Un día después de los devastadores terremotos gemelos que sacudieron Venezuela, habitantes de la ciudad costera de La Guaira seguían removiendo escombros con las manos para intentar rescatar a sus vecinos.
"Estamos tratando de ayudar con lo que podemos, pero faltan equipos", dijo Carlos Borges, quien lamentó la escasez de maquinaria pesada, como retroexcavadoras, para retirar las enormes placas de concreto de los edificios de apartamentos que colapsaron.
Su grupo logró rescatar a tres personas de un edificio, mientras otros familiares esperaban angustiados en el lugar, entre ellos la madre soltera de un adolescente desaparecido.
Los modelos del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) estiman que el número de fallecidos podría superar los 10.000 tras los dos potentes terremotos que devastaron Caracas y sus alrededores el miércoles.
El gobierno de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, confirmó al menos 235 muertos y 1.520 heridos.
Los habitantes de La Guaira, uno de los principales destinos de playa del país y la ciudad más afectada, así como de Morón, cerca del epicentro de los sismos, intentaban organizarse con escasa ayuda oficial.
"¿No es posible llamar al ejército? Que venga todo el mundo a ayudar. Súbanlos a vehículos blindados y que vengan a ayudar a la gente. Consigan tractores donde sea", pidió Argenis Martínez, vecino del barrio Los Corales de La Guaira, mientras buscaba a un familiar entre los escombros.
Durante la noche, algunos montones de escombros se incendiaron a pesar de que el suministro doméstico de gas había sido suspendido. Muchos residentes, aterrorizados y sin otro lugar donde refugiarse, permanecieron en las calles o inspeccionaban edificios destruidos en busca de sobrevivientes.
El gobierno informó que unas 250 edificaciones resultaron dañadas o destruidas, principalmente en La Guaira, y aseguró que ya se dirige ayuda desde España, Estados Unidos, México y Qatar. También hizo un llamado al sector privado para que aporte maquinaria pesada, como retroexcavadoras, para acelerar las tareas de rescate.
En otros puntos de La Guaira, vecinos recuperaron los cuerpos de dos personas de una vivienda, entre ellas una niña, y lograron rescatar con vida, aunque heridas, a una madre y sus dos hijos de un edificio colapsado.
Periodistas de Reuters observaron a miembros de un colectivo —grupos de motociclistas afines al partido gobernante, acusados durante años de agredir a manifestantes opositores— participando en las labores de rescate en al menos un lugar.
"Mi edificio quedó inhabitable y ahora no tengo nada. Solo estamos mi hijo y yo, y no tengo familia en el país", contó Suhayl Sarquiz, de 50 años, quien además perdió su empleo hace unos meses.

Saqueos
En algunas zonas de La Guaira, la población buscaba desesperadamente alimentos y agua. Un equipo de Reuters presenció saqueos en al menos dos comercios.
El Hospital José María Vargas de la ciudad estaba desbordado por la cantidad de heridos, y algunos pacientes eran atendidos en el exterior mientras la policía restringía el acceso al edificio. Los responsables del hospital dijeron no tener información para ofrecer a la prensa.
"Es una tragedia", afirmó Beatriz Rodríguez, de 60 años, cuyo sobrino sufrió la amputación de ambas piernas tras quedar atrapado bajo los escombros. Otro sobrino suyo, de seis años, murió.
Las Fuerzas Armadas informaron que están desplegando hospitales de campaña en La Guaira, con capacidad para realizar cirugías de emergencia. Un equipo de Reuters vio un convoy militar cerca del estadio local participando en las labores de ayuda.
La situación también era crítica en otros hospitales.
Mientras cumplía un turno de emergencia de 24 horas en el modesto hospital de Morón, el doctor Augusto Ramírez aseguraba carecer de suministros básicos.
"Necesitamos tensiómetros, gasas, termómetros, guantes, yeso, analgésicos... necesitamos de todo", declaró a Reuters.
Él, junto a otros dos médicos y el personal sanitario, atendió a 112 personas desde que los terremotos derribaron viviendas y dejaron sin electricidad ni agua a la localidad. Nueve personas fallecieron por fracturas de cráneo y otras lesiones, entre ellas tres niños.
Rescates lentos
Las tareas de rescate avanzaban lentamente. Horas después de los terremotos, aún había cuerpos visibles bajo los escombros y el tiempo se agotaba para muchas personas atrapadas con vida.
En uno de los barrios más afectados de La Guaira, los vecinos escucharon durante horas los gritos de una niña pidiendo ayuda.
"Necesitamos gente... necesitamos militares que vengan a ayudarnos para poder sacarla", dijo el residente Dani Rizo, de 48 años.
Poco después, según relataron los vecinos a la agencia AFP, la niña murió.
En otro punto de La Guaira, tres personas seguían con vida bajo los restos de un edificio derrumbado.
"Siguen vivos... Ya no podemos hacer nada más", lamentó un vecino, Antonio Bermúdez. "No tenemos herramientas. No tenemos cómo ayudarlos".
Un médico del Hospital Domingo Luciani de la ciudad, que habló bajo condición de anonimato, explicó que las ambulancias estaban trasladando a niños rescatados de entre los escombros sin ningún familiar.
"Algunos niños pueden decirnos su nombre; otros llegan con una cinta de identificación en el brazo", relató.
ONU y EE.UU. intensifican labores de rescate y ayuda
En medio de la catástrofe, las Naciones Unidas comenzaron a movilizar ayuda humanitaria y a facilitar el despliegue de equipos de búsqueda y rescate urbano en el país.
"Las Naciones Unidas en Venezuela, incluido el Equipo Humanitario de País, están movilizando asistencia y trabajando estrechamente con el gobierno y nuestros socios para apoyar la respuesta", declaró el jueves el portavoz de la ONU, Stéphane Dujarric.
"La Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios está facilitando el despliegue de equipos de búsqueda y rescate urbano", añadió Dujarric, quien señaló además que el secretario general, António Guterres, acogió con satisfacción las ofertas de apoyo de los Estados miembros.
Guterres afirmó estar "profundamente entristecido" por la pérdida de vidas y la destrucción generalizada causada por los terremotos. Asimismo, expresó sus condolencias a las familias de las víctimas, deseó una pronta recuperación a los heridos y manifestó su solidaridad con el pueblo y el gobierno de Venezuela mientras las autoridades hacen frente a la emergencia.
Por su parte, e Comando Sur de Estados Unidos informó que coordina con el Departamento de Estado y socios internacionales las operaciones de ayuda y que estableció un equipo de planificación para supervisar la respuesta al desastre.
"Nuestras fuerzas conjuntas se están movilizando rápidamente para aportar la capacidad inigualable de transporte aéreo, logística y asistencia vital de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, con el objetivo de salvar vidas y apoyar al gobierno de Venezuela durante esta crisis", señaló el Comando Sur en un comunicado.
Asimismo, el Pentágono afirmó que está preparado para respaldar al gobierno venezolano.
"Nuestras fuerzas están listas para actuar con rapidez, aportando la capacidad inigualable de transporte aéreo, logística y operaciones del ejército estadounidense para salvar vidas y apoyar al gobierno de Venezuela durante esta crisis", declaró el portavoz Sean Parnell.

Fondos para la reconstrucción
Asimismo, el Fondo Monetario Internacional (FMI) informó que sigue de cerca la evolución de la situación en Venezuela y que continuará en contacto con las autoridades para evaluar el impacto económico de los terremotos y las necesidades de recuperación.
Delcy Rodríguez anunció un fondo de emergencia inicial de 200 millones de dólares, financiado con recursos del FMI, destinado a reconstruir infraestructura, hospitales y viviendas.
"Hemos mantenido un estrecho contacto con las autoridades venezolanas y seguiremos colaborando con ellas mientras evalúan el impacto económico y las necesidades de recuperación del país", declaró la portavoz del FMI, Julie Kozack, durante una rueda de prensa habitual.
Kozack no precisó si el fondo de emergencia procederá de las reservas previamente congeladas de Venezuela en el FMI, aunque señaló que las conversaciones sobre un posible apoyo financiero continuarán una vez que se determine la magnitud de los daños.























