Menos de una semana después de asumir la Presidencia de Colombia, Abelardo de La Espriella avanza en su acercamiento a la Casa Blanca. Su gobierno autorizó operaciones militares conjuntas con Estados Unidos para combatir el narcotráfico, según anunció este miércoles el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth.
Bogotá “ya ha solicitado que el (Pentágono) se una a Colombia en su lucha contra el narcoterrorismo, autorizando operaciones militares conjuntas para destruir redes terroristas y de narcoterrorismo”, declaró Hegseth durante una conferencia contra los cárteles celebrada en Panamá.
“Medidas audaces y concretas como estas ejemplifican el tipo de participación activa y con enfoque operativo que queremos ver de parte de nuestros socios”, añadió.
De La Espriella ha prometido acabar con los grupos criminales que se lucran del narcotráfico. El mandatario, que sucedió al expresidente Gustavo Petro, ha anunciado que pondrá fin a las negociaciones de paz impulsadas por su predecesor con grupos armados y que enfrentará el “narcoterrorismo sin tregua”.
Para avanzar en ese objetivo, De La Espriella ha apostado por estrechar la alianza con Washington.
“Colombia se une oficialmente a la Coalición Contraterrorista de las Américas [Americas Counter Cartel Coalition]”, escribió Hegseth en una publicación en la red social X, junto a fotografías de la firma del memorando con el ministro de Defensa colombiano, Jorge Mora.

La decisión se produce en momentos en que Estados Unidos amplía su ofensiva antidrogas en la región. En septiembre pasado, el Ejército estadounidense lanzó una campaña de ataques aéreos contra presuntas embarcaciones utilizadas para el contrabando de drogas en el Caribe y el Pacífico, que hasta la fecha han matado al menos a 215 personas.
Sin embargo, el Gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no ha aportado pruebas concluyentes de que las embarcaciones atacadas estuvieran realmente involucradas en el narcotráfico. Expertos legales y organizaciones de derechos humanos sostienen que los ataques podrían constituir ejecuciones extrajudiciales, al considerar que fueron dirigidos contra civiles que no representaban una amenaza inmediata para Estados Unidos.
El “Escudo de las Américas”
Colombia se suma así al llamado “Escudo de las Américas”, una alianza contra los cárteles encabezada por Trump e integrada por gobiernos afines a Washington en América Latina, entre ellos Argentina, Ecuador y El Salvador.
Los países miembros, según describen, intercambian información y coordinan a sus fuerzas judiciales y de seguridad para hacer frente al crimen transnacional.
De la Espriella, quien ocupa por primera vez un cargo político, ha anunciado que intensificará los ataques aéreos contra grupos armados y narcotraficantes. También ha ofrecido el territorio colombiano para albergar tropas estadounidenses.
Autodenominado “El Tigre”, De La Espriella busca además forjar una alianza militar con Estados Unidos e Israel para respaldar su ofensiva contra los grupos armados con presencia en Colombia.
Su denominado “Plan Colombia II” retoma como referencia el acuerdo multimillonario suscrito con Washington a comienzos de la década de 2000, destinado a combatir a los cárteles de la droga y a los grupos armados de izquierda.
El Departamento de Estado de EE.UU. anunció la semana pasada que la Administración Trump tiene previsto trabajar con el Congreso para destinar “mil millones de dólares en asistencia” como parte de un paquete de seguridad en apoyo a la nueva Administración colombiana.



















