Luego de la firma del Acuerdo de La Meca entre Türkiye, Arabia Saudí y Pakistán, comienzan a conocerse más detalles sobre el alcance y los objetivos del pacto de defensa. El ministro de Relaciones Exteriores turco, Hakan Fidan, explicó que es técnicamente equivalente a la cláusula de defensa mutua del Artículo 5 de la OTAN, pero con una diferencia clave: no identifica a un enemigo común ni apunta contra ningún país en particular.
En una entrevista exclusiva con la agencia de noticias Anadolu este sábado, Fidan ofreció la explicación más detallada hasta ahora sobre el histórico pacto trilateral, que describió como una respuesta necesaria ante la creciente inestabilidad en la región.
“El acuerdo de defensa de La Meca es técnicamente igual al Artículo 5 de la OTAN”, afirmó Fidan, en referencia a la disposición de defensa colectiva de la alianza, que considera un ataque contra uno de sus miembros como un ataque contra todos.
“El pacto no especifica ninguna amenaza común”, señaló. Agregó que los tres países llegaron al acuerdo al considerar que la creciente inestabilidad regional hacía necesario establecer un marco organizado de defensa colectiva.
Sin objetivos, sin agresión
Fidan remarcó que la alianza tiene un carácter defensivo y que no persigue ambiciones expansionistas.
“Ningún país es nuestro objetivo mientras no ataque a los países miembros”, afirmó, al marcar una clara diferencia entre la defensa colectiva y una postura militar ofensiva.
También destacó que las características de los tres países firmantes hacen que la alianza no represente una amenaza para el resto de la región.
“Türkiye, Arabia Saudí y Pakistán no son países expansionistas”, afirmó Fidan. De esta manera, señaló que el pacto busca aportar seguridad y estabilidad, y no proyectar poder ni perseguir ambiciones territoriales.
Fidan explicó que los tres países tienen características y capacidades diferentes, pero que, al unirse, forman naturalmente una organización orientada a la defensa y no a la ofensiva.
“Ahora, cuando nos unimos con estos países, naturalmente nos convertimos en una organización orientada a la defensa. No es un enfoque de pasar a la ofensiva y decir: ‘Hagamos esto o aquello juntos’. Por lo tanto, mientras no sea atacada por un país, ya sea de dentro o de fuera de la región, esta alianza no puede tener ninguna disputa con ningún país. Pero, por supuesto, la combinación de fuerzas que hemos creado hará una contribución constructiva a la estabilidad regional”, afirmó.
Indicó que esa fue la razón para impulsar la iniciativa y subrayó específicamente que Irán no es un objetivo del acuerdo. Agregó que ningún país que no ataque a los Estados firmantes será considerado un objetivo.
Comparación con la OTAN
Al señalar que el acuerdo establece obligaciones para los países firmantes, Fidan recordó que Türkiye forma parte de la OTAN desde 1952 y que participa desde hace décadas en las reuniones de la alianza.
Explicó que el Acuerdo de La Meca para la Defensa Conjunta es técnicamente similar al Artículo 5 de la OTAN sobre defensa colectiva, ya que permite que sus miembros se beneficien del apoyo y la protección de los demás.
Según Fidan, el principal elemento de disuasión de la OTAN tiene un carácter defensivo y se basa en un mensaje: “Si me atacas, tengo el poder militar de esta gran alianza”.
El ministro señaló que este principio busca evitar conflictos y crear las condiciones para que los países puedan resolver sus problemas políticos y económicos.
Agregó que la OTAN solo ha emprendido acciones militares colectivas en un número limitado de casos, entre ellos Afganistán y Kosovo.
Fidan insistió en que el objetivo central de este tipo de alianzas es que cualquier posible adversario conozca las consecuencias de atacar a uno de sus miembros. Esto, sostuvo, permite crear un entorno en el que los países puedan ocuparse de sus problemas políticos y económicos y avanzar en su desarrollo sin que los conflictos interrumpan ese proceso.
En ese sentido, subrayó que la violencia, la guerra y el derramamiento de sangre se encuentran entre los principales obstáculos para el desarrollo regional.
“Ahora somos solidarios entre nosotros”, afirmó Fidan al explicar el principio sobre el que se basa la alianza.
“Aumentas tu capacidad de disuasión. En segundo lugar, más que enviar un mensaje a una parte externa, los países que firman este tipo de alianzas demuestran y se comprometen a que no representarán una amenaza para la seguridad de los demás, sino que garantizarán mutuamente su seguridad”, explicó.
Consultado sobre si un ataque activaría inmediatamente las obligaciones previstas en el acuerdo y cómo se aplicarían en la práctica, Fidan señaló que el texto establece compromisos generales, cuya implementación dependerá de las conversaciones y decisiones de los organismos correspondientes.
Explicó que el país atacado tendría que solicitar asistencia y determinar qué tipo de apoyo necesita.
Según Fidan, esa ayuda podría adoptar distintas formas según la magnitud de la amenaza, desde inteligencia y apoyo logístico hasta municiones o, si fuera necesario, unidades militares.
“Türkiye es un país consciente de sus responsabilidades”
Asimismo, Fidan sostuvo que la iniciativa de La Meca no representa algo nuevo dentro de la OTAN y destacó que Türkiye es consciente de las responsabilidades que tiene como miembro de la alianza.
“Türkiye también es un país consciente de sus responsabilidades. No estamos en una posición en la que mantengamos estas diferentes geografías y diferentes prioridades en conflicto entre sí”, afirmó.
Fidan señaló que la experiencia de Türkiye dentro de la OTAN ha demostrado que Ankara enfrenta condiciones geográficas diferentes a las de otros miembros de la alianza, especialmente en Oriente Medio y el Cáucaso. Según explicó, la esfera estratégica de Türkiye es amplia y cada una de esas regiones presenta condiciones y posiciones diferentes, por lo que requiere un enfoque específico.
“Türkiye, por su geografía, tiene una orientación estratégica hacia Europa, concretamente hacia la geografía europea en general, que abarca el Cáucaso, Oriente Medio, el Mar Negro, el Mediterráneo y los Balcanes. En este sentido, es necesario desarrollar una perspectiva para cada cuenca estratégica y armonizar estas perspectivas, incluso si surgen zonas de tensión”, afirmó.
¿Por qué ahora?
El ministro explicó que el acuerdo surgió de una necesidad estratégica concreta: el reconocimiento de que Oriente Medio y las zonas que lo rodean atraviesan un período de inestabilidad grave y prolongada, que requiere una respuesta coordinada de las principales potencias regionales.
La alianza trilateral reúne a tres de las principales potencias militares y económicas del mundo musulmán: Türkiye, miembro de la OTAN y con uno de los mayores ejércitos de la alianza; Arabia Saudí, el país árabe con mayor gasto militar; y Pakistán, una potencia nuclear que cuenta con uno de los mayores ejércitos permanentes de Asia.
La visión del presidente Erdogan
Fidan también afirmó que la visión del presidente de Türkiye, Recep Tayyip Erdogan, es ampliar el Acuerdo de La Meca para defensa conjunta más allá de los tres países e incorporar, si fuera necesario, a otras naciones dentro de este marco.
Como una señal importante sobre una posible ampliación del pacto, Fidan dijo que cree que Egipto se sumará al acuerdo en su próxima etapa.
El Acuerdo de La Meca es un paso clave hacia una estabilidad duradera en una región marcada durante mucho tiempo por la inestabilidad desde la retirada del Imperio otomano, afirmó Fidan.
El papel de Türkiye como mediador
Consultado sobre si la participación de Türkiye en una alianza de defensa podría afectar su papel como mediador, Fidan recordó que pertenecer a la OTAN no ha impedido que Ankara actúe como intermediario entre Rusia y Ucrania.
“Rusia tiene una aversión a la OTAN. También está en guerra con Ucrania. Türkiye es un país miembro de la OTAN. Muchos países de la OTAN apoyan a Ucrania, pero no hay ningún problema para actuar como mediador. Esto tiene que ver, en cierta medida, con la posición que adoptas como país y con cómo trabajas”, afirmó Fidan.
El ministro agregó que la confianza en el liderazgo político del presidente Erdogan también es importante y sostuvo que no ve ningún obstáculo para que Türkiye siga desempeñando un papel de mediación cuando las partes consideren que es el intermediario adecuado.





















