“La magnitud de esta tragedia no puede ser simplemente condenada, sino que requiere medidas militares y de seguridad urgentes”: así rechazó la Gobernación de Shabwa, en Yemen, el devastador ataque que la milicia de los hutíes perpetró contra la provincia este lunes, y que cobró la vida de al menos 53 personas. Otras 200 resultaron heridas.
El objetivo de la ofensiva fue un centro de entrenamiento de seguridad en Shabwa, justo cuando nuevos reclutas se encontraban allí como parte de su formación, de acuerdo a las autoridades locales.
El comunicado que la gobernación compartió en Facebook además instó al Gobierno de Yemen, reconocido internacionalmente, y a la coalición liderada por Arabia Saudí a fortalecer las capacidades defensivas de Shabwa.
Por el momento, la milicia de los hutíes no se ha pronunciado respecto al comunicado.
Misiles contra la densamente poblada ciudad de Marib
Ahora bien, a última hora del mismo lunes, las autoridades de la ciudad de Marib, también en Yemen, denunciaron que los hutíes dispararon al menos cuatro misiles balísticos en su dirección.
De acuerdo al gobierno local, los proyectiles tenían como objetivo la ciudad, densamente poblada y hogar de un gran número de desplazados. No hubo información oficial inmediata sobre víctimas o daños.
Un día antes se había denunciado que la milicia de los hutíes disparó ocho misiles balísticos contra Marib.

El conflicto en Yemen, en el que además los hutíes han apuntado contra objetivos en Arabia Saudí, se ha convertido en un frente de guerra adicional a las crisis que envuelven a Oriente Medio, tras los ataques militares de Estados Unidos e Israel contra Irán en febrero pasado.
La guerra en Yemen comenzó en 2014, cuando la milicia de los hutíes tomó la capital, Saná, y gran parte del norte del país. Una intervención liderada por Arabia Saudí comenzó al año siguiente, lo que provocó años de estancamiento antes de una tregua en 2022 mediada por la ONU que se mantuvo hasta este año.
Ahora se ha desatado una nueva escalada de hostilidades entre los hutíes y las fuerzas alineadas con el Gobierno de Yemen reconocido internacionalmente, respaldado por la coalición liderada por Arabia Saudí.
Enfrentamientos en la provincia de Taiz
Por su parte, durante la noche de este lunes, el ejército yemení informó que 129 integrantes de la milicia de los hutíes murieron y otros 176 resultaron heridos en enfrentamientos y ataques aéreos en la provincia suroccidental de Taiz.
En un comunicado, el Comando del Eje Militar de Taiz indicó que las fuerzas gubernamentales continuaron su ofensiva contra posiciones hutíes en el distrito de Al-Misrakh, al sur de la ciudad de Taiz, por segundo día consecutivo.
La operación se llevó a cabo con el apoyo de tropas locales y residentes, infligiendo numerosas bajas al grupo, añadió el comunicado.
El comando informó que unidades del ejército también realizaron una incursión contra una posición hutí en el frente de Al-Aqrud, causando la muerte y heridas a varios de sus miembros.
En esa línea añadió que aviones de guerra realizaron 13 ataques aéreos en la noche de este lunes contra posiciones, armas, equipo militar, depósitos de municiones y concentraciones de hutíes en toda la provincia de Taiz.
“Unos 129 miembros de los hutíes murieron y otros 176 resultaron heridos por nuestras fuerzas y ataques aéreos en las últimas 48 horas”, declaró el mando.
La posición estratégica de Taiz
Taiz tiene una importancia estratégica porque conecta las provincias del norte y del sur de Yemen, además de servir como un corredor vital de transporte y suministro entre la capital provisional, Adén, y las regiones central y norte del país.
La provincia además incluye el puerto de Moca, en el mar Rojo, cerca del estrecho de Bab Al-Mandeb, también de gran importancia estratégica.
Desde que se intensificaron los combates en julio, las fuerzas gubernamentales y sus aliados han anunciado avances en varios frentes, incluyendo la recuperación del control de Bab Al-Mandeb y zonas del distrito de Dhubab.
Mientras tanto, los hutíes han intensificado el asedio a la ciudad de Taiz desde las tierras altas circundantes del norte, oeste y este, tras sus avances en algunas zonas rurales de la provincia.
Más de 250.000 desplazados
Más allá del frente militar, el recrudecimiento del conflicto en Yemen ha profundizado la compleja situación humanitaria de su población, al punto de que más de 250.000 personas fueron desplazadas entre el 1 de agosto y el 17 de octubre, según informó la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR).
Esta cifra representa un aumento con respecto a las casi 213.000 reportadas anteriormente, y Taiz sigue siendo el epicentro de la crisis de desplazamiento, concentrando el 76% de las salidas y acogiendo al 52% de los nuevos desplazados.
Lahj, en el suroeste de Yemen, alberga al 23% de la población recién desplazada, seguida de Adén, en el sur, con el 13%, de acuerdo a las cifras de ACNUR.
“Los bombardeos se intensificaron en Taiz, incluso en zonas residenciales y alrededor de centros de salud, mientras que la inseguridad y las restricciones a lo largo de las rutas principales continúan limitando el acceso y la circulación humanitaria”, indicó la agencia en un comunicado.
“En Adén, se reportaron ataques, incluso cerca de infraestructura civil clave”, agregó.
Para el 17 de octubre, ACNUR y sus socios habían evaluado a 12.283 hogares desplazados en Abyan, Adén, Marib, Lahj y Taiz, incluyendo a unas 2.050 familias sin hogar. La agencia indicó que los socios que brindan refugio han llegado a 3.166 hogares, pero que alrededor de 33.700 familias aún necesitan asistencia para encontrar alojamiento.
A eso se suma que, según la entidad, las escuelas en el campamento de refugiados de Kharaz, en Lahj, que alberga a 9.490 refugiados, cerraron nuevamente el 11 de octubre debido al deterioro de la situación de seguridad, mientras que las restricciones de acceso continuaron afectando las operaciones humanitarias y el movimiento hacia y desde el campamento.
Arabia Saudí renueva alertas de seguridad
Este martes se escucharon explosiones en Riad, la capital de Arabia Saudí, tras una advertencia de seguridad emitida por la Plataforma Nacional de Alerta Temprana del país, reportó la agencia de noticias Anadolu.
La Defensa Civil de Arabia Saudí anunció en la red social X que el aviso en Riad se había dado por un peligro potencial. Justamente, en su advertencia, la plataforma de alerta temprana instó a los residentes a seguir las instrucciones de seguridad.
Tras el aviso, se reportaron explosiones en la capital, aunque no hubo información oficial inmediata sobre la causa de las explosiones o posibles víctimas y daños.
El incidente se produce en medio de la andanada de ataques que la milicia de los hutíes ha lanzado contra Arabia Saudí desde que las tensiones se exacerbaron en julio.
De hecho, el lunes, el grupo se atribuyó varios ataques contra objetivos energéticos, aeroportuarios y militares del reino. Entre ellos figuran una instalación de Aramco en Yanbu, el yacimiento petrolero de Shaybah, el aeropuerto internacional Rey Khalid de Riad y el aeropuerto de Abha, reportó la agencia de noticias Reuters.
Yanbu es una ciudad costera del mar Rojo clave para las exportaciones de petróleo de Arabia Saudí, ya que le permite al país enviar crudo a los mercados internacionales sin pasar por el estrecho de Ormuz, el cual ha quedado en el centro de la guerra que EE.UU. e Israel lanzaron contra Irán el pasado 28 de febrero.
Enviado de EE.UU. descarta intervención terrestre en Yemen
Por su parte, el enviado especial de Estados Unidos para Siria e Iraq y embajador en Türkiye, Tom Barrack, declaró este martes que Washington está proporcionando apoyo logístico a Arabia Saudí, pero que una intervención terrestre de su país “parece inútil”. En su lugar, añadió, las negociaciones entre Riad, el grupo y los mediadores regionales ofrecían una mejor alternativa.
Durante su intervención en el Foro de Seguridad Global en Doha, Qatar, Barrack, confirmó que el presidente de EE.UU., Donald Trump, apoya logísticamente a Arabia Saudí en medio de la escalada de hostilidades con la milicia de los hutíes.
En esa línea, instó a los países de Oriente Medio a establecer alianzas regionales en lugar de supuestamente depender de Washington para resolver sus problemas.
Barrack señaló que Estados Unidos está redefiniendo su papel en Oriente Medio, alejándose del control y la intervención directos para centrarse en apoyar a los países de la región en la gestión de su propia seguridad. Subrayó que Washington no está abandonando a sus socios, pero que ya no se puede esperar que resuelva todos los conflictos regionales.




















