Mientras los bombardeos israelíes siguen poniendo a prueba una tregua cada vez más frágil, Líbano e Israel se preparan para una nueva ronda de contactos indirectos en Washington, según reportes difundidos este jueves. Un funcionario estadounidense afirmó que las conversaciones se celebrarán entre el 14 y 15 de mayo. La información se conoció apenas un día después de un ataque israelí en el centro de Beirut que causó destrucción generalizada, mató además a un alto comandante de Hezbollah y reavivó los temores de que Tel Aviv reanude su ofensiva de forma completa.
Este será el tercer encuentro entre ambos países, que no mantienen relaciones diplomáticas y llevan décadas sin comunicación directa. Las conversaciones, mediadas por Estados Unidos, se producen mientras Israel continúa lanzando ataques sobre territorio libanés, mientras Tel Aviv insiste en que seguirá actuando contra lo que considera objetivos de Hezbollah.
La última ronda de contactos tuvo lugar el pasado 23 de abril en la Casa Blanca, donde el presidente estadounidense, Donald Trump, anunció una prórroga de tres semanas del alto el fuego y expresó su deseo de celebrar un encuentro “histórico” entre el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y el presidente libanés, Joseph Aoun.
Sin embargo, Aoun aseguró este lunes que todavía no existen las condiciones para una reunión de ese tipo y sostuvo que antes deben alcanzarse acuerdos de seguridad, aunque defendió la vía diplomática.
El presidente libanés indicó durante una reunión celebrada el martes en el Palacio Presidencial de Baabda con una delegación de habitantes del sur de Líbano, que “las negociaciones directas son el único camino restante” después de que otras opciones, “incluida la guerra”, hayan demostrado sus límites.
En paralelo, el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, afirmó el martes que “no existe ningún problema entre el gobierno libanés y el gobierno israelí” y señaló a Hezbollah como el principal obstáculo para un acuerdo. “En general, creo que un acuerdo de paz entre Líbano e Israel es perfectamente factible y debería serlo”, añadió durante una rueda de prensa.
Hezbollah, por su parte, rechaza la posibilidad de negociaciones directas con Israel y sostiene que cualquier diálogo debe limitarse a cuestiones relacionadas con el alto el fuego y el fin de la ofensiva israelí.
Y es que la posibilidad de negociaciones entre Beirut e Israel ha sido históricamente un asunto especialmente delicado dentro de la política libanesa, donde cualquier acercamiento directo con Israel genera fuertes divisiones internas, especialmente por la oposición de Hezbollah y de otros partidos políticos aliados.
Militares israelíes y libaneses participarán en las conversaciones
La radiotelevisión pública israelí KAN también se hizo eco de la información sobre las próximas conversaciones, añadiendo que funcionarios militares de Israel y Líbano participarán previsiblemente en la tercera ronda de negociaciones indirectas prevista para la próxima semana en Washington.
Citando fuentes políticas israelíes, el medio señaló que las conversaciones incluirán a diplomáticos de Israel, Líbano y Estados Unidos, además de oficiales del ejército israelí y, posiblemente, representantes de las fuerzas armadas libanesas.
Según el informe, la participación militar tiene como objetivo abordar “mapas y medidas sobre el terreno relacionadas con la ampliación del alto el fuego”. KAN añadió que el ejército israelí se prepara para enviar al jefe de su División de Estrategia, Amichai Levin, después de recibir la aprobación del ministro de Defensa israelí, Israel Katz.
Sin embargo, el medio señaló que todavía no se ha definido el alcance exacto de la participación militar israelí, ya que se debate si los oficiales participarán directamente en las negociaciones o si limitarán su papel a ofrecer evaluaciones de seguridad e informes sobre la situación sobre el terreno a las delegaciones participantes.
Hasta el momento, las autoridades libanesas no han comentado oficialmente la información difundida por el medio israelí.
Israel mantiene los bombardeos sobre el sur de Líbano
En paralelo continúan los ataques israelíes sobre territorio libanés. Este viernes, un miembro de defensa civil libanés murió después de que un dron israelí atacara un automóvil en la carretera que conecta las localidades de Kfar Shuba y Kfar Hamam, ambas situadas en el distrito de Hasbaya, en el sureste de Líbano, cerca de la frontera con Siria y los Altos del Golán ocupados por Israel, según informó la Agencia Nacional de Noticias (NNA).
Antes de los bombardeos, el ejército israelí emitió órdenes de evacuación para residentes de seis localidades del sur de Líbano. Avichay Adraee, portavoz en árabe del ejército israelí, pidió a los habitantes de Nmairiyeh, Tayr Felsay, Hallousiyyeh, Upper Hallousiyyeh, Toura y Maarakeh, localidades situadas principalmente en las regiones de Nabatiye y Tiro, en el sur del país, que abandonaran inmediatamente sus viviendas.
Los ataques del viernes se produjeron apenas un día después de que Israel intensificara sus bombardeos sobre el sur de Líbano y matara al menos a 12 personas, además de herir a decenas más, en una nueva oleada de ataques que volvió a violar el alto el fuego vigente.
Los bombardeos del jueves alcanzaron viviendas, vehículos, ambulancias y equipos de defensa civil en varias localidades del sur libanés, incluidas zonas de los distritos de Tiro, Nabatiye y Marjayoun, provocando una amplia destrucción en áreas residenciales y comerciales.
Drones lanzados desde Líbano alcanzan el norte de Israel
En respuesta a la ofensiva israelí, Hezbollah aseguró haber lanzado ocho ataques contra objetivos israelíes en el sur de Líbano, incluidos tanques, vehículos militares y posiciones del ejército israelí. Además, dos israelíes resultaron heridos leves el viernes después de que un dron lanzado desde Líbano impactara en el área de Ras Al-Naqoura, en el extremo norte de Israel, frente a la frontera marítima con el sur de Líbano, según informó la radiotelevisión pública israelí KAN.
En un incidente separado, el Canal 12 israelí informó de que otro dron cargado con explosivos cayó en el asentamiento de Shlomi, una localidad israelí cercana a la frontera libanesa, provocando una explosión en la zona. El medio publicó imágenes de humo elevándose desde el lugar del impacto, aunque no ofreció detalles adicionales sobre víctimas o daños materiales.
En las últimas semanas, los drones lanzados por Hezbollah contra tropas israelíes que operan en el sur de Líbano se han convertido en un desafío creciente para Israel debido a la dificultad de detectarlos e interceptarlos.
Líbano continúa sufriendo las consecuencias de la guerra
Líbano se vio arrastrado de nuevo al conflicto regional el pasado 2 de marzo, cuando Israel y Estados Unidos lanzaron una ofensiva contra Irán que derivó en una escalada militar en toda la región. Tras los ataques contra Teherán y el asesinato del entonces líder Supremo iraní Ali Jamenei, Hezbollah respondió lanzando misiles contra posiciones israelíes.
Aunque el 17 de abril se anunció un alto el fuego, posteriormente prorrogado hasta el 17 de mayo, el ejército israelí ha continuado llevando a cabo bombardeos diarios sobre territorio libanés, además de demoliciones generalizadas de viviendas en decenas de localidades del sur del país. Los ataques israelíes han devastado amplias zonas del sur de Líbano y los suburbios del sur de Beirut, en una campaña que numerosos libaneses comparan con la destrucción provocada por Israel en Gaza durante los últimos años.
Según cifras oficiales libanesas, los ataques israelíes han matado al menos a 2.727 personas desde el 2 de marzo, herido a 8.438 y desplazado a más de 1,6 millones de personas, es decir, casi una quinta parte de la población del país. Israel mantiene además la ocupación de zonas del sur de Líbano, incluidas áreas que controla desde hace décadas y otras tomadas durante la guerra de 2023-2024. Según medios y autoridades libanesas, las fuerzas israelíes han avanzado cerca de 10 kilómetros dentro de la frontera sur en los últimos meses.












