Siria afronta una nueva etapa en el proceso de recuperación de la autoridad estatal tras años de guerra y fragmentación territorial. La disolución de las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), dominadas por la organización terrorista YPG, abre la puerta a su integración en las estructuras del Estado sirio y ha sido recibida positivamente por Türkiye y varios países árabes, que han destacado su posible contribución a la unidad, la seguridad y la estabilidad del país.
Las FDS han anunciado su disolución, un paso que favorece una mayor recuperación de la autoridad del Gobierno sirio sobre el conjunto del país, según informó la agencia estatal Syrian Arab News Agency (SANA).
El anuncio se produce, además, después de que el grupo terrorista PKK formalizara su propia disolución y pusiera fin a décadas de lucha armada. La decisión llegó tras años de operaciones antiterroristas del Ejército turco que, según Ankara, redujeron de forma considerable la capacidad operativa de la organización y limitaron su capacidad de actuar dentro de Türkiye.
En este contexto, la disolución de las FDS se enmarca también en el acuerdo alcanzado el pasado 10 de marzo entre el presidente sirio, Ahmed Al-Sharaa, y la dirección del grupo.
El pacto contemplaba la incorporación a las estructuras del Estado sirio de todas las instituciones civiles y militares controladas por las FDS en el noreste del país. Entre ellas se encuentran los pasos fronterizos, los aeropuertos y los yacimientos de petróleo y gas.
Hasta ahora, sin embargo, las FDS —respaldadas por Estados Unidos y dominadas por el YPG, la rama siria del PKK— se habían resistido a integrarse en una estructura militar unificada. De hecho, Damasco las había acusado en repetidas ocasiones de retrasar la aplicación de lo acordado.

Türkiye celebra el hecho aunque pide comprobar su aplicación
En este contexto, el ministro de Exteriores turco, Hakan Fidan, ha valorado positivamente el anuncio, aunque ha subrayado que Ankara quiere comprobar primero cómo se traduce en la práctica. Según ha explicado este miércoles en Elazig, en el este de Türkiye, la disolución de las FDS y de su denominada Administración Autónoma sería un avance positivo si se aplica sobre el terreno tal y como ha sido anunciado.
"Nuestra tarea es actuar profesionalmente y verificar qué significa esto sobre el terreno. Si es tal y como se ha declarado, por supuesto que es un avance bienvenido", ha señalado Fidan ante los periodistas.
A su juicio, la medida complementaría los pasos que Ankara pretende impulsar y contribuiría a reforzar la "hermandad kurdo-árabe" en Siria. Asimismo, el jefe de la diplomacia turca ha destacado que la disolución de las FDS podría convertirse en uno de los acontecimientos más importantes para crear un entorno en el que todos los sirios puedan mirar al futuro "con confianza".
No obstante, Fidan ha situado la protección de la identidad kurda junto a la defensa de la unidad nacional y la integridad territorial de Siria. "La identidad de los kurdos debe protegerse y no debe negarse, pero también deben preservarse la unidad nacional, la soberanía y la integridad territorial de Siria", ha afirmado, antes de insistir en que Ankara quiere ver esos principios reflejados "en la práctica".
Por ello, Türkiye no considera beneficiosos aquellos acontecimientos que contradigan estas premisas. Fidan ha recordado, además, que la presencia del YPG en la región ha supuesto durante años un desafío no solo para Siria, sino también para Türkiye.
Con todo, el ministro ha apostado por que esta nueva etapa permita resolver las diferencias mediante el entendimiento mutuo, el diálogo y la paz. "Esperemos que, en este nuevo proceso, resolvamos todos estos problemas mediante el entendimiento mutuo y el diálogo. Los resolveremos mediante la paz", ha señalado.
Finalmente, Fidan ha vinculado esta posible nueva etapa en Siria con una visión regional más amplia de Ankara, basada en la paz, la estabilidad, el desarrollo y la prosperidad en Türkiye, Siria, Irak y el conjunto de la región. En este sentido, ha defendido que un entorno libre de terrorismo y de armas puede acelerar el desarrollo, especialmente en el este y sureste de Türkiye, regiones que, según ha destacado, cuentan con un importante potencial económico y geográfico.
En la misma línea, el director de Comunicaciones de la Presidencia turca, Burhanettin Duran, ha asegurado que Ankara mantiene desde el comienzo de la crisis siria "una postura firme y basada en principios" frente a los intentos de los grupos terroristas y las intervenciones externas de dividir el país.
Según Duran, esta política, impulsada bajo el liderazgo del presidente Recep Tayyip Erdogan, parte de una premisa: "Solo la voluntad del pueblo sirio debe determinar el futuro de Siria". Por ello, ha calificado la disolución de las FDS como "un acontecimiento importante" para reforzar la autoridad estatal en todo el país y reunir a los distintos sectores de la sociedad sobre "una base política común".
Asimismo, ha destacado la importancia de que Damasco mantenga sus esfuerzos para impulsar un proceso inclusivo, al considerar que se trata de un elemento fundamental para alcanzar una estabilidad duradera.
Duran ha relacionado esta posición con la visión turca de una "Türkiye libre de terrorismo" y una "región libre de terrorismo". En su opinión, el objetivo pasa por consolidar un orden regional en el que las diferencias étnicas, sectarias y sociales no sean utilizadas como instrumentos de conflicto, las organizaciones terroristas no tengan capacidad de influencia y se respeten las fronteras y la soberanía de los Estados.
"Türkiye seguirá apoyando la recuperación de Siria y al pueblo sirio para que pueda vivir en paz y prosperidad, junto a todos los sectores de la sociedad, frente a cálculos y escenarios perversos", ha afirmado.

Arabia Saudí, Jordania y Qatar celebran el anuncio
Más allá de Türkiye, el anuncio también ha recibido el respaldo de varios países árabes. Arabia Saudí ha considerado que la disolución de las FDS contribuirá a reforzar la seguridad y la estabilidad de Siria. Riad ha reiterado, además, su apoyo a las medidas adoptadas por Damasco para responder a las aspiraciones de los sirios y avanzar hacia la unidad y el desarrollo del país.
Por su parte, Jordania ha calificado la decisión de "paso importante" para reforzar la unidad, la seguridad y la estabilidad de Siria. El portavoz del Ministerio de Exteriores jordano, Fuad Majali, ha reiterado el respaldo de Amán a la reconstrucción del país sobre unas bases que garanticen su unidad, soberanía e integridad territorial, al tiempo que preserven los derechos de todos sus ciudadanos.
Qatar, igualmente, ha celebrado la decisión, al considerar que supone un paso relevante para consolidar la paz civil, reforzar la seguridad y la estabilidad y construir un Estado basado en las instituciones y el Estado de derecho.
Doha ha subrayado, además, que la estabilidad y la prosperidad de Siria requieren que el Estado mantenga el monopolio de las armas mediante un único Ejército que represente a todos los sectores de la sociedad siria. El Gobierno catarí ha reiterado también su respaldo a la soberanía, independencia e integridad territorial de Siria.
El anuncio de la disolución se produjo el martes, cuando el líder de las FDS, Mazloum Abdi, confirmó formalmente el fin de la organización. El movimiento se produce después de los acuerdos alcanzados entre Damasco y las FDS, que contemplaban un alto el fuego y la integración gradual del grupo en las instituciones del Estado sirio.




















