AMÉRICA LATINA
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De la Espriella asume como presidente de Colombia en Cali, bajo máxima seguridad y gran polarización
Abelardo de la Espriella será el primer presidente de Colombia que jure en el cargo fuera de Bogotá en más de un siglo, mientras su predecesor, Petro, mantiene denuncias sobre el resultado electoral y se ausenta de la ceremonia. Este es el panorama.
De la Espriella asume como presidente de Colombia en Cali, bajo máxima seguridad y gran polarización
Abelardo de la Espriella durante un acto de campaña en Bogotá.

Ante una Colombia profundamente polarizada, que acaba de heredar una campaña electoral reñida y desafiante, Abelardo de la Espriella asumirá como presidente fuera de Bogotá por primera vez en más de un siglo. La ceremonia, que tendrá lugar en la ciudad de Cali, se celebrará bajo un fuerte dispositivo de seguridad ante las amenazas que, según el próximo mandatario de derecha, pesan sobre sobre él, mientras el péndulo político del país gira de la izquierda hacia la derecha.

"Ese hecho histórico ocurrirá en Santiago de Cali y representa el primer paso de una política de descentralización que llevará al Estado a las regiones", anunció De la Espriella el domingo en sus redes sociales. En su mensaje añadió que "las grandes decisiones del país deben traducirse en oportunidades para las ciudades y su gente".

En este contexto, la Policía Nacional desplegó varios controles de tráfico para registrar vehículos en busca de posibles sospechosos o explosivos como parte del amplio dispositivo de seguridad. Según la agencia de noticias AP, la seguridad se ha convertido en el "principal reto" de la ceremonia, en un momento en el que el presidente electo ha insistido en una política de mano dura contra los grupos armados.

De hecho, las autoridades prevén desplegar más de 11.000 oficiales, prohibieron el uso de drones privados durante la jornada y ofrecieron una recompensa de hasta 500 millones de pesos (unos 150.000 dólares) por información que permita prevenir posibles atentados.

Y con la alta polarización como telón de fondo, algunos ciudadanos perciben la ceremonia como una “provocación” para Cali, una ciudad en la que la mayoría de los votos se los llevó el rival de De la Espriella en la elección: el progresista Iván Cepeda, respaldado por Petro.

Para Ramiro Prieto Parra, un docente de 62 años, la toma de posesión presidencial no va a traer mejoras permanentes para la ciudad, mientras que puede generar “conflictos sociales, porque él (De la Espriella) sabe que esta es una ciudad donde él no es bien recibido", explicó a la AP.

Con motivo de la juramentación presidencial, que se hace ante el Congreso por disposición de la Constitución, los legisladores se han trasladado a Cali para la jornada. Se anticipa que la ceremonia en la que De la Espriella asumirá el cargo comience a las 3 p.m. en la Arena USC, un recinto de la Universidad Santiago de Cali con capacidad para unas 2.230 personas, además de un salón auxiliar para otras 300. Tras la ceremonia, el nuevo mandatario se trasladará a una guarnición del Ejército cercana para pasar revista a las tropas.

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La ausencia de Petro

Sin embargo, la jornada estará marcada por una ausencia de peso: la del presidente saliente, Gustavo Petro, quien durante la última semana reiteró sus denuncias de fraude en los resultados electorales. Mientras AP informa de que esas acusaciones fueron rechazadas tanto por observadores internacionales como por las autoridades electorales colombianas –que a finales de junio declararon vencedor a De la Espriella por unos 250.000 votos frente a Cepeda–, el actual jefe de Estado sostiene que existió un fraude electoral algorítmico y sistemático que habría alterado cerca de siete millones de votos para imponer al abogado de derecha como presidente.

En esa línea, Petro también denunció lo que considera injerencia de la firma israelí Black Cube, que el diario español El País describe como "una compañía conocida por sus cuestionados métodos de vigilancia e interceptación de personas de alto perfil".

"Estamos ante un fraude, un problema institucional profundamente grave. Es la posesión de un presidente ilegítimo. Toda la Constitución de Colombia se derrumba y somos colonia (...) coloca a Colombia en su peor crisis de soberanía nacional desde que la conquistamos con el ejército de Bolívar", afirmó Petro.

A raíz de la tensión entre ambos De la Espriella y Petro, no se cumplirá una tradición de cuatro décadas en Colombia, establecida por un decreto de 1982, según la cual el presidente saliente condecora a su sucesor, en la víspera de la posesión, con la Orden de Boyacá y otras dos distinciones oficiales. Petro recibió ese mismo homenaje de manos de su antecesor, Iván Duque, en 2022.

Delegaciones, alianza con Washington y objetivos comunes

Volviendo a los detalles del acto oficial, los controles de seguridad se concentraron especialmente en la vía que conecta con el aeropuerto de Cali, por donde comenzaron a llegar las delegaciones e invitados especiales que asistirán este viernes a la ceremonia de investidura. Entre los cerca de 6.000 invitados figuran el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio; el presidente de Argentina, Javier Milei; el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, y el presidente de Paraguay, Santiago Peña.

Diversos informes apuntan a que la relación entre Bogotá y Washington será considerablemente más estrecha. De hecho, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, respaldó públicamente la candidatura de De la Espriella, quien prevésumar a Colombia a la iniciativa de seguridad conocida como "Escudo de las Américas" tras asumir el cargo.

No obstante, el académico mexicano Daniel Morales Ruvalcaba explicó en su columna de TRT Español que dicha iniciativa "no surge del espíritu panamericano de cooperación, sino de una visión orientada a reafirmar la primacía de Washington en el hemisferio", tal como quedó plasmado en la Estrategia de Seguridad Nacional de 2025.

Ese giro contrasta con el deterioro de la relación bilateral registrado en enero de 2025, cuando Trump ordenó aranceles del 50% después de que Petro bloqueara el aterrizaje de dos vuelos militares de deportación, una disputa que finalmente se resolvió cuando Colombia aceptó los vuelos.

Durante el Gobierno de Petro, Bogotá buscó diversificar sus vínculos externos mediante un mayor acercamiento a China, el fortalecimiento de la integración latinoamericana y una participación más activa en el Sur Global. De la Espriella no solo ha situado la cooperación con Washington en materia de seguridad y lucha contra el narcotráfico en el centro de su agenda, sino que también ha presentado la relación bilateral en términos abiertamente “civilizatorios”, explicó en su columna para TRT Español Ruvalcaba.

En esa línea, según la agencia EFE, al citar a Nate Morris, nombrado por Estados Unidos para la embajada en Bogotá, que De la Espriella retirará a Colombia de la Iniciativa de la Franja y la Ruta, el megaproyecto global de infraestructuras, comercio y conectividad impulsado por China desde 2013.

Al mismo tiempo, De la Espriella insistió en que "vamos a recuperar la soberanía y a proteger a los ciudadanos de la delincuencia y el narcoterrorismo".

Bogotá y Tel Aviv

Además, en las últimas semanas, De la Espriella ha enfatizado el deseo de restablecer relaciones con Tel Aviv, suspendidas por Petro en mayo de 2024 tras denunciar el genocidio en Gaza, trasladar la embajada colombiana de Tel Aviv a Jerusalén ocupada y seguir así los pasos de un “alineamiento con la política inaugurada por Trump en 2017, cuando Estados Unidos reconoció a Jerusalén como capital de Israel. Con ello, Colombia se incorpora al grupo de países latinoamericanos –Guatemala, Paraguay, Honduras, además de Argentina cuando concrete su anuncio”, explicó Ruvalcaba.

AP sostiene que este giro hacia Washington también implica un endurecimiento de la política de seguridad. Según la agencia, el nuevo mandatario “prometió intensificar” los bombardeos contra campamentos de grupos armados con apoyo de Israel y Estados Unidos, además de construir megacárceles inspiradas en el modelo de El Salvador.

La nueva derecha latinoamericana donde el “león” y el “tigre” rugen

De la Espriella, que hizo campaña haciéndose llamar “El Tigre”, se comprometió a poner fin a los frustrados planes de paz de Petro con organizaciones involucradas en el tráfico de drogas. 

Sin embargo, para expertos en América Latina como Ruvalcaba, el triunfo de De la Espriella parece consolidar lo que considera una nueva tendencia regional: la irrupción de dirigentes sin experiencia previa en cargos públicos que logran articular a buena parte de la derecha tradicional colombiana mediante un discurso centrado en el orden y la seguridad, una fuerte personalización del liderazgo, el uso intensivo de plataformas digitales y la confrontación abierta con los gobiernos progresistas.

En ese contexto, mientras la derecha consolida posiciones con una docena de jefes de Estado ubicados a la derecha del centro político, dirigentes como De la Espriella comienzan a estrechar vínculos con ese espacio ideológico regional. El presidente argentino, Javier Milei, referente de la derecha en la región, celebró la victoria con un mensaje en redes sociales: "¡El león y el tigre rugen en Latinoamérica!".

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FUENTE:TRT Español y agencias