nikkei 225 de Tokio avanzó 5,4%, mientras que el Kospi surcoreano se disparó 5,54%, reflejando la confianza de los inversores en que la desescalada contribuya a estabilizar la economía mundial tras meses de incertidumbre.






















