Una semana pasó desde el fatídico momento en que Colombia tembló. El lunes 10 de agosto, a las 7:34 a.m., el terremoto que sacudió el oeste y el centro del país arrebató la vida de al menos 289 personas, mientras decenas siguen desaparecidas.
Tras varios días sin rescates con vida, la emergencia entra ahora en una nueva fase: recuperar los cuerpos que permanecen bajo los escombros y comenzar a preparar la reconstrucción de las zonas devastadas, mientras miles de familias que lo perdieron todo siguen esperando asistencia. En paralelo, persiste la polémica por las demoras en las autorizaciones para que equipos de rescate extranjeros pudieran operar en el país.
El último balance de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) cifra este domingo en 4.187 heridos y 143 desaparecidos. Otras 354 personas fueron rescatadas. La entidad indicó que estos números responden a que "se están cotejando los reportes iniciales, mayormente verbales, con los registros oficiales de Fiscalía, Medicina Legal y organismos de socorro para evitar duplicados".
El sismo dejó además 127.557 viviendas averiadas, 26.945 destruidas y 66 edificios colapsados, con 450 municipios afectados en 15 departamentos.

Pocas esperanzas de encontrar supervivientes
En Cali, una de las ciudades más afectadas, los equipos de emergencia trabajan ya en la recuperación de las víctimas localizadas bajo los escombros.
En el conjunto residencial Torres del Limonar han sido recuperados 25 cuerpos y otros tres fueron localizados. Bomberos de Cali, Bogotá y Jamundí, grupos de rescate de la Armada y la Policía y especialistas de Israel trabajan conjuntamente en distintos puntos de la ciudad.
Los rescatistas recuperaron cuatro cuerpos en las últimas 24 horas y advirtieron que se va cerrando la ventana de esperanza de encontrar supervivientes.
Y es que, en este punto, las autoridades de Cali consideran que la emergencia está entrando progresivamente en una etapa de recuperación de víctimas mortales y retirada de escombros, mientras continúan las labores de ingeniería y evaluación de edificios colapsados.
El alcalde de Cali, Alejandro Eder, calculó que la ciudad necesitará unos 3.200 millones de dólares y tres años para estabilizarse y acometer una reconstrucción resiliente. Ante ello, propuso crear un mecanismo excepcional de financiación similar al utilizado tras el terremoto de 1999, que devastó Armenia y otras ciudades de la zona cafetera del centro del país.
Las zonas rurales piden ayuda
Mientras las grandes ciudades avanzan hacia la recuperación, en algunas zonas rurales la ayuda es insuficiente. Campesinos de Ansermanuevo y El Cairo, en Valle del Cauca, indicaron en diálogo con la agencia de noticias EFE que aún esperan la llegada de las autoridades para evaluar sus viviendas, algunas de ellas prácticamente destruidas.
Algunas familias colocaron banderas con mensajes de "Ayuda, SOS" frente a sus casas y reclaman materiales para reconstruir los techos. El alcalde encargado de El Cairo, Carlos Alberto Correa, reconoció que todavía no se ha completado el censo de las zonas rurales porque la atención se ha concentrado en el casco urbano.
La magnitud de la tarea empieza a hacerse más visible en lugares como Cali, donde ya se han retirado más de 18.000 toneladas de escombros, según la Alcaldía, y también en municipios rurales donde la asistencia sigue siendo insuficiente.
En tanto, cerca de 27.000 viviendas quedaron destruidas y muchos damnificados no tienen adónde ir. En algunas ciudades, decenas duermen en pequeños camarotes o sobre colchones en los albergues, donde se exhiben códigos QR para que los afectados reporten a sus seres queridos desaparecidos o los daños sufridos en sus hogares.
Para ellos, la emergencia significa empezar desde cero: sin sus pertenencias y sin sus casas. En muchos casos, además, con sus antiguas viviendas todavía frente a sus ojos, pero sin poder entrar siquiera a recuperar lo que quedó dentro. En las ciudades más golpeadas, varios edificios fueron marcados con una "X" roja para advertir del riesgo de colapso y prohibir el acceso.
De la Espriella pide a Trump quitar aranceles
El terremoto supone la primera gran prueba para el Gobierno del presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, quien tuvo que afrontar la emergencia apenas tres días después de asumir el cargo. En ese contexto, el sábado pidió al mandatario de Estados Unidos, Donald Trump, suspender temporalmente los aranceles a los productos colombianos para aliviar la situación de los empresarios afectados por el terremoto.
De la Espriella aseguró que mantuvo una conversación de unos 10 minutos con Trump, que describió como "muy amistosa y cordial". "Le dije que tenemos un enorme desafío por delante: reconstruir Colombia en medio de la extremadamente difícil y apocalíptica situación económica que heredé", afirmó.
Según explicó, pidió a Trump considerar "la suspensión temporal de los altos aranceles que afectan a los productos colombianos" para dar un alivio a los empresarios que atraviesan "momentos muy difíciles debido a los efectos del terremoto".
Los aranceles estadounidenses a los productos colombianos aumentaron del 10% al 12,5% a finales de julio, con algunas excepciones, como el café y el petróleo. Las nuevas tarifas entraron en vigor el 24 de julio.
Sigue polémica por rescatistas
En tanto, una controversia política rodea la respuesta a la emergencia desde el primer día. Y es que tras el terremoto, hubo cuestionamientos por las autorizaciones para el ingreso de ayuda extranjera. Equipos de Israel, Estados Unidos, El Salvador y Ecuador, países cuyos gobiernos son aliados políticos del nuevo gobierno, recibieron el visto bueno para operar, mientras otras ofertas de asistencia quedaron pendientes.
Ahora, la oposición volvió a cuestionar la gestión de la ayuda internacional. El senador y líder opositor Iván Cepeda cuestionó esa situación, asegurando que se ha "negado la posibilidad" de recibir parte de la ayuda internacional ofrecida tras la tragedia y cuestionó que algunos países hayan recibido una respuesta favorable mientras otros ofrecimientos no fueron aceptados.

"Se ha hecho una atención selectiva de los ofrecimientos a ciertos gobiernos sin una explicación", afirmó Cepeda a la agencia de noticias EFE durante una visita a Quibdó, capital del departamento del Chocó y una de las ciudades más afectadas por el terremoto.
También recordó que la Constitución establece que corresponde al Senado permitir el tránsito de tropas extranjeras por el territorio colombiano y consideró necesario determinar "en qué situación han venido" los militares israelíes y qué tareas realizarán.
























