Volviendo la vista hacia Latinoamérica, el Servicio de Inteligencia Exterior de Rusia (SVR) declaró este lunes que el departamento de inteligencia de "un país occidental" planea señalar a Moscú de suministrar armamento a bandas criminales en varios países de la región.
A través de un comunicado, el SVR afirmó que dicho departamento de inteligencia, en colaboración con Ucrania, planea “acusar a Rusia de proporcionar ilegalmente armas a cárteles de la droga y otros grupos del crimen organizado en Venezuela, Colombia y México”.
"Esta vez, los hechos se desarrollan en Latinoamérica, y el complot en sí se asemeja a una escena de un narcodrama de tercera categoría”, señaló la declaración.
Según el SVR, las armas de fabricación rusa capturadas por las fuerzas de Ucrania en el conflicto ya se habían introducido en los tres países, y se utilizarían para simular transferencias ilícitas de armas desde Rusia.
La agencia afirmó que también se estaban preparando grabaciones falsas de audio y vídeo, así como documentos fraudulentos que supuestamente demostraban la participación de personal militar ruso.
En este sentido, el SVR declaró que la campaña tenía como objetivo dañar las relaciones de Rusia con los países latinoamericanos e instar a sus gobiernos a apoyar las políticas occidentales contra Moscú.
“Desde el inicio del conflicto ucraniano, la guerra de información librada por las élites euroatlánticas contra Rusia se ha caracterizado por la difusión y promoción de las narrativas más viles, que trascienden los límites de la moral y la ley”, afirmó.
Ahora bien, el servicio de inteligencia no identificó al país occidental al que acusó de planificar la operación ni proporcionó pruebas públicamente verificables que respaldaran sus afirmaciones.
El SVR también acusó a los gobiernos y agencias de inteligencia occidentales de haber utilizado previamente “incidentes fabricados” como parte de una campaña de información contra Rusia.





















