En medio de los preparativos para la conferencia de la ONU sobre cambio climático, la COP31, que este año se realizará en la ciudad de Antalya, Türkiye, el ministro de Medio Ambiente del país, Murat Kurum, afirmó que el evento marcará el comienzo de una nueva era de cooperación y colaboración global, con un enfoque inclusivo donde “nadie se quede atrás”.
Durante la inauguración del XVII Diálogo Climático de Petersberg en Berlín, Kurum destacó el creciente impacto de las crisis globales que confluyen con la emergencia climática, subrayando la necesidad del multilateralismo y la inversión en fuentes de energía alternativas.
En esa línea, afirmó que las recientes interrupciones en el suministro de petróleo y gas demuestran que los combustibles fósiles no garantizan la seguridad energética, subrayando la importancia de diversificar las fuentes en este sector y de acelerar la inversión en energías limpias para lograr estabilidad y resiliencia.
Justamente, Kurum señaló que Türkiye ha triplicado su producción de energía renovable en la última década y ha atraído más de 10.000 millones de dólares en inversiones desde 2022, con el objetivo de alcanzar otros 20.000 millones de dólares para 2030. Añadió que se incorporarán al menos ocho gigavatios de capacidad renovable anualmente hasta 2035.
Y apuntó que Ankara ha aprobado más capacidad de almacenamiento de energía que todos los países de la Unión Europea juntos desde la crisis energética de 2022.
Las áreas prioritarias para la cumbre
Como anfitrión de la COP31, Kurum afirmó que Türkiye aspira a institucionalizar el proceso y a lograr una cumbre orientada a los resultados, con base en el diálogo, el compromiso y la acción.
Por eso, detalló nueve áreas prioritarias, entre ellas: cero residuos y economía circular, suministro de energía limpia y segura, descarbonización industrial, competitividad sostenible, protección de los océanos y los ecosistemas, seguridad alimentaria, agricultura resiliente al clima, ciudades resilientes y participación juvenil.
Kurum recalcó que los países desarrollados deben cumplir sus compromisos de financiación climática e instó a todas las partes interesadas a alinearse con la "Hoja de Ruta de Bakú a Belém", valorada en 1,3 billones de dólares.
Afirmó que Türkiye y Australia comparten una visión común para la COP31, y añadió que Antalya será la sede de una cumbre destinada a fomentar una amplia cooperación e inclusión.
"Compartimos una visión de éxito entre Türkiye y Australia. Estamos aunando nuestras diferentes perspectivas, capacidades y relaciones al servicio de la COP31", declaró. "Creemos que lo único que no podemos cambiar entre nosotros es la diferencia horaria".
Justamente, explicó que Türkiye ostenta la Presidencia de la COP31, mientras que Australia lidera las negociaciones, aunque aclaró que ambas partes se coordinan estrechamente.
Kurum también indicó que su objetivo es consolidar los logros clave alcanzados en Bakú (Azerbaiyán) y Belém (Brasil), y añadió que trabajarán con sus sucesores etíopes para garantizar la continuidad entre las distintas COP y priorizar las necesidades de África.
Añadió que Ankara colaborará con todos los grupos y organizaciones de la sociedad civil para ofrecer soluciones prácticas a los desafíos reales.
Türkiye como “facilitador constructivo”
Luego subrayó el papel de Türkiye como "facilitador constructivo" en las crisis geopolíticas bajo el liderazgo del presidente Recep Tayyip Erdogan, y afirmó que este mismo enfoque guiaría el proceso de la COP31.
Justamente, añadió que las crisis siempre existirán y que los países deben ser autosuficientes, satisfaciendo sus necesidades energéticas mediante fuentes limpias.
Además, destacó el progreso de Türkiye en la reducción de combustibles fósiles, indicando que casi el 60% de su capacidad instalada proviene ahora de energías renovables, y reafirmó el compromiso con el objetivo de cero emisiones netas para 2053 bajo el liderazgo de Erdogan.
Enfatizó la importancia de construir ciudades resilientes al clima, citando la reconstrucción en dos años de 455.000 viviendas adaptadas al clima que Türkiye llevó a cabo tras los terremotos del 6 de febrero de 2023, y añadió que esta experiencia debería compartirse a nivel mundial.
Asimismo, destacó el creciente impacto del cambio climático y la necesidad de aumentar la concienciación pública, especialmente entre los jóvenes.
Se espera que la cumbre COP31 reúna a representantes de alrededor de 197 países para impulsar los esfuerzos por limitar el calentamiento global, reducir las emisiones de gases de efecto invernadero e implementar los objetivos del Acuerdo de París.

















