La celebración de unas futuras elecciones presidenciales en Venezuela sigue bajo el foco de las conversaciones entre Caracas y Washington. El nuevo ministro de Relaciones Exteriores venezolano, Oliver Blanco, se reunió este lunes con el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, para abordar, entre varios asuntos, las reformas necesarias para celebrar votaciones en el país latinoamericano. Fue el primer encuentro entre los responsables de la política exterior de ambos países desde el restablecimiento de las relaciones diplomáticas en marzo.
Según informó Washington en un comunicado, ambos funcionarios abordaron "los avances en las conversaciones de reconciliación lideradas por Venezuela", incluidas "las reformas institucionales que sientan las bases para elecciones libres, justas y creíbles".
Durante el encuentro, Rubio también reafirmó el plan de tres fases del presidente de EE.UU., Donald Trump, para Venezuela: estabilización, recuperación económica y reconciliación política, y transición democrática.
Por su parte, Blanco destacó los puntos de coincidencia entre ambos gobiernos y su disposición a continuar el acercamiento bilateral. En declaraciones al canal NTN24, afirmó que ambos países tienen ahora "muchas coincidencias" y que buscan que "los venezolanos tengan un norte de recuperación económica, de transformación democrática y de convivencia para todos".
“Reafirmamos nuestra disposición a seguir construyendo espacios de entendimiento en beneficio de Venezuela y de todos los venezolanos”, expresó también en su cuenta de la red social X.
Durante la reunión, Rubio también solicitó la liberación de personas que fueron encarceladas, según dijo, por razones políticas, indicó el comunicado estadounidense.

Los dos funcionarios posaron brevemente ante los medios en la sede del Departamento de Estado, aunque no ofrecieron declaraciones a la prensa.
Blanco asumió el Ministerio de Relaciones Exteriores el pasado jueves, tras ser designado por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, en sustitución de Félix Plasencia, quien pasó a ocupar la Dirección de Asuntos Internacionales de la Presidencia. Antes de incorporarse al actual gobierno encargado, Blanco tuvo una trayectoria política vinculada a la oposición. Su encuentro con Rubio constituye uno de sus primeros compromisos de alto nivel desde su nombramiento.
Las elecciones, en el centro del acercamiento de Caracas y Washington
La cuestión electoral ha estado presente en la mayoría de las reuniones y declaraciones recientes de autoridades de ambos países.
Tanto el Gobierno encargado de Rodríguez como sectores de la oposición han ratificado que el país busca avanzar hacia una transición política y la celebración de elecciones, aunque todavía no se ha establecido una fecha.
En tanto, la semana pasada, Rubio pidió renovar “rápidamente” la infraestructura electoral de Venezuela para garantizar futuros comicios presidenciales. También reconoció que Rodríguez ha cumplido hasta ahora los compromisos acordados con Washington, aunque advirtió que cualquier incumplimiento podría poner en riesgo el proceso de acercamiento bilateral.
La reunión de este lunes también se produjo pocos días después del regreso a Venezuela de la líder opositora María Corina Machado, el pasado 25 de octubre, tras casi un año fuera del país. Desde su retorno, ha insistido en la necesidad de establecer una fecha para las elecciones presidenciales.
Blanco se reúne con el secretario del Tesoro de EE.UU.
Además del encuentro con Rubio, el ministro de Relaciones Exteriores venezolano se reunió en Washington con el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, para abordar la posible reincorporación de Venezuela al sistema financiero internacional.
Según informó el Departamento del Tesoro, Bessent reafirmó el compromiso de Washington con la reactivación de sectores estratégicos de la economía venezolana, especialmente el energético, así como con la reconexión de su sistema financiero para recuperar la confianza y atraer inversiones.
“Esta administración está comprometida a apoyar la recuperación económica de Venezuela, revitalizar sectores críticos, impulsar la producción energética y reconectar su sector financiero para restaurar la confianza, atraer inversión y sentar las bases para un futuro más próspero”, señaló Bessent en X.
Por su parte, Blanco explicó que durante la reunión conversaron sobre “las condiciones para el pleno desarrollo económico de Venezuela, el acceso a los organismos financieros multilaterales y las oportunidades de cooperación económica binacional”.
El acercamiento económico entre ambos gobiernos tiene como uno de sus principales ejes el acuerdo petrolero anunciado por Trump en agosto, que otorga a Estados Unidos el control de 65.000 millones de barriles de petróleo venezolano.





















