El presidente de Türkiye, Recep Tayyip Erdogan, aprovechó este martes la tribuna de la Asamblea General de la ONU para volver a situar la cuestión palestina en el centro de su discurso y reclamar a los países que aún no reconocen a Palestina que reconsideren su posición.
Ante los líderes mundiales reunidos en Nueva York, Erdogan defendió la creación de un Estado palestino sobre las fronteras de 1967, con Jerusalén Este ocupada como capital, y advirtió de que los intentos de impedir su establecimiento “fracasarán”.
En este contexto, el mandatario turco puso el foco en la ausencia del presidente palestino, Mahmoud Abbas, de la Asamblea General por segundo año consecutivo. A su juicio, su ausencia constituye una injusticia hacia los palestinos que “hiere las conciencias”.
“Türkiye seguirá siendo la voz de un Estado palestino libre y soberano”, afirmó Erdogan, al subrayar que Ankara mantendrá su respaldo a la causa palestina incluso sin la presencia de Abbas en la sede de Naciones Unidas.
A partir de ahí, el presidente turco centró buena parte de su intervención en la situación en Gaza. Erdogan afirmó que 74.000 palestinos han “sido víctimas del terrorismo de Estado de Israel” y describió el enclave como “el campo de concentración más inhumano y vergonzoso de nuestro tiempo”.
Además, calificó Gaza como el mayor cementerio de niños del mundo y como la región con la tasa más elevada de menores amputados. En la misma línea, acusó a Israel de actuar movido por una “mentalidad genocida” que, según sus palabras, “nunca se sacia de matar”.
Ante esta situación, Erdogan sostuvo que nadie con humanidad, misericordia o conciencia puede permanecer indiferente. Y mientras la crisis continúa en Gaza, el mandatario turco trasladó también su denuncia a Cisjordania ocupada.
En concreto, afirmó que el territorio atraviesa “el período más grave del terror de los ocupantes” y volvió a criticar las políticas israelíes hacia la población palestina. Por ello, reclamó que la reconstrucción de Gaza comience “sin demora” y pidió a los Estados miembros de la ONU que ejerzan una “mayor presión” sobre Israel.

Una ONU incapaz de cumplir su misión
Más allá de la situación en Palestina, Erdogan aprovechó su intervención para cuestionar la capacidad de Naciones Unidas para responder a los conflictos internacionales. Según sostuvo, la organización, creada hace 81 años para preservar la paz y la seguridad internacionales, se ha vuelto incapaz de cumplir con su misión.
“Los que están en Palestina, Líbano y Sudán y depositaron sus esperanzas en la ONU están decepcionados”, afirmó.
En este sentido, el presidente turco volvió a poner sobre la mesa su propuesta de reformar el Consejo de Seguridad. Erdogan cuestionó que la voluntad de más de 190 países pueda quedar condicionada por el “capricho de cinco”, en referencia a los cinco miembros permanentes del órgano: Estados Unidos, Rusia, China, Francia y Reino Unido.
De este modo, reiteró su conocido lema de que “el mundo es más grande que cinco” y reclamó transformar un sistema en el que, según denunció, el derecho internacional se aplica de manera diferente a los Estados poderosos y a los más débiles.
“La impunidad conduce a la decadencia”, sentenció.

De Ucrania a Oriente Medio
Por otro lado, el conflicto entre Rusia y Ucrania ocupó también un espacio destacado en su intervención. Erdogan afirmó que Türkiye quiere que la guerra termine, pero subrayó que cualquier solución debe garantizar la soberanía y la integridad territorial de Ucrania.
En lo que respecta a Siria, el mandatario señaló que Türkiye observa una evolución hacia un país “seguro y pacífico” y reafirmó el compromiso de Ankara de continuar apoyando al pueblo sirio.
Al mismo tiempo, Erdogan se refirió a Libia, donde defendió la necesidad de preservar la estabilidad y la calma, y trasladó su atención al estrecho de Ormuz, cuya libertad de navegación consideró esencial.
“Türkiye considera que debe preservarse la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz”, afirmó.
En paralelo, condenó los recientes ataques contra buques comerciales en el mar Negro, que calificó de “inaceptables”, independientemente de quién los haya llevado a cabo.
En el plano regional, destacó además el refuerzo de la cooperación entre Türkiye, Pakistán y Arabia Saudita a través de su alianza de defensa, que, según señaló, tiene como objetivo contribuir al desarrollo de soluciones para los problemas de la región.
Türkiye y Europa
Finalmente, Erdogan abordó la relación de Türkiye con Europa y advirtió de que el continente no podrá ser “más fuerte ni más seguro” mientras mantenga a Türkiye al margen de su arquitectura de seguridad.
A este respecto, reclamó una mayor integración de Ankara en el marco de seguridad europeo y, en paralelo, defendió el reconocimiento de la igualdad soberana del pueblo turcochipriota.
En último término, pidió poner fin a lo que calificó como su “aislamiento no oficial”.


















